Ebro s400 o Kia Sportage, dos SUV para la mayoría de familias españolas. ¿Pero cuál es mejor?

¿Pueden los B SUV cumplir como coche familiar igual que los C SUV? Ponemos frente a frente a Ebro s400 y Kia Sportage para comprobarlo.
Si necesitas espacio en tu próximo coche, es posible que estés valorando la compra de un SUV compacto, pues es lo que se considera el punto medio óptimo para las necesidades de una familia. Sin embargo, el progresivo crecimiento de los B SUV hace que, en cierta manera, puedan cumplir con los mismos requerimientos. Hoy enfrentamos a dos modelos que ejemplifican esta posible lucha: Ebro s400 y Kia Sportage.
El primero es la incorporación más reciente a la gama de Ebro, un modelo más pequeño que su rival y con una oferta más simple, pero que representa un punto de entrada bastante interesante. El Kia, por su parte, es uno de los modelos más vendidos de la marca en el país, un vehículo equilibrado y con multitud de opciones. ¿Cuál de los dos es mejor alternativa de compra?
Dimensiones de estos dos SUV
Como hemos mencionado ya, hablamos de modelos de distintos segmentos, por lo que las diferencias entre ellos son evidentes. El s400 es el más pequeño de la dupla con 4,32 metros de largo, 1,83 metros de ancho y 1,64 metros de alto; además de una distancia entre ejes de 2,61 metros. El Sportage, por su parte, tiene una longitud de 4,54 metros, una anchura de 1,86 metros y una altura de 1,64 metros; así como una batalla de 2,68 metros.
Con tal diferencia de tamaño, no sorprende que la capacidad del maletero también sea muy dispar. El español tiene un volumen de 430 litros, que puede ser solvente para familias pequeñas, pero se queda muy por detrás de los 526 litros que ofrece el coreano. Cuando toca abatir los asientos traseros, la situación no hace más que agravarse, porque pasan, respectivamente a 1.155 y 1.715 litros. En esta faceta, sencillamente, no hay punto de comparación.
Motorizaciones completamente diferentes
Aquí el enfoque de cada modelo es completamente distinto. Por el momento, el Ebro s400 solo está disponible con una opción mecánica, que al menos le otorga la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT), pero su contrincante también dispone del mismo distintivo medioambiental… y además del CERO y tiene una gama de motores mucho más amplia.
Empezando por el Ebro, sistema híbrido emplea un motor de gasolina 1.5 DHE de aspiración natural y 95 CV de potencia con uno eléctrico de 150 kW (204 CV), consiguiendo una potencia conjunta de 211 CV. A esto se suma la transmisión automática Dedicated Hybrid Transmission (DHT) y un sistema de tracción delantera. El resultado es una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,7 segundos, un consumo medio homologado de 5,3 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 120 g/km.

En comparación, la oferta del Kia es mucho más grande. El motor de acceso es un gasolina 1.6 T-GDI de 150 CV, con cambio manual y tracción delantera, que homologa un consumo mixto de 7,1 l/100 km. Si se combina con la caja automática DCT declara el mismo consumo. Por encima está una versión del mismo bloque, pero que desarrolla 180 CV de potencia. Siempre es 4x4 y solo está disponible con cambio automático, arrojando un gasto de combustible de 7,8 l/100 km.
También hay una opción diésel, pero que cuenta con sistema microhíbrido de 48V. Es el 1.6 CRDi de 136 CV, con tracción delantera y cambio manual, que homologa un consumo combinado de 5,1 l/100 km.
Subiendo el nivel de electrificación, existe una variante híbrida autorrecargable, la 1.6 HEV de 239 CV, siempre con cambio automático, pero con tracción delantera (5,5 l/100 km) o con tracción a las cuatro ruedas (6,4 l/100 km). Por último, el tope de gama es el híbrido enchufable, con 245 CV, cambio automático, tracción integral y hasta 70 km de autonomía en modo eléctrico.
Precio para (casi) todos
Todo lo anterior influye claramente en el precio, donde el salto existente entre ambos es enorme.
El Ebro s400 es, con diferencia, el modelo más barato de la pareja, estando disponible desde 19.990 euros, mientras que el Kia Sportage más accesible cuesta casi 10.000 euros más, teniendo un precio de partida de 29.270 euros.
Un equipamiento abundante
El acabado base del Sportage se llama Concept e incluye: sistema de detección de fatiga del conductor, retrovisores exteriores eléctricos y calefactables, función de seguridad en los elevalunas (lado conductor), retrovisor interior electrocrómico, sistema de asistencia de mantenimiento de carril, sistema reconocimiento de límites de velocidad, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, navegador Kia Connect con Android Auto / Apple CarPlay, pantalla curvada de 12,3 pulgadas, sistema de botón de arranque y llave inteligente.
En cuanto al s400, de serie es el acabado Premium, conformado por: llantas de aleación de 17 pulgadas, faros LED, acceso y arranque sin llave, climatizador de dos zonas, asientos tipo bucket, pantalla central de 12,3 pulgadas, cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas, sensores de aparcamiento traseros, sistema de audio con cuatro altavoces, asistente de voz y ADAS.
¿Cuál es mejor?
Evaluando los dos modelos como coches familiares, la cosa es más que clara: el Kia Sportage es mejor opción. Sin embargo, es cierto que el Ebro s400 puede “hacer el apaño” a quienes tengan un presupuesto más justo.
El salto de precio de casi 10.000 euros es enorme si hablamos de marcas generalistas y de los segmentos que tratamos hoy. Están más o menos justificados, pero lo que está claro es que es un factor clave que marcará la decisión de un posible comprador.

Si se trata de alguien con un único hijo, es posible que el s400 ofrezca suficiente espacio para sus necesidades, aunque vaya algo justo. Lo que, sumado a una mecánica más que notable para un B SUV, tanto por rendimiento como por eficiencia y la etiqueta que luce, hace que sea un vehículo interesante. Además, claro está, de que pocos rivales directos dan más (o incluso lo mismo) por el precio que tiene.
Pero el Sportage es una opción mucho más completa. Es más grande y los problemas de espacio dejan de existir, además de que tiene una gama mecánica mucho más completa que se puede ajustar a un abanico de conductores más amplio.

