Ya he probado el Kia EV2 GT-Line: “si buscas un coche eléctrico para ciudad y alguna escapada, este te sacará una sonrisa”

Este SUV eléctrico se conduce sorprendentemente bien, ofrece mucho espacio y tecnología moderna. ¿Es perfecto en todo? No, pero tiene más aspectos positivos que negativos.
Quien crea que solo los chinos pueden fabricar pequeños coches eléctricos asequibles se equivoca. Los coreanos —más concretamente Kia— también tienen un vehículo de este tipo en su gama con el EV2. El modelo básico parte de poco más de 26.000 euros. Pero la versión tope de gama GT-Line sube considerablemente, nada menos que 10.000 euros, pero eso sí: a cambio, este SUV ofrece mucho equipamiento, un diseño más atractivo y prestaciones y comportamiento dinámico.
El EV2 mide solo 4,06 metros, pero ofrece mucho espacio para cinco personas. Sobre todo los pasajeros de la segunda fila se benefician de la banqueta desplazable verticalmente, que se puede adaptar individualmente.
Con los asientos colocados para ofrecer espacio a los ocupantes, el maletero resulta consecuentemente pequeño. Solo cuando se desplaza el asiento trasero hasta el tope en dirección a los asientos delanteros y las plazas posteriores prácticamente dejan de ser utilizables, se dispone de un máximo de 362 litros de capacidad de carga.
En principio, esto no sería un problema, ya que Kia concibe el EV2 sobre todo como un coche urbano. Sin embargo, aquí está precisamente el error de planteamiento de los coreanos: pocas personas estarán dispuestas a gastar casi 37.000 euros en un vehículo pensado principalmente para circular por ciudad.
El EV2 se queda lejos de la autonomía WLTP
Dejemos por un momento el precio a un lado y veamos qué más ofrece el EV2 GT-Line. Aquí se monta la pequeña batería de 42,2 kWh, que en teoría debería permitir recorrer hasta 308 kilómetros. Sin embargo, según nuestras mediciones, esto se queda en un simple deseo.
En nuestra ruta de pruebas de 155 kilómetros, realizada en una combinación de un tercio de cada tipo de recorrido, registramos un consumo medio de 17,7 kWh. De ahí se obtiene una autonomía máxima de 238 kilómetros. La medición se realizó con una temperatura exterior de 17 grados centígrados, es decir, en unas condiciones ideales para la batería.
La autonomía es aún menor en autopista. Aquí, con un consumo de 21,3 kWh, el conductor puede contar, según nuestras mediciones, con un máximo de 198 kilómetros antes de que sea necesario realizar la siguiente parada para recargar.
Gracias a su arquitectura de 400 voltios, la carga se realiza a una potencia de hasta 118 kW. Así, el nivel de la batería pasa del 10 al 80 por ciento en unos 30 minutos. El último 20 por ciento requiere bastante más tiempo. Una carga completa tarda casi 40 minutos, porque la potencia de carga se reduce a unos 23 kW para proteger la batería.
Conducción con un solo pedal hasta detenerse por completo
Naturalmente, el EV2 también recupera energía mediante la frenada regenerativa. La intensidad de la recuperación de energía se puede ajustar manualmente en cuatro niveles mediante las levas situadas en el volante. Quien prefiera mayor comodidad puede utilizar la función i-Pedal.
El sistema «inteligente» permite la denominada conducción con un solo pedal y hace que recurrir al freno resulte prácticamente innecesario. Esto funciona incluso en marcha atrás.
Un punto positivo: el sistema guarda el último ajuste seleccionado, de modo que el conductor inicia la marcha exactamente en el modo en el que dejó aparcado el vehículo.
Los puntos de recarga se integran en la ruta
Quien quiera viajar con el EV2 recibe del planificador de rutas para vehículos eléctricos integrado propuestas de estaciones de carga adecuadas a lo largo del trayecto. Si el sistema detecta que la energía disponible no es suficiente para llegar al destino, los puntos de recarga se integran automáticamente en la ruta.
Sin embargo, durante la prueba no quedó claro según qué criterios se realiza esta operación. Lo cierto es que, ya con un 27 por ciento de batería, el sistema recomienda con bastante insistencia realizar pronto una parada para recargar.
Prestaciones más que suficientes
Dinámicamente, el EV2 demuestra estar bastante bien dotado. En la versión GT-Line, el motor eléctrico desarrolla 135 CV y envía 250 Nm de par a las ruedas delanteras. Con ello, este pequeño eléctrico no sustituye a un deportivo, pero tampoco sale mal parado al arrancar en un semáforo.
