Skip to main content

Lista

Motor

12 consejos para conducir durante una ola de frío

Consejos para conducir con ola de frío

Con el mes de diciembre llega el primer temporal de frío y nieve del invierno. Los meteorólogos han bautizado a este frente frío como Clement y anuncian que congelará los termómetros y traerá nieve en muchos puntos de España. La pregunta es: ¿sabes cómo conducir durante una ola de frío

Aunque la velocidad inadecuada, el consumo de alcohol y/o drogas y las distracciones copan los primeros puestos en la lista de desencadenantes de accidentes de tráfico, no hay que pasar por alto las condiciones climatológicas. Tormentas, niebla, inundaciones y nevadas pueden pillarte por sorpresa mientras conduces y dificultarte el camino a casa o poner en peligro tu vida. Es por eso que, además de saber controlar el coche en estos momentos, resulta de vital importancia que el vehículo esté en las mejores condiciones.

De la mano de Confortauto, vamos a repasar 12 consejos para conducir con una ola de frío.

1. Respetar la distancia de seguridad

La Dirección General de Tráfico recomienda respetar la distancia de seguridad a la hora de circular por la carretera, sobre todo ante lluvia o niebla, fenómenos que nos no impiden ver la carretera de forma adecuada e influyen en la adherencia. 

Además, con agua o nieve en el asfalto se necesitan muchos más metros para frenar, por lo que es conveniente llevar una velocidad moderada y respetar en todo momento al conductor que va delante para no impactar contra él si frenamos de manera inesperada.

2. Utilizar las marchas largas

Cuando el asfalto está húmedo es conveniente cambiar las marchas con suavidad, ya que si se hace de manera brusca el coche podría patinar. Por otro lado, para subir pendientes y, sobre todo, en las curvas del camino es importante utilizar las marchas largas, lo que te permitirá dominar mejor el vehículo.

3. Realizar maniobras suaves

A la hora de realizar cualquier maniobra (un cambio de carril, un adelantamiento, una aceleración, etc.) tenemos que hacerlo de forma progresiva o suave. Cualquier movimiento brusco puede hacer que perdamos el control del vehículo.

4. Respetar los límites de velocidad y avisos de la DGT

Hay que tener en cuenta que las inclemencias del tiempo pueden modificar el comportamiento del coche y por ello agravar el peligro en la conducción, por ello cuando llueve o nieva es conveniente aminorar la velocidad. 

Los colores del Tráfico, según la DGT

La DGT utiliza un código de colores para informar a los conductores a qué velocidad deben transitar según las condiciones de cada momento, así como qué vehículos pueden o no hacerlo o si el tramo de carretera está cerrado. Esta información se suele colocar estratégicamente en las pantallas de Tráfico:

  • se utiliza el nivel verde, significa que está comenzando a nevar y que está prohibido superar los 100 kilómetros por hora en autovías y autopistas y 80 km/h en otras vías.
  • si se pasa al nivel amarillo, los camiones tienen prohibido circular y los turismos y autobuses no puede pasar de los 60 km/h
  • con el nivel rojo sólo pueden circular los turismos con cadenas o neumáticos de invierno a 30 km/h 
  • en el nivel negro se prohíbe la circulación.

5. Llevar Cadenas y/o neumáticos de invierno 

La nieve en la calzada reduce la adherencia de los neumáticos en la carretera y es muy resbaladiza, por lo que Tráfico recomienda la instalación de dispositivos especiales cuando el asfalto se encuentre cubierto por una capa de nieve.

Cadenas de nieve textiles

 Uno de los instrumentos más utilizados para circular con nieve son las cadenas metálicas. Además, también existen las semiautomáticas, con las que se puede circular durante todo el invierno con el soporte instalado sobre la llanta y las fundas textiles, de fácil montaje.

Los 51 mejores neumáticos de invierno

Otra opción son los neumáticos de invierno, muy recomendables en zonas con abundante lluvia y con temperaturas por debajo de los 10 grados y que sustituyen a las cadenas cuando éstas son obligatorias. Se equipan al principio de la temporada invernal y se mantienen hasta el final de la misma, siendo perfectos para su utilización en condiciones de frío, lluvia, hielo o nieve. Para reconocerlos sus siglas son “M+S” (Mud and Snow) que indican que el neumático es apto para barro y nieve.

