De los tramos al concesionario: Ford confirma su regreso oficial al Mundial de Rallyes para crear 5 nuevos turismos electrificados

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Ford confirma su regreso como equipo oficial al WRC en 2028 junto a M-Sport. Esta alianza inspirará una nueva gama europea de cinco turismos electrificados.
La historia de Ford siempre ha estado ligada al Campeonato del Mundo de Rallyes de la FIA (WRC). Desde hace unos años, su participación ha ido de la mano del preparador británico M-Sport. La compañía estadounidense ha dado la sorpresa anunciando que volverá a competir en el WRC como equipo oficial de fábrica a partir de 2028.
Para este regreso a Europa, Ford va a crear una nueva generación de vehículos de pasajeros con ADN de competición, ágiles y sin complejos, diseñados y desarrollados en el Viejo Continente. Según señala la marca en un comunicado, Ford ha utilizado la competición para desarrollar mejores vehículos para sus clientes.
Las exigencias de rendimiento y capacidad técnica necesarias para competir en el WRC contribuirán a dar forma a la nueva gama de turismos de la marca en Europa, compuesta por cinco modelos electrificados de "energía múltiple", tanto eléctricos como híbridos, que combinarán ADN todoterreno con la herencia de los rallyes.
"Los rallyes son el escenario en el que el carácter de Ford se enfrenta a su prueba más exigente y donde generaciones de aficionados comparten la emoción de ver cómo un coche desafía lo imposible", afirma Jim Baumbick, presidente de Ford Europa.
"Queremos que nuestra próxima generación de vehículos europeos transmita ese mismo espíritu sin complejos. Vehículos ágiles, que inspiren confianza y resulten gratificantes de conducir en las carreteras que la gente utiliza cada día", añade.
Los modelos míticos de Ford que han brillado en el WRC
Como parte de su regreso, Ford Racing volverá a unirse a M-Sport Ltd, su socio en los rallyes durante los últimos 30 años. Ambas compañías comenzarán a trabajar juntas de inmediato.
A partir de 2028, Ford Racing participará directamente en el programa del WRC junto a M-Sport antes del debut de un nuevo coche de competición para el Mundial de Rallyes en 2029, inspirado en uno de los futuros modelos de pasajeros que Ford lanzará en Europa.
"Nuestro legado de 50 años en el WRC destaca como uno de los logros de los que más orgullosos estamos; estamos deseando volver a competir en los rallyes en 2028 y en los años posteriores", afirma Mark Rushbrook, director global de Ford Racing.
Las versiones de competición de modelos Ford como Escort, Sierra, Focus, Fiesta y Puma han desempeñado papeles fundamentales en más de 50 años de historia del WRC.
Los éxitos en los tramos de rally también han servido de inspiración para modelos icónicos de Ford, desde el Escort Mexico de 1970 hasta la última generación de la pick-up Ranger Raptor.
Además de contribuir al desarrollo de la nueva gama europea inspirada en los rallyes, el regreso al WRC refuerza el liderazgo global de Ford en el segmento todoterreno, tanto en vehículos de serie como en competición, donde modelos como la Ranger Raptor se han convertido en la referencia en cuanto a capacidades dentro y fuera del asfalto.
Ford quiere coches preparados para Europa
Ford tiene muy claro cómo quiere que sean sus próximos coches: adecuados para las carreteras europeas. Esto pasa por prepararlos para superar baches, curvas y cambios de asfalto.
La marca ha definido este escenario como unas "carreteras perfectamente imperfectas" y pretende que sus nuevos modelos ofrezcan un comportamiento dinámico a la altura de las exigencias del continente.
En este planteamiento, el regreso al Mundial de Rallyes tendrá un papel fundamental. Según Jim Baumbick, presidente de Ford Europa, el WRC es "el banco de pruebas definitivo para el control y la conexión entre el vehículo y el conductor".
La experiencia adquirida en competición servirá así para desarrollar una nueva generación de turismos con un comportamiento más ágil, preciso y conectado con quien está al volante.
La idea de Ford es trasladar parte de ese aprendizaje de los tramos de rally a los coches que llegarán a las carreteras europeas. Una filosofía que busca que sus futuros modelos no solo sean capaces de enfrentarse a cualquier tipo de superficie, sino que también resulten más divertidos y satisfactorios de conducir en el día a día.


