Renault creó Ampere, su filial de coche eléctricos. Ahora la cierra, pero la estrategia y los empleos no se van a tocar

Ampere
Ampere

Como parte de su estrategia de reestructuración de la compañía, Renault ha decidido cerrar Ampere, su filial de coches eléctricos, tras solo dos años en activo.

A finales de 2023, Renault anunciaba la creación de Ampere, su nueva filial de coches eléctricos. Este movimiento reforzaba el compromiso de la marca con la movilidad eléctrica, a la vez que estructuraba la compañía para separar los coches de combustión interna de la ecuación. Apenas dos años más tarde, Renault ha decidido poner fin a esta división, aunque la estrategia y los empleos no se van a tocar.

Ampere nacía con el ambicioso objetivo de vender más de un millón de vehículos eléctricos en 2031. El trabajo de esta filial era el de diseñar y fabricar coches bajo la marca Renault, además de ser una plataforma tecnológica que se encargara también de la fabricación de vehículos para terceros. Esto llevó a la firma del rombo a firmar un importante acuerdo de colaboración con Ford a principios del pasado mes de diciembre.

Uno de los proyectos más ambiciosos de Luca de Meo

La filial de coches eléctricos de Renault se creó bajo la dirección del antiguo CEO de la compañía, Luca de Meo. Sin embargo, la marca francesa anunció la marcha de su CEO en junio de 2025, después de un período de cinco años desde que De Meo tomara el control de Renault procedente de Seat.

La salida de Luca de Meo de Renault abrió las puertas a la llegada de un nuevo CEO. El puesto lo ocupa François Provost desde el pasado 31 de julio, y ha sido el nuevo director general de Renault SA y Presidente de Renault SAS quien ha tomado la decisión de cerrar la filial Ampere tras apenas dos años de recorrido para integrarla como parte de la estructura de la propia marca.

La decisión se fundamenta en “la elevada complejidad administrativa de la compañía”, por lo que Provost ha decidido simplificar la estructura interna del grupo y prescindir de Ampere reintegrando todas las funciones de esta marca en Renault, así como las dos plantas de producción, la de Douai y Maubeuge, en el norte de Francia, que agrupa el polo industrial ElectriCity.

A pesar de la, en principio drástica, decisión de Renault de cerrar Ampere, ni la estrategia ni los puestos de trabajo se verán afectados a consecuencia de la reestructuración. De hecho, tanto los ingenieros como los desarrolladores que hasta ahora trabajaban bajo la marca Ampere pasarán ahora a integrarse dentro de Renault. Tampoco se ven afectados los diferentes proyectos que había en marcha.

Separar el negocio de coches de combustión del de vehículos eléctricos

La creación de Ampere fue el resultado de la decisión de Luca de Meo de diversificar el negocio de Renault al separar el desarrollo de vehículos de combustión interna e híbridos, del desarrollo de coches eléctricos.

Para separar ambas divisiones, la marca buscó un socio y lo encontró en la empresa china Geely, propietaria de empresas como Volvo, Polestar o Lynk&Co, entre otros, para la creación de Horse, la filial que se encargaría de gestionar la parte de la compañía dedicada a los coches de combustión e híbridos, al mismo tiempo que esta asociación daría como resultado coches para ambas marcas y proyectos para terceros.

Junto a Ampere, Renault también ha decidido cerrar la marca Mobilize, una división encargada de proyectos orientados a la nueva movilidad y a los servicios financieros de la compañía. Esta marca se encargaba de comercializar coches propios, como el Mobilize Duo, y de gestionar toda la parte de carsharing, integrado bajo la marca Zity, y la red de carga propia.

Incluso inmerso en una importante reestructuración de la compañía, Renault vive en un momento dulce. La compañía sigue aumentando sus ventas, haciendo crecer el negocio alrededor de la movilidad eléctrica. Prueba de ello es que ya vende un 20% de coches eléctricos gracias, en parte, al éxito que modelos como el Renault 5 E-Tech están registrando.

A esto hay que sumar la inminente llegada del Renault Twingo eléctrico, que supondrá un verdadero espaldarazo a los intereses de la marca en cuanto a ventas de turismos eléctricos. Y por si esto no fuera suficiente, Renault también fabrica coches eléctricos para otras marcas, como el Nissan Micra y el Mitsubishi Eclipse Cross, ambos basados en plataformas de Renault y que se ensamblan en sus propias factorías.

Por último, el acuerdo de colaboración anunciado por Renault y Ford el mes pasado dará como resultado dos coches eléctricos que la firma del óvalo azul comercializará bajo su propia marca. Estos modelos, que estarán basados en la plataforma del Renault 5 y el Renault 4, serán diferentes a los vehículos franceses y se prevé que lleguen al mercado en algún momento de 2028.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España