La industria alemana va eliminar 100.000 puestos de trabajo en los próximos cuatro años. Ahora el problema está en los fabricantes de componentes

Volkswagen

Fabricantes como Volkswagen y proveedores como ZF o Bosch, han anunciado despidos en sus divisiones de coches eléctricos por el retraso en su implantación.

La industria automovilística se encuentra sumida en una profunda crisis y esto está llevando a los fabricantes a tomar decisiones drásticas, como son despedir a trabajadores. Sin embargo, proveedores del sector también se están viendo arrastradas a este pozo. Los problemas se están dando especialmente en las empresas alemanas.

Entre las empresas alemanas que están barajando los despidos se encuentra Volkswagen. La marca podría eliminar decenas de miles de puestos de trabajo. De hecho, si se juntan los despidos de VW, Audi y Porsche, se perderán 100.000 puestos de trabajo para 2030.

Algunos proveedores, como ZF o Continental, también han anunciado despidos masivos. En concreto, ZF recortará 7.600 puestos de trabajo. Esto se debe a la lucha que están manteniendo los fabricantes de piezas para adaptarse a los coches eléctricos.

Las quiebras entre los proveedores alemanes están aumentando considerablemente, y se espera que en 2025 se produzca un incremento del 30% con respecto al año pasado, según un informe de la consultora Falkensteg. En lo que llevamos de año, ya se han producido 36 quiebras de proveedores, por encima de la cifra del año anterior.

La baja demanda de coches eléctricos es el motivo de estos despidos

Desde el pasado 1 de octubre, ZF ha comenzado con su plan de recortes de empleo, que afectarán a 7.500 empleados de su unidad de transmisión electrificada. Esta cifra supone un cuarto de la plantilla de su división más grande. La unidad detendrá el desarrollo de productos relacionados con los coches eléctricos y trasladará las inversiones a tecnologías como las transmisiones híbridas enchufables.

El CEO de la compañía, Mathias Miedreich, afirmó que esta reducción en las inversiones a los coches eléctricos se debía porque, probablemente este salto, "se producirá más tarde de lo que pensábamos hace unos años". 

Y añade que "a medida que el mercado de las transmisiones se reduce, debemos plantearnos cómo vamos a actuar en ese mercado para estar entre los ganadores. Es algo que debemos abordar con una visión a largo plazo".

Sin embargo, ZF no es la única empresa de proveedores que ha comunicado despidos. Robert Bosch tiene previsto recortar 13.000 puestos de trabajo, lo que supone aproximadamente el 3% de su plantilla global

Por su parte, Continental división de investigación y desarrollo automovilístico como parte de una reestructuración que incluye la escisión de la unidad automovilística para centrarse en las divisiones de neumáticos y negocios industriales, más rentables. Otro importante proveedor alemán, Schaeffler, está recortando el 3% de su plantilla de 120.000 empleados, con las reducciones más significativas en Alemania.

El informe de Falkensteg señala que existen "problemas estructurales muy profundos" en el sector automovilístico alemán que mantendrán a muchos proveedores bajo presión. Las empresas vinculadas a los componentes de motores de combustión tienen pocas posibilidades de sobrevivir, según el informe.

En parte, este problema viene porque los fabricantes de coches son cada vez más estrictos con su cadena de suministros y prefieren que estos proveedores salgan del mercado. El exceso de capacidad en el mercado alemán, combinado con una utilización más lenta de lo esperado de las inversiones en movilidad eléctrica, está impulsando la consolidación del sector.

Las marcas chinas ahogan a las europeas

El principal problema que tienen los fabricantes europeos es la escasa demanda de coches eléctricos en el continente, lo que está mermando sus cuentas. La mayoría de ventas de estos automóviles se producen en China, donde la competencia con las marcas locales es feroz.

"En el mercado chino, las cosas suceden mucho más rápido en términos de velocidad de desarrollo y rapidez de movimiento de los fabricantes de equipos originales", señala Pedro Pacheco, analista de Gartner en declaraciones recogidas por Automotive News. "Si se quiere jugar a lo grande en ese mercado, hay que ponerse al nivel de varios proveedores que ya operan allí".

La solución para las marcas occidentales pasa por aprovechar ese auge del mercado chino para impulsar tanto su producción como sus ventas, ya que está es la única manera de generar economía de escala y reducir el precio de sus coches. "Eso es más difícil de hacer cuando tienes que desarrollar tecnologías que aún no tienes", reflexiona el experto.

Sin embargo, lo que no es una solución son los despidos. "A menudo, cuando se producen situaciones como esta, lo primero que hacen estas empresas es recortar drásticamente los costes", afirma Pacheco. "Cuando se recorta drásticamente en costes, se limita la capacidad de innovar".

Los proveedores deben seguir dando prioridad a la innovación, con la inversión en tecnología de vehículos eléctricos basada en software a la vanguardia, así como realizar cambios significativos, como la cultura de empresa.

"¿Cómo se reduce el coste de la mano de obra en Alemania? ¿Cómo se reduce el coste de la electricidad? Estos aspectos supondrán un reto para el Gobierno", afirmó Pacheco. "Todos estos factores representan desventajas comerciales en comparación con una empresa china".

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Lidia Vega

Redactora

Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.