He vivido un fin de semana de Fórmula E en Mónaco. Y sí, puede ser más divertido que la Fórmula 1

¿Las carreras en Mónaco son aburridas? He vivido un fin de semana de Fórmula E en Mónaco y he cambiado de opinión. Sí, puede ser más divertido que la Fórmula 1.
El GP de Mónaco de Fórmula 1 está envuelto en críticas por aficionados que lo consideran aburrido y pilotos como Carlos Sainz, que se han mostrado en contra de la norma de las dos paradas obligatorias. Sin embargo, todo cambia en otras categorías. He vivido un fin de semana de Fórmula E en Mónaco. Y sí, puede ser más divertido que la Fórmula 1.
En lugar de pasar el puente de mayo en España, he viajado a Niza y desde ahí he cogido un Cupra Terramar para conducir durante unos 40 minutos hasta llegar a Mónaco. No estoy aquí para contarte cómo va el SUV de la marca española, aunque en la prueba que realicé hace unos meses te doy todas sus claves. He venido para vivir un fin de semana de Fórmula E con el equipo Cupra Kiro.
Nada más llegar a Mónaco, es evidente que estoy ante un fin de semana de carreras. Hay atascos por doquier, agentes de policía tratando de dominar el tráfico y barreras TecPro con diversas publicidades adheridas allá donde mires. Puede que no venga tanta gente aquí como en un fin de semana de Fórmula 1, pero no está precisamente vacío.
El primer GP de Mónaco se remonta a 1929 y forma parte de la Fórmula 1 desde la primera temporada oficial, celebrada en 1950.
La Fórmula E corre en el mismo trazado que utiliza la Fórmula 1, pero unas semanas antes. Tiene sentido, ya que el circuito urbano más icónico no puede faltar en una competición que nació para celebrarse en las ciudades y no en circuitos convencionales. Además, todo se lleva a cabo con una receta similar a la de la F1.
Como he mencionado, el ambiente de competición se deja notar y el caos reina por doquier, lo que hace que moverte por la zona sea complicado. Ya que el circuito pasa por las zonas más conocidas de Mónaco, muchos accesos están cerrados y estás obligado a dar muchos rodeos para llegar a cualquier sitio. Es frustrante, pero forma parte de la experiencia de la competición aquí.
Especialmente es así durante las sesiones de clasificación y carrera, cuando todo está más restringido. De hecho, si te alojas en hoteles como el Fairmont, recibes un pase especial que te permite acceder a la zona cuando se está corriendo, aunque la puerta principal está cerrada en esos momentos y tienes que entrar por la piscina de la azotea. Problemas del primer mundo...
Lo más normal es que ni siquiera duermas en Mónaco, ya que no es algo al alcance del bolsillo de cualquier mortal, pero desde hoteles como este vives la experiencia de lujo propia de este principado. Otra opción es el Emotion Club, una zona VIP con todo incluido frente a los boxes que puede costar nada menos que 8.000 euros el fin de semana.
Esta zona exclusiva está presente en las distintas citas del calendario, aunque a esta accederás en barco. Por su precio tienes todo incluido: comida, bebida, DJ y puedes cabad compartiendo espacio con personalidades del motor como el bicampeón de F1 Emerson Fittipaldi y el piloto Daniil Kvyat. Eso sí, las vistas son mejores desde otras partes del circuito.
Así, tenemos el mismo trazado de la F1, ambiente de competición y la posibilidad de dejarte cantidades obscenas de dinero en disfrutar del fin de semana de carreras. ¿Dónde está la diferencia cuando la protagonista aquí es la Fórmula E? Principalmente en los coches, claro.

Evidentemente, el hecho de que sean coches eléctricos hace que la competición pierda algo de magia por la falta de sonido. Aunque los monoplazas emiten un peculiar silbido a su paso, lo que más se hace notar es el chirrido de los neumáticos Hankook que montan. Son gomas de calle y no hay neumáticos de mojado.
Esto hace que las cosas se vuelvan interesantes cuando llueve, algo que ha sucedido en la última edición de Mónaco. Aun así, en seco es donde se aprovecha el rendimiento de los coches Gen3 Evo de esta temporada. Son 300 kW de potencia (407 CV) y 350 kW (475 CV) en Modo Ataque para mover los 860 kg de peso de cada uno de los 22 monoplazas de la parrilla.
La diferencia de rendimiento entre los equipos no es grande, ya que los coches son esencialmente iguales. Según me cuentan en boxes, tienen componentes limitados por temporada, sus baterías se van degradando a lo largo de las carreras y han evolucionado mucho desde los Gen 1. En 2027 llegarán los Gen 4, que se espera que se equiparen en rendimiento a un Fórmula 2.
Eso es aún cosa del futuro, pero por ahora ya ofrecen un rendimiento más que aceptable. Además, son más pequeños que los Fórmula 1 (5,01m de largo frente a 5,63m) y los elementos aerodinámicos no son tan importantes, así que hay más movimientos arriesgados y contacto en pista. Así, las carreras son muy diferentes a lo que podrías esperar.
El resultado de esto en un circuito como el de Mónaco es una competición más emocionante de la Fórmula E en algunos aspectos respecto de la F1, con muchas luchas en pista y adelantamientos habituales. Sin duda, el tamaño de los coches es la clave de la emoción en Montecarlo.
Si bien no son monoplazas tan rápidos y la falta de sonido se nota, la Fórmula E es capaz de ofrecer mucho espectáculo. Así fue en las dos carreras celebradas durante el E-Prix de Mónaco 2025, con la segunda marcada por la lluvia, con el consecuente peligro de que algún piloto arruinara su fin de semana al momento, ya que apenas hay escapatorias.

Las características de los coches y cómo son las carreras suponen una gran virtud de la Fórmula E, así como otra es su mayor accesibilidad. Al contrario de lo que puedas pensar, no es difícil poder pasear por el pitlane entre sesiones de clasificación y carreras, así como acercarte a los equipos y pilotos. Sin duda, puedes involucrarte más en la competición.
Por supuesto, aunque mi experiencia ha sido “más VIP”, hay muchas formas de disfrutar de un fin de semana de Fórmula E en Mónaco, pero en ningún caso es una experiencia decepcionante. Tienes un buen ambiente de competición que puedes vivir más de cerca, el icónico trazado que todos conocemos y el glamour de este lugar tan especial.
Además de esto, está la categoría en sí. Sí, soy el primero que prefiere escuchar un motor de combustión, especialmente un V10 o un V12, y no tengo duda de que un fin de semana de F1 en Mónaco será muy especial, pero también lo es en la Fórmula E y el espectáculo que es capaz de dar en un circuito así deja claro que es una competición que no hay que pasar por alto en absoluto.

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor
