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Prueba

Prueba del Volvo XC90 B5 híbrido, más suave y eficiente

Prueba Volvo XC90 híbrido
Nota

8

Se sube al carro híbrido

Nadie puede escapar de la electrificación, ni siquiera los grandes SUV como el Volvo XC90. Eso sí existen distintos tipos de hibridación y de todas la más suave es la que estrena el Volvo XC90 B5 de esta prueba. Es la microhibradación, es decir, apoyar al motor conocido, en este caso un diésel de 235 CV y cuatro cilindros (conocido antes como D5) con una batería de 48 voltios que ayuda al coche en determinadas fases para lograr una rebaja de consumo y emisiones.

Prueba Volvo XC90 híbrido

El XC90 híbrido también cambia por fuera

¿Lo consigue? Es lo que voy a descubrir en esta prueba. Pero antes, me detengo en los ligeros cambios estéticos del XC90 2020, que afectan sobre todo a los grupos ópticos delanteros y en la parrilla, ademas de nuevas llantas. Pinceladas muy suaves, en la línea de lo que el fabricante sueco suele hacer para mantener la vigencia del diseño de sus coches.

Prueba Volvo XC90 híbrido

Además, también ha mejorado su dotación tecnológica, sobre todo a nivel de asistentes a la conducción. Entre ellos, destaca por encima de todos el Pilot Assist, que en carreras bien señalizadas permite al XC90 funcionar de forma autónoma hasta 130 km/h. Equipa también una mejora del City Safety, llamada ‘Large Animal Detection’ que reduce los daos en caso de choque con grandes animales que puedan saltar en la carretera.

Arrancamos el nuevo motor

Giro la ruleta de encendido y el motor B5 comienza a funcionar mostrando la primera diferencia con el D5: la suavidad. Se reduce el nivel de vibraciones y rumorosidad que llega al habitáculo, se nota la ayuda eléctrica y la respuesta no tiene nada que envidiar a un refinado gasolina. Según sube de vueltas y va funcionando solo el diésel aumenta algo la vibración, como es normal en un motor de gasoleo. La potencia se gestiona a través de un cambio automático de ocho velocidades, que carece de levas en el volante. Eso sí, se puede manejar de forma secuencia con la palanca.

Prueba Volvo XC90 híbrido

Rutero por excelencia, a la ganancia en suavidad de este B5 se suma la comodidad ya conocida del XC90. Es un coche hecho para viajar, sobre todo en dos primeras filas. La tercera te permite salir de un apuro en un trayecto corto, pero mejor que sea ocupada por niños. Con casi cinco metros de largo y dos de ancho, si te digo que es eminentemente cómodo puedes pensar que es un “barco” en curvas y que acusa fuertes cambios de inercia. 

Prueba Volvo XC90 híbrido

Sin embargo, cuenta con aliado: el selector de modo de conducción que te permite elegir entre modos “Eco”, “Comfort” y “Dynamic”. Y se nota realmente la diferencia, porque al seleccionar “Dynamic” cambia la respuesta del motor, la entrega de potencia es más inmediata y los cambios de marcha más rápidos. En “Eco” se pondera la eficiencia, dentro de un modelo sueco con el que bajar de 9 l/100km de media es realmente complicado. Es un modelo muy sensible a la presión sobre el pie derecho

Precio del Volvo XC90 B5

Pues aquí me encuentro con una agradable sorpresa, porque el precio del XC90 B5 parte de los 68.650 euros para la versión de 5 plazas, que se elevan hasta los 70.200 euros con la tercera fila de asientos incluida. Por ese precio, por ejemplo, el Audi Q7 ofrece casi 20 caballos menos.

Conclusión

Lo mejor

Confort de marcha, calidad de acabado, tecnología de seguridad

Lo peor

Consumo algo sensible al tacto sobre el acelerador

Y además