Las pantallas táctiles de tu coche distraen, y no lo decimos nosotros, que también, lo dice este estudio sueco

Un estudio sueco demuestra que las pantallas táctiles distraen más.
Un estudio sueco demuestra que las pantallas táctiles distraen más.

La prueba reveló que el tiempo promedio para realizar una tarea en una pantalla táctil de última generación fue mayor que en una de hace cuatro años.

Que las pantallas son uno de los males de los coches de hoy en día es algo que no sorprende a nadie. Ya lo advirtió un estudio de la Universidad de Washington y el Toyota Research Institute hace unos meses y ahora una investigación en Suecia insiste en lo mismo: aumentan el riesgo de accidentes de tráfico con más distracciones.

Nos guste o no, las pantallas táctiles han invadido los salpicaderos de los automóviles, una tendencia que contradice las preocupaciones sobre seguridad.

En una prueba reciente, la revista sueca de motor Vi Bilägare descubrió que las pantallas táctiles en los coches nuevos distraen, incluso, más que hace unos años.

La investigación reunió diez vehículos nuevos y un Volvo V60 de 2016. Los conductores debían realizar tareas cotidianas, como ajustar el climatizador, cambiar de emisora de radio y regular el brillo de la pantalla, mientras conducían a velocidad de autopista en un aeródromo cerrado.

El tiempo promedio para realizar tareas es mayor en las pantallas actuales

Un estudio sueco demuestra que las pantallas táctiles distraen más.
Un estudio sueco demuestra que las pantallas táctiles distraen más.

Se midieron el tiempo y la distancia recorrida durante estas tareas y se compararon con los resultados de una prueba que realizó la publicación en 2022, haciendo la misma metodología.

La distancia promedio recorrida usando la pantalla táctil (y, por tanto, al dividir la atención entre la pantalla y la carretera) pasó de 756 metros en la prueba de 2022 a 813 metros en la nueva prueba.

Esto equivale a dos segundos adicionales necesarios para completar una tarea con los sistemas de infoentretenimiento de 2026, en comparación con las versiones de 2022. Hay que tener en cuenta que a 96 km/h se recorre una distancia de 27 metros por segundo.

El aumento de la distancia recorrida al interactuar con las pantallas táctiles también indica que los esfuerzos de los fabricantes por mejorar estas interfaces en los últimos cuatro años no han dado resultado.

Como señala el medio sueco, las pantallas son ahora más grandes y, a menudo, están mejor posicionadas que hace cuatro años. Muchos fabricantes también han introducido nuevos hardware y software detrás de las pantallas, con gráficos más nítidos y diseños de menús que, en teoría, facilitan la comprensión. Pero, a juzgar por el estudio, no es así.

Aumentan las distracciones

Salpicadero del Mercedes CLA.
Salpicadero del Mercedes CLA.

Esto se demuestra claramente con el Mercedes CLA, que cuenta con el sistema operativo más reciente del fabricante. Los conductores dedicaron un promedio de 35 segundos a la interacción con la pantalla para completar las tareas, 15 segundos más que un GLB probado en 2022.

La pantalla también requirió 19 segundos después de desbloquearse para responder a las entradas. El CLA recorrió un promedio de 1.116 metros, la segunda distancia más larga en la prueba, sólo superada por los 1.137 metros del Mazda CX-60, un resultado que coincide con nuestra experiencia.

El mejor desempeño en la prueba de 2026 fue el Volvo XC60, pero su promedio de 485 metros de recorrido por tarea fue aún 68 metros más largo que el promedio de un Volvo C40 Recharge en la prueba de 2022.

Sin embargo, no todo fue negativo. Un Tesla Model Y tuvo un mejor desempeño que un Model 3 en la prueba de 2022. Y, si bien es fácil culpar a la falta de botones físicos en los coches más nuevos, el XC60 de 2026 tuvo un mejor desempeño que el V60 de 2016, que cuenta con más controles analógicos. Un Volvo V70 de 2005 (probado en 2022) también superó al familiar de 2016.

¿Por qué las marcas utilizan pantallas?

Salpicadero del Jaguar XK.
Salpicadero del Jaguar XK.

La invasión de las pantallas en los automóviles ha sido absoluta. Lo que empezó con pequeñas pantallas para los primeros navegadores a finales de los 90 en vehículos de lujo ha evolucionado a salpicaderos completamente digitalizados.

El impulso definitivo a esta tendencia llegó en la década de 2010. Poco a poco, los botones físicos fueron dejando paso a los dispositivos táctiles. Y no sólo eso, también llegaron los cuadros de instrumentos digitales. Y hasta volantes con botones táctiles, aunque en este caso ha habido un paso atrás.

La mayoría de los aficionados al motor, a la gente que le gusta conducir y que ama los coches, detesta las pantallas y, en general, tanta carga tecnológica en los coches. Más allá de las distracciones que provocan, como demuestra el estudio sueco, generan problemas de ergonomía.

Antes, en los coches con salpicadero de botones físicos, era mucho más fácil controlar las diferentes funciones como el equipo de sonido o el aire acondicionado. Era mucho más intuitivo.

Salpicadero del Mercedes S600 W140.
Salpicadero del Mercedes S600 W140.

Muchos creen que los salpicaderos digitalizados (incluso ya con tres pantallas) son algo lujoso o caro, pero nada más lejos de la realidad. Lo realmente caro es poner un botón, con un cable que conecta a un módulo que activa una determinada función.

Digitalizar todo eso y meterlo en una pantalla supone una importante reducción de costes para las marcas, al tiempo que aumenta el precio de los vehículos. He aquí un motivo que explica la invasión de las pantallas.

Por otro lado, se ha producido una invasión del sector de las tecnologías en la industria del automóvil, que han encontrado aquí un mercado, hasta convertir los coches en ordenadores con ruedas. Todo ello favorecido por las regulaciones en materia de seguridad, que obligan a instalar las conocidas ayudas ADAS.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España