Una empresa europea ha realizado un estudio de baterías de coches eléctricos con más de 20.000 unidades y los resultados sorprenden

Coche eléctrico
Coche eléctrico
Noticia
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

El análisis de Arval revela que las baterías conservan de media un 93% de su capacidad tras 70.000 kilómetros y más del 90% incluso después de 160.000 km.

La duración de las baterías ya no va a ser uno de los principales frenos de los compradores de coches eléctricos. Un reciente estudio de Arval confirma que, incluso después de cinco años de uso, las celdas de estos vehículos siguen manteniendo más del 90% de su capacidad.

Las baterías siguen siendo una barrera psicológica para muchos conductores a la hora de cambiarse al coche eléctrico. Si muchos han dejado atrás la psicosis de la autonomía, la durabilidad de las pilas sigue siendo una incógnita.

Es por eso que muchas compañías se han puesto manos a la obra para estudiar su desempeño después de varios años y tras recorrer cientos de miles de kilómetros.

Un reciente análisis de Arval, basado en 24.000 certificados reales de estado de salud de baterías (SoH), aporta una de las radiografías más completas del mercado europeo y lanza un mensaje claro: la degradación es mucho menor de lo que se percibe.

La escasa degradación de las baterías puede fomentar las ventas de eléctricos de segunda mano

La principal conclusión que podemos sacar del estudio es que las baterías tienen más vida de lo que parece. Y esto no es baladí, ya que para hacer la investigación, Arval ha trabajado con una muestra bastante representativa.

En concreto, el 66% de los coches han sido eléctricos y un 33% híbridos enchufables; todos ellos provenían de 30 marcas distintas, comercializados como usados en 11 países europeos entre marzo de 2023 y septiembre de 2025. El resultado rompe varios tópicos.

A los 70.000 kilómetros, las baterías conservan de media un 93% de su capacidad original. Incluso tras 160.000 kilómetros o 6 años de uso, el nivel se mantiene por encima del 90%. En términos prácticos, esto significa que la pérdida de autonomía es limitada y, sobre todo, predecible.

El estudio no solo ha dado tranquilidad sobre cuánto se degradan las baterías con el tiempo, sino que, tras una pequeña caída inicial, el desgaste se estabiliza en torno a un 1% cada 25.000 kilómetros.

Además, los modelos más recientes muestran una evolución aún más favorable, con entre dos y tres puntos porcentuales más de capacidad respecto a generaciones anteriores. Es decir, la tecnología no solo resiste, sino que continúa mejorando.

Este contexto técnico encaja con un cambio estructural que ya está en marcha. La Unión Europea prepara nuevas normativas, como Euro 7 y la regulación específica sobre baterías, que introducirán un indicador estandarizado, denominado SOCE (State of Certified Energy). A partir de 2027, este dato será visible directamente en el salpicadero, acompañado de un 'pasaporte de batería' que recogerá su historial y certificará su estado real.

Más allá de todo esto, estos datos no solo dan tranquilidad al usuario del coche eléctrico nuevo, sino que se abre un nicho en el de segunda mano.

Según datos del Arval Mobility Observatory, el 45% de las flotas corporativas europeas ya incorpora vehículos usados, y un 85% adicional prevé hacerlo.

Esto es algo crucial teniendo en cuenta que en Europa el 75% de las transacciones de automóviles se realiza en el mercado de ocasión y que la confianza para que los vehículos eléctricos tomen auge es clave.

Para lograr esto, iniciativas como la certificación independiente del estado de la batería son algo que otorga mucha tranquilidad al comprador. 

Además, es muy sencillo de consultar, ya que a través de un código QR el usuario accede a un informe detallado con la capacidad real de la batería y estimaciones de autonomía en distintos usos.

Más información sobre:

Ver sus artículos

Lidia Vega

Redactora

Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.