Carlos Sainz le hace sombra a Alonso en Mónaco, al menos con los coches que conduce: el madrileño tendrá que cambiar su Ferrari SP3 por su monoplaza para correr este fin de semana por las calles del Principado

El piloto de Williams en Fórmula 1 suele usar su superdeportivo con un motor V12 y 840 CV para ir por estas calles, pero con motivo del GP de Mónaco tiene que cambiar.
Fernando Alonso es uno de esos pilotos de Fórmula 1 que tiene en su poder una gran colección de coches, pero Carlos Sainz no se queda atrás. El último automóvil que sacó a relucir el asturiano fue un Lancia Delta HF Integrale Evoluzione Martini 6, pero el madrileño se ha dejado ver en repetidas ocasiones con un modelo muy rápido y exclusivo por las mismas calles de Mónaco como es el Ferrari Daytona SP3.
El piloto de Williams también vive en el Principado, y aunque no se haga notar tanto como Fernando y su extensísima colección, también ha dejado boquiabiertos a los ciudadanos de Mónaco varias veces con este coche que tiene en su garaje. Sainz ha optado por salir con este modelo de la firma para la que corrió durante años en el Gran Circo en varias ocasiones, y precisamente esta semana tendrá que correr por las calles por donde suele ir con este Daytona, pero con su monoplaza de Williams.
Carlos Sainz y uno de sus coches favoritos
Los habitantes del Principado de Mónaco presencian modelos de los más exclusivos por sus carreteras día sí y día también. Gran parte de estos son de pilotos de Fórmula 1, y Carlos Sainz está en esta lista de corredores que sacan su arsenal a las calles, el modelo con el que más impresiona es, sin duda, su Ferrari Daytona SP3. Un superdeportivo muy especial para el madrileño que recibió como un regalo por parte de la marca para la que corrió durante varias temporadas en la máxima categoría del automovilismo.

Hace dos años, Carlos tuvo que dejar su asiento en la firma del Cavallino Rampante para la llegada de Lewis Hamilton. Uno de los regalos que le hizo la escudería al ‘55’ fue este modelo tan icónico y especial de su catálogo. Durante su estancia en el equipo italiano dejó muchos momentos icónicos a lo largo de sus cuatro triunfos, 25 podios y seis poles, y esta fue la manera que tuvieron desde la marca de agradecérselo en su despedida, dándole un modelo muy difícil de conseguir y totalmente personalizado a su gusto.
Aquella etapa en el equipo italiano se terminó y este coche fue una forma de cerrar esos años. Ahora el español corre para Williams, pero no tiene problemas en seguir sacando a relucir de vez en cuando su Ferrari. Ahora tendrá que correr por las mismas calles por las que usa este Daytona SP3 con su monoplaza de F1. Pues el GP de Mónaco, uno de los Grandes Premios más icónicos del calendario, tendrá lugar del 5 al 7 de junio. El hecho de haber ido por esas curvas con su deportivo le puede servir para mejorar sus tiempos en la carrera del domingo.
Los números del superdeportivo de Carlos Sainz
Dos años han pasado desde que Carlos recibió aquel regalo en forma de deportivo totalmente personalizado en color gris mate y con una franja roja característica. Este tiene varios detalles que delatan quién va al volante, pues tiene guiños al piloto de F1 como su dorsal, el ‘55’, o su mítico ‘Smooth Operator’. En la matrícula también aparece el número que le acompaña siempre en las carreras, así como la inicial de su primer apellido.
Este superdeportivo hecho a medida para Carlos Sainz cuenta con un motor V12 de 6,4 litros atmosférico. Este es capaz de desarrollar una potencia de 840 CV y 697 Nm de par máximo. Con este coche, Sainz puede pasar de 0 a 100 km/h en 2,85 segundos y la velocidad máxima que alcanzará con él es de 340 km/h. Una auténtica bestia como es el Ferrari Daytona SP3 no podía haber caído en mejores manos.
A pesar de que este coche sea un regalo, tal y como hemos comentado anteriormente, hay que destacar el valor que tiene en el mercado y lo limitado y especial que es. Ya que este es una de las 599 unidades que se fabricaron, y estas salieron al mercado con un valor de 2,2 millones de euros. Aunque no todo el mundo que tuviese este dinero podía hacerse con él, pues Ferrari guardaba este modelo para los clientes más especiales y fieles. Entre ellos estaba, obviamente, el piloto de Fórmula 1 que tantas alegrías dio en la pista a los 'tifosi'.
