Las cinco decisiones de Elon Musk que han logrado pinchar el globo de Tesla y abierto la puerta a los coches chinos

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Pese a un último trimestre de récord en ventas, la situación de Tesla sigue siendo preocupante debido a una serie de decisiones de su máximo dirigente, Elon Musk.
2025 no ha sido precisamente bueno para Elon Musk, cuya marca de coches eléctricos se ha hundido. Ni el lanzamiento del Model 3 y Model Y Standard puede frenar la caída, ya veremos si a los infiernos. Vamos a explicar las cinco decisiones de Elon Musk que han provocado la situación de Tesla.
A principio de año, el magnate de origen surafricano se las prometía muy felices, cuando entró a formar parte del nuevo gobierno de Donald Trump. Pero, a partir de ese momento, comenzaron los problemas. O, más bien, se agudizaron, porque ya venían de antes, en cuanto se confirmó su presencia en la administración Trump.
A muchos clientes y simpatizantes de la marca no les gustó que Elon Musk se vinculara con el nuevo presidente estadounidense. En principio, su filosofía, fundador de una marca de coches eléctricos, defensor del medioambiente, etc., no casaba con la figura de Trump quien, simplificando, representa lo opuesto.
Los resultados del primer trimestre ya avisaron del porrazo que iba a darse la compañía este año: una caída del 13% en las ventas y la pérdida del 71% de su valor.
Tras conocer los resultados del tercer trimestre, BYD, su principal competidor, se coloca por delante de Tesla, con más de 1,6 millones de vehículos eléctricos vendidos en todo el mundo. Sin embargo, la marca de Elon Musk registró un récord de ventas en el último trimestre, con 497.000 entregas, un 7% más que el mismo periodo de 2024.
En cualquier caso, la vinculación con Trump no es la única razón que explica el hundimiento de la firma estadounidense en 2025. En total, hay cinco decisiones de Elon Musk que han logrado pinchar el globo de Tesla.
La aventura política de Elon Musk
Su aventura política le ha salido cara a Elon Musk. En concreto, se puso al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), encargado de eliminar todo gasto superfluo en la administración pública.
Esto no lo entendieron muchos de sus seguidores y, poco después de jurar el cargo Donald Trump, se inició un movimiento de protesta conocido como Tesla Takedown que se extendió rápidamente por todo el país y en otras partes del mundo, incluido España.
A esto hay que añadir otras cuestiones, como el polémico gesto que hizo Elon Musk durante una comparecencia, que muchos interpretaron como un saludo nazi, o el apoyo de Musk al partido Alternativa por Alemania (AfD) en las pasadas elecciones alemanas, vinculado a la extrema derecha.
Todo esto ha provocado una caída vertiginosa de la popularidad, tanto de Elon Musk como de Tesla. Tanto es así que el magnate tuvo que salir del gobierno y centrar más su atención en la marca para rescatarla.
No obstante, la verdadera causa de su marcha fue el desencuentro con las medidas fiscales de Trump, más concretamente, con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, así como la retirada de subvenciones a la compra de automóviles eléctricos.
El pasado mes de mayo, la Cámara de Representantes dio luz verde por un sólo voto de diferencia al plan fiscal de Donald Trump, conocido como ‘One Big Beautiful Bill' (Gran y Hermosa Ley), un paquete de medidas para rebajar impuestos que aumentará el déficit y añadirá otros 3 billones de dólares a la ya gigantesca deuda de Estados Unidos.
Elon Musk se oponía frontalmente a aumentar el déficit y la deuda, ya que, en teoría, su trabajo debía consistir en todo lo contrario. La tensión dentro del gobierno aumentó hasta el punto de que el dueño de Tesla y Space X tuvo una fuerte discusión con Bessent, en el que llegaron incluso a algo más que palabras, según algunas fuentes.
Finalmente, Musk abandonó la administración Trump y comenzó un intercambio de golpes y amenazas en redes sociales, llegando a afirmar en X que el presidente de Estados Unidos estaba en los archivos de Epstein. Aunque ahora ha sido el propio Musk el que ha aparecido en esos documentos.
Crear un nuevo partido político
Relacionado con lo anterior, no contento con todo el jaleo que se había generador por meterse en política, Elon Musk anunció a principios de julio la fundación de un partido político, que bautizó como America Party, con el objetivo, según dijo, de “devolver la libertad a los estadounidenses”.
La motivación detrás de esta decisión, también impulsiva, propia de Musk, es la misma que la que le llevó a salirse del gobierno de Trump: la reforma fiscal ‘One Big Beautiful Bill’.
Gama de vehículos obsoleta
Otra cuestión no menor es la gama de modelos obsoleta que ofrece actualmente Tesla. Se compone de cuatro modelos, aparte del Cybertruck en Estados Unidos, pero es un vehículo de nicho. De esos cuatro coches, hay dos que ya piden un relevo desde hace tiempo, como son el Model S y el Model X.
Mientras, los dos coches que más se venden, el Model 3 y el Model Y, se han actualizado con algunos cambios estéticos, mejoras en los acabados y en el equipamiento.
Como producto, siguen siendo buenos y están entre los mejores en cuanto a autonomía, pero se han quedado algo desfasados, sobre todo, tras la mayor competencia de los fabricantes europeos y, sobre todo, el auge de los chinos. Y aquí llegamos a la tercera razón.
Ambos modelos han recibido una nueva versión de acceso más asequible, llamada Standard, que prescinde de algunos elementos de equipamiento para reducir le precio, pero no basta con esto.
Ausencia de modelos pequeños y más asequibles
Un gran problema de Tesla y que Elon Musk no termina de resolver es la ausencia de modelos más pequeños y baratos. Los Model 3 y Model Y tienen buenos precios en realidad. Son coches grandes, con buena autonomía, que compiten con otros mucho más caros.
El problema es que la marca no amplía su catálogo por debajo y la eterna promesa de ofrecer un coche pequeño por 25.000 euros se aleja cada vez más.
Esto contrasta con uno de sus principales competidores, la china BYD, que cuenta con modelos como el nuevo Dolphin Surf y el Atto 2, dos coches muy enfocados al conductor europeo.
Precisamente, el mercado europeo es uno en los que se ha desplomado Tesla este año, sobre todo, en países como Noruega, donde siempre registraba buenos datos de ventas. Pero la falta de renovación en la gama y opciones más económicas impiden que la compañía se levante.
La atención puesta en otras empresas y sectores
Por último, otra decisión de Elon Musk que ha provocado la caída de Tesla es el haber puesto más atención a otras empresas que maneja, como Space X y X, la antigua Twitter.
Todo esto ha hecho que se “despiste” demasiado, dejando a Tesla casi a la deriva. De hecho, no pocos inversores y analistas han expresado su preocupación por la situación de la empresa de vehículos eléctricos y le han pedido que se centre más en ella. Cuando Musk abandonó el gobierno de Trump dijo que dedicaría más tiempo a Tesla. De momento, no se nota.

