Baterías en estado sólido: estas son las marcas que toman ventaja en la carrera del coche eléctrico

Cientificos analizan baterias coche eléctrico
Cientificos analizan baterias coche eléctricoIA

Los fabricantes continúan la pelea por impulsar sus coches eléctricos y la clave está en las baterías de estado sólido, el santo grial de la electrificación.

Aunque el futuro de la automoción pasa por el coche eléctrico, la realidad es que, para conseguir impulsar sus ventas, lo que debe desarrollarse son las baterías. En concreto, las baterías en estado sólido son las que van a suponer un salto y es por eso que fabricantes como Toyota, BYD o Volkswagen ya están trabajando en su desarrollo.

La gran revolución que se anuncia para 2026 no es solo una promesa de marketing, sino una respuesta a los tres grandes miedos del conductor actual: la autonomía limitada, la lentitud de carga y la degradación de los componentes. Y todo esto pasa por las baterías en estado sólido.

A diferencia de las baterías de iones de litio que se encuentran en prácticamente todos los vehículos eléctricos actuales, que utilizan electrolitos líquidos o de gel para permitir el flujo de iones entre ánodo y cátodo, las baterías de estado sólido reemplazan ese líquido por un electrolito sólido.

Este cambio, aunque aparentemente sencillo, tiene implicaciones profundas para la seguridad, la densidad energética, la carga y la durabilidad de las baterías que impulsan los coches eléctricos.

La diferencia clave está en que el electrolito sólido puede estar compuesto por materiales como cerámicas, sulfuro o polímeros sólidos, que no contienen los líquidos inflamables presentes en las baterías tradicionales. 

Este electrolito sólido puede estar hecho de compuestos cerámicos o materiales poliméricos especialmente diseñados que permitan la conducción iónica eficiente sin riesgo de fugas o combustión.

Los fabricantes que apuestan por las baterías en estado sólido

Para lograr todas las ventajas que suponen las baterías en estado sólido, los fabricantes han iniciado una carrera para ser la líder de esta tecnología y poderla introducir pronto en el mercado.

En esta línea, Toyota es el fabricante que acumula el mayor número de patentes globales en estado sólido y está ejecutando un plan muy estructurado para asegurar no solo la celda, sino toda la cadena de suministro industrial.

Toyota ha firmado un acuerdo estratégico fundamental con la refinería japonesa Idemitsu Kosan. Esta última ha iniciado la construcción de una planta piloto para la fabricación a gran escala de electrolitos sólidos avanzados que abastecerán directamente a la marca. Se prevé que esta factoría esté terminada para finales de 2027.

Por otro lado, Volkswagen gestiona su estrategia de baterías a través de su propia empresa matriz de celdas, PowerCo, manteniendo una alianza clave y millonaria con el especialista estadounidense QuantumScape.

Según se ha publicado, la compañía ha realizado demostraciones iniciales de celdas de estado sólido y mantiene una hoja de ruta orientada a su posible integración en vehículos eléctricos hacia finales de la década. En este caso, el enfoque actual está centrado en la validación tecnológica y no en la producción industrial inmediata.

La compañía ya ha producido con éxito celdas piloto de 60 Ah que alcanzan una densidad de 400 Wh/kg (el doble de las baterías líquidas convencionales), capaces de arrancar a temperaturas extremas de hasta -40°C y con soporte de carga ultrarrápida de tasa 5C.

BYD tiene previsto iniciar las primeras instalaciones de demostración y pruebas en lotes pequeños en vehículos reales para 2027. Sin embargo, la marca advierte que la sustitución total no ocurrirá de la noche a la mañana: la producción masiva a gran escala y la democratización de estas baterías de sulfuro para el mercado general se proyectan para el periodo entre 2030 y 2032.

El fabricante estatal Changan, socio en China de firmas occidentales y japonesas, ha consolidado su investigación bajo su marca especializada en componentes Golden Bell.

En sus informes oficiales remitidos a la Bolsa de Shenzhen, Changan ha confirmado el desarrollo de una celda de estado sólido total con una densidad de 400 Wh/kg. La marca afirma haber integrado diagnósticos de seguridad impulsados por inteligencia artificial que reducen el riesgo de fallos internos en un 70%.

Changan se ha comprometido a integrar estas celdas en prototipos funcionales de validación para finales de este año, con el objetivo de iniciar la comercialización de vehículos de producción en serie en 2027, prometiendo autonomías teóricas de hasta 1.500 km bajo ciclos de medición asiáticos.

El último en sumarse a esta carrera es Nio, quien ha decidido apostar firmemente por el desarrollo de baterías de estado sólido con el objetivo de producirlas en masa para el año 2028. 

Para lograrlo, la compañía ha fundado una nueva filial llamada Nio Battery Technologies en Shanghái, la cual se centrará en investigar ánodos de litio y tecnologías de electrolitos de sulfuro y óxido.

Para 2027, el grupo Chery también contará con su batería en estado sólido en el mercado. La matriz de Omoda y Jaecoo anunció sus baterías de estado sólido de la serie Rhino S. El fabricante chino pretende superar un récord de autonomía para los coches eléctricos.

La nueva batería de la serie S de las Rhino Battery tiene una densidad energética de 400 Wh/kg. Los conductores podrán olvidarse de los problemas de autonomía con hasta 1.500 kilómetros en una sola carga.

Otros fabricantes como Nissan también han señalado planes para lanzar vehículos con esta tecnología antes de 2028 a través de su tecnología ASSB (All-Solid-State Battery). Además, Mercedes-Benz planea usar diseños de baterías de estado sólido desarrollados con socios tecnológicos.

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Lidia Vega

Redactora

Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.