Según las mediciones de AUTO BILD, acelera hasta 100 km/h en unos rápidos 8,6 segundos. Quien quiera circular con normalidad por la autopista puede hacerlo hasta 160 km/h (si es alemana sin límite). Es destacable que, incluso a velocidades elevadas, el Kia mantiene agradablemente a raya los ruidos aerodinámicos.
Mediante el selector de modos de conducción situado en el volante hay cuatro programas disponibles: Eco, Normal, Sport y Snow. No hace falta mucha explicación al respecto. Los modos hablan por sí mismos, pero siempre hay que contemplarlos en el contexto de un vehículo de tracción delantera, 1,7 toneladas de peso y 135 CV. Sobre todo son importantes Eco, para optimizar la autonomía, y Snow, para mejorar la tracción sobre superficies deslizantes. Sport proporciona una respuesta más directa y una dirección algo más firme.
De hecho, el EV2 resulta sorprendentemente ágil incluso sin el modo Sport. El volante, de buen agarre, responde con precisión, y la carrocería se mantiene estable incluso en curvas rápidas. El chasis también convence. Los muelles y amortiguadores tienen un tarado confortable y mantienen las irregularidades alejadas en gran medida del habitáculo. Incluso los impactos cortos y secos se filtran con limpieza, a pesar de las ruedas de 19 pulgadas montadas en el GT-Line.
Interior: el GT-Line ofrece un ambiente acogedor
Los asientos con ajuste eléctrico están poco contorneados y ofrecen escaso apoyo lateral, pero siguen siendo cómodos incluso en trayectos largos. En general, Kia se ha esforzado mucho en el interior para dotar al EV2 de un ambiente acogedor. Especialmente en el GT-Line, los paneles de las puertas y el salpicadero están revestidos de tela. En las manillas de las puertas aparece la inscripción «Have a nice Day», mientras que en el borde superior de la puerta se ilumina una carita sonriente junto a la palabra «Hola». Pequeños detalles que resultan simpáticos, aunque no tienen ninguna función práctica.
Más importantes son los botones físicos de la barra de menús o el regulador manual del volumen en forma de rueda. También es positivo que haya botones de control independientes para el climatizador. Es intuitivo y agradable, pero no cambia el hecho de que la mayoría de las funciones del vehículo siguen controlándose a través de la pantalla central.
Esto provoca, por un lado, que el sistema de alerta de atención salte constantemente porque el conductor mira demasiado a la pantalla. Por otro, aumenta la frustración porque cada vez se dedica más tiempo a desactivar los sistemas de asistencia excesivamente intrusivos. Sin embargo, esto solo se consigue mediante una navegación por los menús poco intuitiva y con numerosos submenús. Es una lástima, porque la primera impresión que transmite la pantalla TFT de 12,3 pulgadas es ordenada y moderna.
Asistentes a raudales
Otros sistemas de asistencia también dejan sensaciones encontradas. Al menos, el asistente de mantenimiento y dirección en el carril se puede desactivar manteniendo pulsado el botón correspondiente del volante, para evitar que intervenga constantemente sobre la dirección.
El EV2 funciona mejor en situaciones de tráfico con paradas y arranques. Aquí sigue de forma fiable a los vehículos que circulan delante, mantiene la distancia, frena hasta detenerse por completo y vuelve a arrancar de forma autónoma.
El asistente de ángulo muerto está realmente bien resuelto. Con la ayuda de cámaras situadas en los retrovisores exteriores, el sistema muestra directamente la zona no visible en la pantalla del conductor, también de 12,3 pulgadas, al accionar el intermitente.
Conclusión
Quien se desplace principalmente por ciudad o en trayectos cortos puede ser perfectamente feliz con el Kia EV2. El espacio disponible convence, al igual que sus cualidades dinámicas. La potencia de carga depende sobre todo de la gestión personal del tiempo. Por tanto, su ámbito de uso está claramente definido: para trayectos largos, el EV2 solo resulta adecuado hasta cierto punto. Nota de la prueba de AUTO BILD: 1,7
Valoración
Nota 8,5
Lo mejor
Prestaciones y comportamiento en ciudad y carretera, interior espacioso y bien equipado, tecnología.
Lo peor
La autonomía es escasa para plantearse una escapada larga. Algunos asistentes son muy intrusivos. Precio algo elevado.




