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Reportaje

Motor

La increíble historia del Toyota Sprinter Trueno

Historia del Toyota Sprinter Trueno

Un mito japonés

Los 80 y 90 están considerados como las décadas de oro del automovilismo japonés, porque fueron los años en los que se produjeron auténticas joyas automovilísticas. Una de ellas fue nuestro protagonista de hoy, el Toyota Sprinter Trueno. Esta es su increíble historia. 

La increíble historia del Toyota Sprinter Trueno arranca en 1983, con el proyecto AE86, el código interno utilizado por Toyota para este deportivo, derivado del Corolla. La ‘A’ representa al motor (4A-GE), la ‘E’ simboliza el Corolla, el ‘8’ a la quinta generación del modelo (E80) y el ‘6’ a la variación dentro de esta generación. De ahí el sobrenombre ‘Hachi Roku’' que significa 8-6 en japonés.

Aunque nunca alcanzó unas elevadas cifras de venta mientras estuvo en el mercado, su reputación aumentó como la espuma hasta convertirse en un icono, una vez finalizó su producción en 1987, debido en parte a su aparición en el Manga y en la serie anime 'Initial D', de Shuichi Shigeno.

La increíble historia del Toyota Sprinter Trueno

El Toyota Sprinter Trueno pertenecía a la quinta generación del Toyota Corolla y también se conocía como Toyota Levin. Estuvo disponible con dos carrocerías: una coupé de dos puertas y otra hatchback de tres puertas, que fue la que adquirió una mayor popularidad. 

Su diseño se caracterizaba por la presencia de líneas rectas y formas angulosas, muy en consonancia con las tendencias de la época. El elemento más destacado eran los faros escamoteables. En cambio, la versión Levin recurría a unos grupos ópticos convencionales. 

La increíble historia del Toyota Megacruiser

El interior estaba enfocado a ofrecer la máxima comodidad al conductor y los ocupantes. Tenía un cuadro de instrumentos dirigido al conductor y, tanto el asiento como el volante, ofrecían regulación para conseguir una posición perfecta. Los asientos tenían un buen apoyo lumbar y sujeciones laterales. 

Antes de pasar a hablar de la mecánica, es preciso subrayar su equipamiento, bastante bueno para la época: contaba con un control de crucero, espejos regulables, dirección asistida, climatizador y elevalunas eléctricos.

Un verdadero trueno

Historia del Toyota Sprinter Trueno

Bajo el capó del Sprinter Trueno se escondía el conocido motor 4A-GEU DOHC de Toyota, que consistía en un bloque de cuatro cilindros atmosférico de 1.6 litros, 16 válvulas e inyección de combustión, que producía 128 CV y 149 Nm de par, asociado a un cambio manual de cinco relaciones, que mandaba toda la potencia al eje trasero.

Aunque estos números puedan parecer irrisorios en la actualidad, no estaban nada mal en aquella época. Además, hay que tener en cuenta su peso contenido, ya que apenas registraba 923 kilos, lo que le permitía pasar de 0 a 100 km/h en ocho segundos y rozar los 200 km/h

Por otra parte, el Sprinter Trueno tenía un reparto de pesos tan bien estudiado que ofrecía un rendimiento espectacular y se convirtió en un gran aliado para los amantes del drift

El Sprinter Trueno en la competición

Historia del Toyota Sprinter Trueno

Su extraordinario chasis y equilibrio de pesos convirtió al Sprinter Trueno en un coche perfecto para la competición, especialmente, en campeonatos de rallys, en el British Touring Car Champioship o en las 24 Horas de Spa

Además, participó en numerosas carreras de montaña y competiciones de drifting, de la mano de Keiichi Tsuchiya, el 'Rey del Drift' y el mayor impulsor del AE86. 

En 1987 cesó la producción del Toyota Sprinter Trueno sin un gran número de ventas, todo hay que decirlo. Pero justo en ese momento nació la leyenda. Con el tiempo, la explosión del drift y su aparición en la serie de anime 'Initial D' lo catapultaron a la fama, hasta convertirlo en un objeto muy codiciado.

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