He probado el Audi A3 TDI 116: "Es la receta de siempre. Y en este modelo funciona"

Prueba Audi A3 TDI 116
Audi A3 TDI 116Alberto Limia
Prueba
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Una carrocería sedán, motor diésel y cambio manual. No es un vehículo de hace años, sino un compacto plenamente vigente que demuestra que hay gustos para todo, y que no es tan grave huir de las tendencias actuales solo por seguir a la masa.

Afortunadamente, aún existen ejemplares como este Audi A3. Como pongo en el titular, es la receta de siempre: un modelo compacto, de tres volúmenes, con motor diésel y, además, cambio manual. Podríamos estar hablando de 2010 perfectamente, ¿verdad? Y, sin embargo, lo que tenemos aquí es un A3 plenamente vigente en esta segunda década del siglo XXI aunque los datos de la primera mitad del año dijeran que solo un tres por ciento de los coches nuevos son diésel. 

Porque ya sabes que un motor diésel por sí mismo no tiene nada de malo. Tampoco es la solución a todos los problemas de movilidad, como parecía ser hace una década. 

Simplemente, es una opción que te puede cuadrar... o no. Y suponiendo que sí, que eres de los que busca un coche con motor diésel porque le va a sacar partido, seguramente te llame la atención que poco a poco van desapareciendo modelos, por lo que conseguir un TDI se convierte en algo más complicado que cuando compraste tu último coche.

Por dentro, una apuesta segura

Empiezo por el interior: su habitáculo es muy Audi y tan espacioso como puedes esperar de un compacto: le falta el aire que suelen tener los coches eléctricos, porque tiene que hacer hueco a los típicos elementos de los motores de combustión como un túnel por el que debe pasar el tubo de escape.

Pero acomodado al volante disfrutas de una postura buena, en parte por los asientos de cuero y eléctricos del pack S-Line (37.740 euros), y también por la posición y el tamaño del propio aro, fino y de un diámetro reducido.

Si te has acostumbrado a ver habitáculos de coches eléctricos, quizá este te parezca un poco estrecho en la parte de atrás... y no te voy a quitar la razón.

El acceso podría ser mejor, sí, pero una vez dentro los dos asientos laterales están bien. La banqueta está un poco más alta que en las plazas delanteras para mejorar la visibilidad y el espacio para la cabeza es correcto para personas de estatura media: yo mido 1,76 y me sobran tres dedos.

Antes de ponerme en marcha, vistazo al maletero. No es su punto fuerte, porque el hueco de acceso para meter cosas es pequeño y, una vez superado el borde de carga, tienes un escalón de un palmo hasta llegar al suelo... ¡Bajo el que me encuentro una rueda de repuesto!

¿Cómo va el Audi A3 TDI? ¿Valen 116 CV?

Aún con lágrimas de emoción en los ojos, inicio la marcha. Me encanta el tacto de la palanca: es suave y agradable de utilizar. No diría que es rapidísimo, pero sí razonablemente preciso para hacer cambios ágiles. Junto con el tacto del embrague, tirando a suave, si te tomas las cosas con calma podrás disfrutar de una maniobra de punta-tacón perfecta.

Más allá de eso, el A3 con el tren de rodaje deportivo S-Line te hace disfrutar de una muy buena dinámica, aunque a costa de algo de comodidad, porque los baches pequeños y repetitivos se transmiten con mucha claridad al interior.

Pero en asfaltos en buen estado el eje delantero y la dirección se unen a la fiesta para ofrecerte una buena estabilidad y calidad de rodadura, así como un comportamiento muy ágil en zonas de curvas donde el motor, con tan solo 116 CV, hace lo que puede por llevarte de una curva a otra mientras te hace desear que en la gama aún existiera la variante TDI de 150 CV con cambio manual.

En cuanto su rendimiento, no creo que te sorprendas si te digo que durante la prueba medía una aceleración de 0 a 100 km/h de 10,3 segundos (de todos modos, el oficial es 10,1) y unas recuperaciones que, aunque no son fulgurantes, aprovechan la fuerza a medio régimen del motor TDI de 1.968 cc para firmar un 60 a 100 de 9,2 segundos en cuarta y de 12,1 en el 80-120 en sexta: se nota que esta relación es más larga.

Sin embargo, donde sí ha brillado ha sido en el apartado de consumo: no olvides que el Audi A3 protagonista de la prueba montaba unos gruesos neumáticos de 224/40 en llanta 18 que no son ideales para ahorrar unas décimas de combustible, pero en conducción normal he lohgrado 5,4 litros reales, lo que está casi un litro alejado del valor oficial (4,5 l/100 km), pero que se trata de un dato bastante bueno con el que podrías hacer 833 km con un depósito (que es de 45 litros).

Valoración

Nota 8

Ante el avance de los SUV y los cinco puertas, quedan pocas berlinas de tres volúmenes como esta. Pero el A3 ofrece un diseño limpio y clásico con una configuración mecánica que cada vez está más olvidada. Además, va muy bien, especialmente como S-Line, y gasta muy poco.

Lo mejor

Consumo, comodidad interior, capacidad del maletero, dinámica, tacto del cambio.

Lo peor

Acceso a las plazas traseras y al maletero, al motor le falta garra en la zona media-alta.

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Luis Guisado

Webmanager

Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.

Audi A3 Sedán

MODELO

A3

NOTA8

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