He probado el Volvo EX90: "No es un coche perfecto, pero sí muy satisfactorio"

Confort y calidad es lo que el Volvo EX90 quiere marcar como parte de su personalidad, pero, ¿cómo es convivir con él? Lo probamos en su versión Twin Motor Performance de 517 CV.

La propulsión eléctrica no es la más idónea para todos los coches. Por ejemplo, es así en el caso de los deportivos, donde el sonido es esencial en la experiencia. Sin embargo, el silencio y el tipo de conducción de un BEV puede ser atractivo en los modelos que persigan un confort destacable, como es el caso del Volvo EX90 de esta prueba.

Hace casi 25 años que el Volvo XC90 llegó para convertirse en uno de los SUV premium más recomendables. Ahora, con el avance de la electrificación, la firma sueca ha querido trasladar parte de esa fórmula al lado eléctrico con un modelo que toma muchas claves de aquel todocamino lanzado en 2001.

El EX90 es un Volvo con todas las de la ley y eso salta a la vista con su diseño. El carácter sobrio y elegante propio del fabricante combina de maravilla con las exigencias aerodinámicas de los eléctricos, con muchas superficies lisas y un estilo minimalista. Todo el conjunto es atractivo, pero mi elemento favorito del exterior son los faros delanteros, con unas luces diurnas se abren para dar paso al foco principal al encender las cortas o largas.

Con estos detalles y con un estilo elegante, el exterior del Volvo EX90 me encanta, algo que no puedo decir por completo del interior. En el lado bueno, hay materiales muy agradables al tacto, mucha luminosidad y un espacio bastante correcto; en cambio, hay rasgos que no me convencen

Por ejemplo, el exceso de minimalismo hace que tengas dos botones para las ventanillas y debas usar la pantalla para ajustar los espejos o el volante y para abrir la guantera. Además, hay otros detalles, como el hecho de que tengas que cargar la llave, que tiene una batería. También puedes usar tu móvil, lo que puede ser más cómodo.

Todo esto es cuestión de gustos, claro. En cuento a la conducción no hay grandes inconvenientes. La posición al volante es elevada y el coche se siente grande, pero la visibilidad es buena y las cámaras ayudan en las maniobras. Esto es positivo en ciudad, pero es en carretera donde vas a disfrutar, ya que el EX90 es muy cómodo.

El silencio es sepulcral y la suspensión absorbe muy bien los baches, de manera que no tardarás en querer hacer un viaje largo en él, algo que te permiten los 619 km de autonomía sobre el papel de la versión Twin Motor Performance. 

En el mundo real, eso sí, realmente contarás con unos 540 km y todo dependerá del consumo, que suele estar cerca de la cifra oficial si no conduces de forma brusca. Aun así, querrás pisar el acelerador, ya que tienes ante ti 517 CV que te llevan de 0 a 100 km/h en menos de 5 segundos. 

El empuje es notable y la entrega de potencia es inmediata, siempre que selecciones el modo Performance. Si no, como normalmente funciona solo con uno de los motores, notarás un retardo claro hasta que llega toda la fuerza.

Este es quizás el mayor punto negativo de la conducción, por lo demás muy satisfactoria. Incluso el tacto del freno me gusta, siendo muy natural y progresivo. Aun así, también puedes conducir con un pedal, con una retención total manual o automática, que varía su fuerza en función del tráfico detectado y funciona muy bien, hasta el punto de que no eches demasiado de menos la presencia de unas levas para manejar la retención. También funcionan bien los asistentes, gracias al sensor LIDAR del techo.

El Volvo EX90 de esta prueba no es un coche perfecto, pero sí muy satisfactorio. Tiene lo bueno de un eléctrico y ese confort que se espera en un SUV de su tipo y que te invitará a devorar kilómetros como nunca. 

Valoración

Nota 8

El Volvo EX90 cumple en calidad y comodidad lo que se espera de un SUV premium. Como eléctrico, su consumo es elevado, pero razonable para su tamaño. Menos lo es su minimalismo, que hace que ciertas maniobras echen en falta botones.

Lo mejor

Diseño exterior. La visibilidad es buena. Insonorización del habitáculo. Suspensión. Tacto del freno.

Lo peor

Minimalismo interior. Retardo en la entrega de potencia si no vas en modo Performance.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor