Confirmado | el diésel se acaba: 97 de cada 100 coches que se venden en España lo demuestran

En 2026 se confirma el declive absoluto de los coches diésel. Las ventas caen en picado y ya solo 3 de cada 100 coches nuevos que se venden en España equipan estos motores.
Hace dos décadas, se hablaba de que el parque automovilístico nacional se estaba ‘dieselizando’, un término que habla por sí solo al descubrir que el 70% de los coches nuevos que se matricularon en España en 2006, algo más de 1 millón de unidades, estaban equipados con motores diésel. Hoy, el panorama es bien distinto. En mayo de 2026, las ventas de coches diésel nuevos han representado tan solo el 3,7% del total de las matriculaciones, o lo que es lo mismo, apenas 4.139 de los 111.894 coches vendidos en mayo son de gasóleo.
El acumulado del año no es mejor. Entre enero y mayo de 2026 se han vendido en España 20.046 vehículos diésel, un 3,9% del acumulado del año, que ya asciende a 519.283 unidades. De no ser por la caída del 28% en las matriculaciones que este año está registrando el mercado de coches de GLP, GNC y GNL, los automóviles diésel serían los menos vendidos.
Los coches diésel son los menos deseados por los españoles
El resto de segmentos de este mercado supera, con creces, las ventas de los vehículos diésel. Incluso los coches eléctricos llevan más del doble de matriculaciones (48.998 unidades) que los modelos de gasoil, mientras que los híbridos enchufables, que incluye tanto a PHEV como eléctricos de autonomía extendida, ya han vendido el triple de vehículos, con 62.388 unidades.
Está claro que la electrificación no para de ganar terreno en el mercado frente a los sistemas de propulsión tradicionales. Sin embargo, los coches de gasolina siguen siendo la segunda opción más demandada en España. Entre enero y mayo de 2026 se han matriculado 122.249 vehículos con motor de gasolina. Visto desde otra perspectiva, por cada 6 coches de gasolina que se matriculan en España, se vende un vehículo diésel nuevo.
La opción dominante en el mercado español es el coche híbrido no enchufable (HEV y MHEV). Tan solo en mayo se han vendido 53.414 unidades con este tipo de motorización, más del doble de todos los coches diésel que se han vendido en lo que llevamos de año. Esto hace que en el acumulado de este 2026, los híbridos no enchufables contabilicen 247.755 matriculaciones, 12 veces más que coches diésel.
La demonización del diésel
El descenso de las ventas de coches diésel no es puntual. Este tipo de motorización lleva más de una década en caída libre, desde que el escándalo de las emisiones de 2015 hizo saltar todas las alarmas. A partir del ‘dieselgate’, Europa se puso las pilas implementando políticas que demonizaban esta tecnología, fomentando la electrificación como la única alternativa real.
Lo cierto es que las ventas de coches diésel nuevos son hoy testimoniales. Y no solo porque los conductores ya no prefieran este tipo de motorizaciones, sino porque el mercado tampoco cuenta con la gran oferta que tenía hace 10 o 15 años. Muchas marcas ya no incluyen estos motores en sus gamas de vehículos, reduciendo la oferta a un selecto grupo (de marcas alemanas, sobre todo) que todavía confía en sus bondades.
Sin embargo, el daño ya está hecho. La negativización de los coches diésel ha provocado que muchos compradores que hasta hace no demasiado tiempo conducían vehículos con motores de gasóleo, hoy prefieran un coche de gasolina o un híbrido. Pocos son los que repiten, y entre los que lo hacen suele haber encontrarse un perfil de conductor que hace muchos kilómetros al año, caso en el cual suele ser altamente recomendable optar por un coche diésel.
Lo que no parece tan extendido entre las creencias populares es que los coches diésel modernos son mucho más eficientes de lo que lo eran hace 10 o 20 años. Los avances en tecnología de control de emisiones han permitido reducir sus niveles contaminantes, haciendo que estén a la par de coches de gasolina de similares características.
Además, los sistemas híbridos ligeros (MHEV) son compatibles también con motores diésel, por lo que es posible encontrar varios modelos con motor de gasóleo que han sido electrificados y que se benefician de la etiqueta ambiental ECO de la DGT.
No obstante, todos estos avances tecnológicos también han provocado que la fiabilidad de los motores diésel modernos haya descendido. Atrás quedaron ya esos motores incansables, capaces de recorrer más de medio millón de kilómetros sin sufrir averías.
Sistemas como el filtro de partículas diésel o los catalizadores SCR, en principio eficaces para mantener bajos los niveles de emisiones, son focos de averías por hacer un uso indebido de un coche diésel, con costosas reparaciones que tampoco ayudan a que este tipo de sistemas de propulsión vuelvan a ser populares entre los conductores españoles.
