Ford invirtió 2.000 millones de euros en la fábrica de Colonia para fabricar eléctricos. Ahora va a echar al 25% de su plantilla y la culpa es de que no se venden eléctricos

Ford no atraviesa un momento dulce en el mercado europeo de vehículos eléctricos. Las bajas ventas obligan a la marca a despedir a 1.000 trabajadores en Alemania.
El mercado de coches eléctricos no trata por igual a todos los fabricantes. En él hay marcas que están cosechando un gran éxito con las ventas de sus modelos enchufables, especialmente las compañías que han llegado estos últimos años procedentes de China. En cambio, también hay marcas que sufren las consecuencias de unos niveles bajos de matriculaciones, como es el caso de Ford.
En el seno de la firma del óvalo azul se respira cierta preocupación respecto a la situación del mercado de vehículos eléctricos en Europa. Ford no termina de ver despegar las ventas de estos modelos, a pesar de que para desarrollarlos decidió aliarse con un grande del Viejo Continente como es el Grupo Volkswagen.
La situación de la gama de coches eléctricos de Ford es delicada en Europa
Sin embargo, en Ford no terminan de ver brotes verdes tres una inversión millonaria tanto para el desarrollo de estos modelos como para adaptar una de sus principales plantas de producción de automóviles en Europa, Ford Colonia.
La avanzada fábrica de coches de Ford está situada en Alemania y centra toda su actividad en la producción de vehículos eléctricos de batería. Los coches que allí se ensamblan son el Ford Explorer eléctrico y el Ford Capri, dos modelos que nacen después de que la compañía se asociara con Volkswagen para adoptar las plataformas e ingeniería de los ID.4 y ID.5, respectivamente.
A día de hoy, en la fábrica de Ford de Colonia trabajan 4.090 empleados repartidos en dos turnos. Esta fuerza laboral, en cambio, se va a ver drásticamente reducida en las próximas semanas a consecuencia de los malos resultados que la compañía está cosechando en términos de ventas, concretamente de los dos modelos eléctricos puros que se ensamblan en estas instalaciones.
Esto ha llevado a la cúpula directiva de la compañía norteamericana a tomar cartas en el asunto, anunciando así el cese de 1.000 puestos de trabajo, o lo que es lo mismo, del 25% de las personas que trabajan en la planta de producción alemana.
La marca prescinde de 1.000 trabajadores en Alemania por las bajas ventas
Según recoge estos días la agencia Associated Press, la decisión de Ford de prescindir de una cuarta parte de los trabajadores de su fábrica en Colonia se debe a que “la demanda de coches eléctricos está [a día de hoy] significativamente por debajo de las previsiones de la industria”.
Esta afirmación del fabricante contrasta con las cifras de matriculaciones que se están registrando durante estos meses en Europa, donde las ventas de vehículos eléctricos ya representan el 15,6% del total de coches nuevos que se entregan en el Viejo Continente.
A pesar de ello, desde Ford señalan que “están evaluando continuamente los volúmenes de producción y ajustándolos a la demanda [de sus coches eléctricos]”. Por otro lado, los despidos de esos 1.000 trabajadores se van a realizar “en la medida de lo posible con salidas voluntarias y despidos con indemnización”.
Este anuncio oficial por parte de Ford se une al que ya hizo la marca a finales del año pasado. La compañía reveló que iba a despedir a un total de 4.000 trabajadores en el Europa, una cifra cuantiosa que supone prescindir del 14% de su fuerza laboral.
De todos ellos, 2.900 puestos de trabajo se eliminarán en Alemania debido a las bajas ventas de su gama de vehículos eléctricos, de los cuales 1.000 afectan directamente a la planta de producción en Colonia.
Una inversión millonaria en una planta que no termina de ser rentable
Precisamente, esta es la fábrica de la que más puede enorgullecerse Ford. La planta de Colonia es una de sus mejores instalaciones en Europa y una en la que más esperanzas ha depositado la compañía. De hecho, Ford invirtió 2.000 millones de euros en su adaptación a los requisitos que este tipo de instalaciones presentan cuando se convierten en plantas de fabricación de coches eléctricos.
E incluso con la gran inversión realizada, Ford ha decidido acabar con 1.000 puestos de trabajo en esta fábrica y reducir su fuerza laboral un 25%. También supone acabar con uno de los dos turnos de trabajo de los que dispone actualmente la planta.
Esta decisión contrasta con la situación en la que se encuentra Ford en Europa. Las ventas de sus coches eléctricos no terminan de despegar, pero las matriculaciones del resto de su gama de productos se mantienen estables, ligeramente por encima de los volúmenes de ventas registrados el año pasado.
Ford acumula en los siete primeros meses del año (enero-julio), según datos de la patronal europea de fabricantes ACEA, un total de 260.000 unidades vendidas. Esta cifra representa un ligero crecimiento del 0,7% respecto al mismo período del año pasado, además de consolidarse con una cuota de mercado del 3,3%.

