Ponen seis nuevos radares en la AP-7 para que sus 344 km "sean una zona de control de velocidad"

radar de tramo
radar de tramo

Tráfico de Cataluña ha anunciado que instalará nuevos radares a lo largo de 350 km de la AP-7. El objetivo es reducir a la mitad los accidentes en esta vía.

Los radares son uno de los enemigos más grandes que tienen los conductores en la carretera. Ahora, Cataluña ha aumentado estos controles de velocidad añadiendo seis nuevos puntos repartidos a lo largo de más de 300 km en la AP-7.

El Servei Català de Trànsit (Servicio Catalán de Tráfico), el organismo que vendría a sustituir a la Dirección General de Tráfico (DGT) en este territorio, quiere que la AP-7 sea "una zona de control de velocidad en sus 344 km".

Así lo ha asegurado la consejera de Interior, Núria Parlon, en su comparecencia en el Parlament para dar explicaciones sobre la crisis de Cercanías y sus consecuencias en la movilidad del territorio. 

La consejera se ha tenido que enfrentar a las preguntas de la oposición acerca de estos nuevos radares que se han instalado en la AP-7. Hay que recordar que por esta carretera circulan, de media diaria, entre 80.000 y 100.00 vehículos.

También explicó que los Mossos trabajan en controles específicos en el transporte de mercancías para evitar la siniestralidad asociada a las salidas de vía por falta de descanso. 

Parlon ha recordado que cuando hay accidentes con vehículos pesados existen "afectaciones de horas en la vía" para poder retirarlos, además de su impacto en las cifras de mortalidad.

Se decantan por los radares franceses

Lo cierto es que las carreteras catalanas cada vez se van llenando más de radares. De hecho, hace pocos años que se instalaron los radares remolque, un tipo de radares móviles que buscan detectar los vehículos que superen los límites de velocidad y reducir el riesgo de accidentes. 

Estos se estrenaron a finales del 2023 y desde entonces se han instalado en puntos distintos de la red, especialmente allí donde se concentran más accidentes.

Además, en 2024 se compraron cuatro más y en 2025 Trànsit compró seis para cubrir 150 puntos de máxima siniestralidad y otros cuatro para las comarcas de Tarragona y el Alt Penedès.

Una de las ventajas de esta tipología de radar es que se puede trasladar fácilmente, lo que permite realizar controles en vías o puntos kilométricos donde hasta ahora no era posible, ya sea por la falta de infraestructura o por la peligrosidad de situar un aparato fijo.

Los aparatos se sitúan de forma segura al margen de la carretera y son visibles para los conductores.

Estos radares funcionan con tecnología láser, de esta forma pueden hacer un seguimiento del coche durante varios metros y determinar su velocidad. Además, pueden captar infracciones en varios carriles.

El Servicio Catalán de Tráfico explica que el hecho de que dispongan de conexión a Internet permite gestionar de forma inmediata el expediente sancionador. 

Asimismo, esto permite que no sea necesaria la presencia de un agente de tráfico. Otro de los puntos fuertes de estos aparatos es su resistencia, dado que se han construido con una carcasa a prueba de vandalismos.

Según el quipo de Tráfico de Cataluña, estos radares tienen el objetivo de reducir al 50% las víctimas mortales por accidente de tráfico entre los años 2020 y 2030 en las carreteras catalanas. Por el momento, en los tramos donde están instalados ya se han reducido los accidentes a la mitad, con caídas de entre el 65% y el 80%.

Con estos datos encima de la mesa, es lógico que se quiera intensificar la vigilancia en la AP-7, una de las rutas más transitadas. Hace dos años, el gobierno ya anunció una veintena de medidas urgentes en esta vía para reducir la siniestralidad y retenciones tras el aumento de tráfico registrado coincidiendo con la eliminación de los peajes. 

Entre las medidas tomadas destaca la del año pasado, cuando la Generalitat decidió limitar la velocidad a 100 km/h entre Calafat y Amposta y aplicar la velocidad variable en un tramo de 150 kilómetros de Maçanet a El Vendrell.

De cara a futuro, también están trabajando  en la aplicación de la velocidad variable en tramos conflictivos , como el de las Terres de l'Ebre.

Además, se ha intensificado los controles de velocidad, incluso con helicópteros, y los macrocontroles en los camiones, organizados por el Servei Català de Trànsit y los Mossos d'Esquadra, inspectores de trabajo y de transportes.

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Lidia Vega

Redactora

Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.