6. Viajar equipado

  • El Reglamento General de Vehículos establece la obligación de llevar en el vehículo dos triángulos de preseñalización del peligro y al menos un chaleco reflectante de alta visibilidad para salir del coche a colocarlos si ocurriese un accidente o avería. 
    triangulos_dgt_apertura
  • Además, debes llevar una rueda de repuesto y cadenas en caso de que no hayas equipado el coche con neumáticos de inverno y tengas viajar por zonas en las que nieve. 
  • Si decides salir a la carretera, asegúrate de que llevas suficiente ropa de abrigo por si las cosas se ponen feas, el móvil con la batería cargada y el depósito de combustible siempre lo más lleno posible.
  • También es interesante llevar mantas, una linterna (y sus pilas), una espátula básica para rascar el hielo, un pequeño botiquín con material básico de primeros auxilios, agua y algo de comer, ante la posibilidad de quedarte bloqueado en algún lugar.

7. Desactivar el control de crucero

El Control Crucero es una función cada vez más habitual en los coches actuales. Su característica principal es la capacidad de mantener de forma autónoma una velocidad prefijada por el conductor de tal manera que éste no tenga que actuar sobre los pedales, siendo el propio coche el encargado de hacerlo. De esta manera el cerebro electrónico del coche se encargará de mantener dicha velocidad estable, acelerando o frenando según estime oportuno. 

Cuando circulemos con nuestro coche en condiciones adversas es recomendable desactivar este control ya que si se produce aquaplaning (fenómeno que aparece cuando las ruedas no evacuan el agua del suelo y pierden agarre) por seguridad es mejor tener el control total del coche.

8. Garantiza la visibilidad para ver y ser vistos 

En esta época, las horas de luz se ven reducidas notablemente y conducir con niebla no es algo inusual. 

Conducir con niebla: todo lo que necesitas saber

Habrá que optar por las luces cortas, de cruce o antiniebla, y haber revisado su estado antes de iniciar el trayecto. No hay que olvidar que la segunda causa de mayor siniestralidad con mal tiempo es la niebla. Si hay niebla nunca enciendas las luces largas porque la humedad la dispersará y se produciría el peligroso efecto pantalla. 

9. Moderar la velocidad con la lluvia

La lluvia es sin duda el factor atmosférico que más incidencia negativa tiene en la siniestralidad. Con lluvia fuerte, o simplemente lloviznando, se producen cada año una importante cantidad de accidentes de tráfico. 

La Guardia Civil da los dos consejos clave para conducir con lluvia

Independientemente de la hora del día, con lluvia intensa hay que circular con las luces encendidas, sobre todo en los adelantamientos. Por otra parte, también hay que prestar especial atención al estado de los neumáticos, vigilando que tengan la presión, y la profundidad del dibujo adecuada.

10. Precaución con el viento

El viento, por sorprendente que pueda parecer, es la tercera causa de siniestralidad. Por ello, si hace viento, tendrás que disminuir la velocidad. A más rápido vayas más serán las posibilidades de que tu coche pierda la trayectoria. 

Si adelantas a un vehículo grande, como un camión, ten cuidado porque cuando pases junto a él te cortará el viento y cuando le rebases el efecto del aire podría hacerte perder el control.También ten presente que si hace viento puedes encontrar ramas, hojas o cualquier otro objeto sobre la carretera, lo que añadirá un peligro añadido a la conducción. 

Por otro lado, la dirección del viento también es sumamente importante para poder reaccionar con más tiempo y acierto. Si notas que al vehículo le cuesta avanzar más de lo normal es que el aire viene de frente. Por contra, si el vehículo se encuentra más ligero, es que la corriente procede de la parte de detrás. 

Efecto pantalla

11. Consultar la previsión metereológica

Antes de ponernos al volante cuando las condiciones climatológicas son difíciles, lo primero que deberíamos tener en cuenta es valorar si realmente es necesario coger el coche en esas circunstancias. 

Consultar el parte meteorológico antes de salir a carretera es una regla de oro para evitar sorpresas. Si decides conducir, mentalízate que tu viaje posiblemente sea más lento y difícil que en condiciones normales y que las prisas son malas compañeras de viaje. 

12. Prepara tu Vehículo para el frío 

Con la llegada del frio y el mal tiempo, es fundamental que hagamos una revisión de todos los elementos del vehículo: Batería, niveles de líquidos (refrigerante, aceite, lavaparabrisas y frenos), limpiaparabrisas, neumáticos, sistemas de alumbrado, fitros, pastilas y discos de freno, calefacción…etc. 

Una inspección preventiva permitirá detectar averías con prontitud, permitiéndonos solucionarlas a tiempo sin correr ningún tipo de riesgo. 

Y además