Porsche 911 GT1 Straßenversion o Mercedes CLK GTR, cuál es el mejor superdeportivo limitado

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Los dos fabricantes de automóviles alemanes mantuvieron una bonita (y dura) rivalidad en la competición durante los años 90. Fruto de esa lucha fueron estos dos coches de carreras para calle.
Normalmente, hacemos comparativas entre modelos actuales del mercado, vehículos normales para la gente normal. Pero hoy queremos hacer una excepción. Esta vez traemos dos coches deportivos muy exclusivos basados en modelos de competición que tuvieron un protagonismo especial en las 24 Horas de Le Mans a finales del siglo pasado: Porsche 911 GT1 Straßenversion y Mercedes CLK GTR (que probamos hace un año).
El final de la década de los 90 nos dejó una bonita rivalidad entre Mercedes y Porsche en el mundo de la competición, concretamente en las carreras de resistencia. Resultado de aquella batalla en los circuitos fueron, por un lado, el Mercedes CLK GTR y el Porsche 911 GT1, ambos homologados para la categoría GT1.
En aquel entonces, para homologar el coche de carreras, los fabricantes estaban obligados a producir una pequeña tirada de 25 unidades para calle. Y así nacieron estos dos superdeportivos exclusivos que enfrentamos hoy.
El origen del Porsche 911 GT1 Straßenversion
El Porsche 911 GT1 Straßenversion era la versión de calle del 911 GT1 de competición. Mide 4,71 metros de largo, 1,98 metros de ancho y 1,17 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,50 metros.
Para comprender el desarrollo del 911 GT1, hay que retroceder unos años. Porsche quiso volver a las carreras de resistencia y se puso a trabajar en un coche para la categoría GT1, la más alta en aquel momento, un proyecto liderado por Herbert Ampferer.
El resultado fue el Porsche WSC-95, un coche que combinaba la parte delantera de un 993 con la trasera de un 962 y montaba un motor de seis cilindros biturbo de 3.2 litros refrigerado por agua que generaba 600 CV. Fue el primer 911 con motor central construido en fábrica y ganó la carrera en 1996.
Al año siguiente, Mercedes respondió con el CLK GTR y Porsche modificó ligeramente su GT1, introduciendo los nuevos faros del 996 que se harían tan famosos. Sin embargo, aquel coche se incendió cuando faltaban tres horas para el final de la carrera, algo intolerable para la dirección de Zuffenhausen, que se puso a trabajar rápidamente, de cara a la temporada siguiente.
La versión de 1998 del 911 GT1 Straßenversion era más ligera

Llegamos así a 1998, un año muy importante para la marca de Stuttgart, porque se cumplía el 50º aniversario de su fundación. Por tanto, en Weissach no podían permitirse ningún error.
En este momento, la FIA cambió el reglamento y exigía fabricar un modelo de calle para homologar el coche de carreras. Porsche construyó un nuevo vehículo partiendo de una hoja en blanco y el resultado fue el 911 GT1 Straßenversion.
Esta nueva edición del superdeportivo de Porsche era más ligera que los modelos anteriores y fue la última en fabricarse, nuevamente, para cumplir con las estipulaciones de homologación de la FIA para los coches de carreras GT1.
Un detalle interesante era la ventilación del techo, que se integró en el diseño final, aunque esto redujo el espacio para la cabeza de los conductores más altos. Las puertas eran de fibra de carbono, mientras que su imponente alerón trasero abarcaba todo el ancho de la carrocería.
Incluso contaba con un pequeño compartimento para equipaje (una vez más, en cumplimiento de los requisitos de homologación) integrado en la parte trasera de la carrocería.
Por otro lado, el GT1 Strassenversion tenía una particularidad desconocida para buena parte del público: el volante está ligeramente desplazado hacia la derecha para permitir una mejor distribución del peso en los circuitos de carreras del mundo en el sentido de las agujas del reloj.
El superdeportivo de Porsche montaba una evolución del motor bóxer 3.2

