Bimota es como la Pagani de las motos. Y ahora ha presentado una deportiva de cuatro cilindros con 77 CV que se puede llevar con el carnet A2

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La marca de Rimini se abre a un público nuevo con la Bimota KB399, que en España cuesta desde 11.149 euros.
Hablar de Bimota es hacerlo de una de las marcas más exclusivas del mundo de las dos ruedas, una que representa la máxima expresión de la artesanía y la ingeniería. El fabricante de Rímini lleva más de medio siglo construyendo motocicletas de producción limitada, acabados casi artesanales y soluciones técnicas de primer nivel… así que es inevitable sorprenderse porque su última novedad sea una moto de apenas 399 cc, pensada incluso para quienes cuentan con el carnet A2 tras su correspondiente limitación.
Sus modelos nunca han destacado por ser asequibles ni por venderse en grandes volúmenes, sino por ofrecer una visión exclusiva y elitista de lo que son las motocicletas, así que es inevitable ver a la nueva Bimota KB399 como una ruptura con todo lo anterior dentro de la compañía.
Es la motocicleta de menor cilindrada de su catálogo moderno y nace aprovechando la estrecha colaboración entre Bimota y Kawasaki, propietaria de la mayoría del fabricante italiano desde 2019. La base técnica procede de la Kawasaki Ninja ZX-4RR, pero Bimota ha desarrollado una carrocería completamente nueva, una puesta a punto específica y le ha aplicado una selección de componentes premium para crear un modelo con identidad propia.
La propia marca define la KB399 como un “Espresso di Bimota”, en referencia a que representa una condensación de toda su filosofía en un formato compacto. Según explica el fabricante, lanzar una deportiva de media cilindrada puede parecer una decisión poco habitual para una firma acostumbrada a motos de altas prestaciones, pero precisamente ahí reside el objetivo del proyecto: reinterpretar el segmento desde la exclusividad, el diseño italiano y la innovación técnica.
El corazón de la KB399 es un motor de cuatro cilindros en línea, refrigerado por líquido, con doble árbol de levas en cabeza y una cilindrada exacta de 399 centímetros cúbicos. Tiene unas cotas internas de 57,0 mm de diámetro por 39,1 mm de carrera, una relación de compresión de 12,3:1 y alimentación mediante inyección electrónica con cuatro cuerpos de 34 mm.
Desarrolla una potencia de 79 CV a 14.500 rpm, una cifra sobresaliente para esta cilindrada, y está asociado a un cambio de seis velocidades con embrague asistido y antirrebote. Además, incorpora de serie un escape Akrapovič de titanio desarrollado específicamente para este modelo, con el objetivo de mejorar la respuesta a altas revoluciones y ofrecer un sonido más deportivo.

Uno de los aspectos más llamativos de esta Bimota es que, pese a su apartado mecánico, puede adaptarse para los usuarios del carnet A2 mediante la correspondiente limitación electrónica a los 35 kW exigidos por la normativa. Esto la convierte en una de las propuestas más exclusivas disponibles para los motoristas que todavía no disponen del permiso A sin restricciones.
Aunque comparte plataforma con la Kawasaki ZX-4RR, la KB399 recibe un importante trabajo específico por parte de los ingenieros italianos. El chasis de aluminio de doble viga se combina con una horquilla invertida Showa SFF-BP de 41 mm, completamente regulable, y un monoamortiguador trasero Showa BFRC Lite. La frenada corre a cargo de un equipo Brembo con pinzas radiales Stylema.
Y la electrónica tampoco se queda atrás: dispone de cuatro modos de conducción (Sport, Road, Rain y Rider), dos mapas de potencia, control de tracción KTRC con tres niveles y posibilidad de desconexión, cambio rápido bidireccional KQS, iluminación completamente LED y puerto USB opcional.

Para quienes todo esto no sea suficiente y busquen un nivel superior de exclusividad, Bimota también ofrecerá la KB399 ES (Edizione Speciale). Esta variante sustituye el amortiguador trasero Showa por un Öhlins STX46, incorpora carenados fabricados en fibra de carbono seca, añade alerones aerodinámicos y diversos componentes mecanizados que elevan aún más el nivel de acabados.
Se trata de una versión claramente orientada al uso en circuito y a los coleccionistas que buscan una motocicleta de producción muy limitada. En España, la KB399 ya tiene precio: la versión estándar costará 11.149 euros, mientras que la exclusiva KB399 ES asciende hasta 18.499 euros.
Son cifras sensiblemente superiores a las de la Kawasaki ZX-4RR de la que deriva, pero que también reflejan el posicionamiento de la marca, que nunca ha competido por precio. Además, hay que tener en cuenta que se trata de movimiento estratégico para Bimota.
Hasta ahora, la firma italiana estaba asociada casi exclusivamente a superbikes de gran cilindrada y series muy limitadas. Con la KB399 abre la puerta a un público más amplio sin renunciar a su ADN, destacando frente a la competencia y poniéndose al alcance de quienes no tienen el carnet de moto grande.

