Changan, gigante chino que acaba de llegar a España, se pone seria: sus coches con baterías de estado sólido podrán recorrer más de 1.500 km

Después de años hablando de ellas, las baterías de estado sólido se acercan a la producción en masa, gracias al paquete Golden Bell que ha presentado Changan.
Las baterías en estado sólido representan el arma definitiva del coche eléctrico y están cada vez más cerca. Hace ya algunos años que se habla de ellas, pero como algo a muy largo plazo. Sin embargo, Changan ya ha dicho cuándo las empezará a utilizar.
Desde que se anunciaron, las baterías de estado sólido se han convertido en una de las claves para que los vehículos eléctricos aumenten su presencia en el mercado.
Se trata de una de las innovaciones tecnológicas más prometedoras para la movilidad eléctrica, porque podría redefinir por completo las capacidades de los automóviles eléctricos.
Ahora, esta nueva solución está más cerca que nunca de ser realidad y es gracias Changan. La marca china, que acaba de aterrizar en España, acaba de anunciar que empezará a utilizar estos nuevos paquetes de baterías en robots y coches eléctricos a partir del tercer trimestre de este año, con la producción en masa completa programada para 2027.
Changan empezará a utilizar baterías de estado sólido este año

Según los medios chinos, Changan afirma que su nueva batería de estado sólido tiene una densidad energética de 400 Wh/kg y los vehículos eléctricos que la utilicen podrán recorrer más 1.500 kilómetros con una sola carga.
Si bien se podría decir que esta autonomía es excesiva, haría que los futuros modelos de Changan fueran mucho más adecuados para viajes largos por carretera en lugares remotos donde la infraestructura de carga sigue siendo escasa.
La compañía china denomina a su nuevo paquete de baterías de estado sólido Golden Bell. Además de una alta densidad energética, dice que es un 70% más seguro que una batería convencional para vehículos eléctricos. También utiliza inteligencia artificial para el diagnóstico remoto. Aparentemente, las baterías inteligentes también son parte de la estrategia.
Changan construirá estas unidades bajo su nueva marca de baterías de estado sólido Jingzhongzhao. La compañía asiática tiene la intención de fabricar paquetes totalmente de estado sólido, al tiempo que produce baterías de estado líquido y semisólido que dependen de un electrolito líquido.
Changan no es la única

Changan no está sola en este camino. Otras marcas chinas también se han propuesto hacer que las baterías de estado sólido sean comunes.
A principios de este año, Dongfeng Motor comenzó a probar su propia tecnología en climas extremadamente fríos. Afirma que tiene una densidad energética de 350 Wh/kg y ofrece una autonomía declarada superior a 1.000 kilómetros. También planea implementarlos en coches de producción este año, concretamente, a partir de septiembre.
BYD, Chery, SAIC, GAC y CATL también trabajan en este campo. No obstante, no todo va a ser marcas chinas, también hay fabricantes tradicionales como Mercedes, Volkswagen, BMW, Toyota, Nissan, Hyundai y Honda.
Después de años de titulares prometedores e hitos de laboratorio, las baterías de estado sólido finalmente podrían estar acercándose a algo real. Si cumplen la mitad de las promesas que se anunciaron, los coches eléctricos podrían ser más viables de lo que lo son actualmente.
¿Por qué las baterías de estado sólido son la gran esperanza para el coche eléctrico?
La principal característica de las baterías de estado sólido y lo que las diferencias de las actuales de iones de litio es que utilizan electrolitos sólidos para permitir el flujo de iones entre el ánodo y el cátodo, en lugar de ser líquido o de gel, como ocurre en las de litio.
Esto implica cambios importantes en la densidad energética, la carga y la durabilidad de las baterías. Recordemos que en un coche eléctrico el elemento principal es la batería.
Las baterías de estado sólido tienen la misma estructura que las de iones de litio y mantienen los mismos componentes básico. Esto es: un ánodo, un cátodo y un medio que permite el movimiento de iones.
Pero el electrolito sólido puede estar compuesto de materiales como cerámicas, sulfuro o polímeros sólidos, que no contienen los líquidos inflamables presentes en las baterías tradicionales. Estos materiales permiten una conducción iónica eficiente sin riesgo de fugas o combustión.
Las principales ventajas de las baterías de estado sólido son una mayor densidad energética, por tanto, proporcionan mayor autonomía, en menor tamaño y peso. También permiten una velocidad de carga mayor.
Asimismo, son más seguras, porque, al eliminar los líquidos inflamables, se reduce el riesgo de incendios o explosiones en caso de accidente o mal funcionamiento.