El Porsche GT1 Strassenversion montaba una evolución del motor bóxer biturbo de seis cilindros y 3.2 litros, montado en posición central, que alcanzaba los 544 CV y 600 Nm de par máximo (frente a los casi 592 CV de la variante de competición).
El motor estaba conectado a una caja de cambios manual secuencial de seis velocidades, montada de forma longitudinal justo detrás del motor central. Con esta configuración, era capaz de alcanzar los 310 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos.
El bóxer biturbo estaba refrigerado por agua y contaba con culatas de cuatro válvulas por cilindro e inyección directa electrónica secuencial Bosch con sistema biturbo, cada uno con su correspondiente intercooler.
¿Cuántas unidades del 911 GT1 Strassenversion se fabricaron y qué precio tienen hoy?
En 1996 se fabricaron dos prototipos del 911 GT1 Strassenversion con fines de homologación, seguidos de una serie de aproximadamente 20 unidades del 911 GT1 Strassenversion en 1997. En 1998 se fabricó una única versión más ligera y compacta, también con fines de homologación, como hemos señalado.
Los escasos ejemplares del 911 GT1 Strassenversion fabricados se agotaron de inmediato. Por ello, rara vez salen a la venta, y cuando lo hacen, se requiere una inversión considerable para adquirir uno.
En 2017 se subastó una unidad Gooding & Co en Amelia Islands por 5.665.000 dólares (equivalente a unos 7.500.000 dólares actuales o, aproximadamente, 6.400.000 euros).
Mercedes CLK GTR

El Mercedes CLK GTR Strassenversion era la correspondiente versión de calle del CLK GTR de competición, siguiendo el reglamento de la FIA. Es un poco más grande que el Porsche: mide 4,85 metros de largo, 1,95 metros de ancho y 1,16 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,67 metros.
El Mercedes CLK GTR debutó en la categoría GT1 en la temporada 1997, pese a que no tenía todavía la versión de calle. Para ello, la marca de la estrella recibió un permiso especial para poder entregar esas ediciones más tarde: una cuestión de confianza en un fabricante centenario que se había comprometido a cumplir.
La variante de carreras del CLK GTR se desarrolló en estrecha colaboración con los especialistas de HWA y en un tiempo récord: en sólo 128 días ya estaba lista. Y pese al corto tiempo de trabajo, el coche ganó el título con solvencia en el año de su debut.
Las versiones de calle empezaron a entregarse a finales de 1998. A simple vista, no parece que haya muchas diferencias con respecto al coche de carreras desarrollado con HWA. Casi parece que le hubiesen quitado los adhesivos de los patrocinadores y le hubiesen puesto la matrícula.
En el interior sí había más cambios, aunque tampoco demasiados. En un primer vistazo, el habitáculo parecía sacado de cualquier Mercedes de los 90, sobre todo el volante. Un volante de Alcantara que podía desmontarse con un pequeño movimiento para facilitar el acceso e incluía levas del cambio. El equipamiento era mínimo, pero tenía elementos como climatizador. Curiosamente, no tenía radio, pero sí un cargador de CD.
El superdeportivo de Mercedes apostaba por un motor V12 de 612 CV

Frente al bóxer de seis cilindros biturbo del 911 GT1 Straßenversion, el Mercedes CLK GTR apostaba por un V12 atmosférico de 6.9 litros (código M297) que producía 612 CV a 6.500 vueltas y 731 Nm de par a 5.250 rpm.
Como curiosidad, la versión de calle era incluso más potente que la de competición, al no estar sujeta a los requerimientos de ninguna categoría. De hecho, Mercedes hizo algunas unidades denominadas Super Sport con la cilindrada elevada hasta los 7.3 litros y 660 CV de potencia.
El motor se asociaba a una caja de cambios secuencial de seis relaciones, colocada en posición transversal detrás del motor. Era una transmisión de engranajes rectos y no estaba sincronizada. Para arrancar, había que meter la primera mediante la leva derecha, lo cual debía hacerse con decisión y se confirmaba con un '1' en la pantalla del cuentarrevoluciones.
Con todo, el superdeportivo de Mercedes declaraba una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos y una velocidad máxima de 320 km/h. El Super Sport bajaba el cronómetro hasta los 3 segundos en el 0 a 100 km/h y alcanzaba los 375 km/h.
¿Cuántas unidades del Mercedes CLK GTR Strassenversion se construyeron y qué precio tiene hoy?
Cuando salió al mercado en 1998, un Mercedes CLK GTR costaba más de 1,5 millones de euros, siendo en su momento el coche de serie más caro del mundo. Actualmente, es difícil cuantificar su valor, pero probablemente se puede situar entre los 8 y los 11 millones de euros.
En total, se fabricaron 26 unidades, de las cuales 20 correspondieron a la versión coupé con techo y seis del roadster, si bien estas últimas no se empezaron a entregar hasta 2002.
Conclusión: ¿Porsche 911 GT1 Straßenversion o Mercedes CLK GTR?
Esta no es una de esas comparativas en las que se puede elegir un coche u otro en función del equipamiento, de los motores híbridos, el espacio para el maletero, etc.
En este caso, hablamos de dos superdeportivos muy exclusivos, con una producción muy limitada y precios que sólo un porcentaje muy pequeño de la población mundial puede pagar.