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Prueba Volvo XC90 2015: competidores alemanes, estad alerta

Redacción Auto Bild

02/25/2016 - 13:08

Probamos el nuevo Volvo XC90 2015 con motor D5, el SUV 'premium' de la marca sueca, y la verdad es que nos ha dejado muy buen sabor de boca. Su competencia de Audi y BMW tiene motivos para estar preocupada. Este Volvo puede mojar la oreja a más de uno... Un extremo que termina de confirmar el XC90 T8 AWD, la versión híbrida enchufable del SUV sueco.

Cinco metros de largo, dos de ancho y una parrilla imponente donde preside el logo de la marca. Ya de entrada, su aspecto es rotundo. Pero veamos cómo se comporta. Esta es la prueba del Volvo XC90 2015 D5.No solo es el nuevo SUV grande de la marca: es el adelanto de todo lo que llevarán los futuros modelo de Volvo, hasta el S60. El diseño está realmente conseguido: conformado por líneas claras, está justo entre la discreción de un Audi Q7 y la deportividad de un BMW X5. El diseñador Thomas Ingenlath, que antes había trabajado para Volkswagen; ha dado en el clavo.

Dentro se respira mucha calidad, con unos asientos delgados pero muy cómodos y una pantalla táctil dominando la consola central. Puedes pasar el dedo y hacer zoom, reacciona rápido y de forma intuitiva, como si se tratara de un iPad. En general el manejo es intuitivo, más sencillo aún que en la enorme pantalla del Tesla S.

Un motor poderoso

He probado el el Volvo XC90 2015 D5. Con este martillo quiere golpear a los BMW X5 y compañía y para ello, además, ha cambiado por completo el interior. Más calidad y, sobre todo, más elementos de última generación que se aglutinan en la enorme pantalla central táctil. Es como si llevaras un iPad en el centro del salpicadero y desde él puedes manejar todas las funciones de climatización, sonido, navegación... Otro detalle que me convence es un volante muy vertical de diámetro pequeño para un mastodonte que roza los cinco metros de longitud y los dos de anchura. Gracias a él y a un chasis muy ágil (la suspensión neumática que cuesta 2.811 euros se comporta de maravilla), con sensaciones más propias de una gran berlina que de un elevado SUV. Y eso se agradece, porque conduces con la impresión de llevar un coche más pequeño y manejable.

Claro, que al final las leyes de la física son las que son y cuando empiezan a sucederse las curvas una detrás de otra aparecen de golpe los 2.100 kilos que declara en báscula este sueco. Es verdad que Volvo ha realizado un importante trabajo a la hora de practicar una cura de adelgazamiento a su modelo estrella, pero todavía supera con holgura la barrera de las dos toneladas. Una frontera que, por ejemplo, uno de sus rivales más duros como es el Audi Q7 no ha cruzado al quedarse en 1.995 kilos. Y claro, a más peso, más inercias, más oscilaciones de la carrocería y menos alegrías en tramos virados. Porque el XC90 D5 2015 rueda con un aplomo brutal por autovías o curvas de amplio radio, pero cuando llegan los giros más ratoneros ni su rápida y precisa dirección puede evitar la querencia al subviraje, corregida por su tracción integral. Gracias a esta última, además, en superficies resbaladizas logras el plus de agarre necesario. El nuevo Volvo XC90 no está pensado para hacer fuertes trialeras o tirarse por una pista rota, no. Busca más el máximo confort en autopista y en el interior. Sin embargo, gracias a esa tracción AWD, al buen funcionamiento del cambio automático, a una distancia al suelo mayor que la ofrecida por sus rivales alemanes y a la asistencia de algunas ayudas electrónicas es capaz de pasar por muchos lugares fuera de la carretera. Eso, si no tienes miedo de rayar su bonita carrocería... 

 

Mucho menos se notan esas dos toneladas de peso al analizar el rendimiento de su mecánica D5 de 225 CV. Un diésel que se apoya en el turbo y en un generoso par motor de casi 500 Nm para lanzarse a 120 km/h sin ninguna dificultad, incluso con el pasaje completo. El cambio automático de ocho velocidades dosifica la fuerza con sosiego y contribuye a mantener el consumo medio en cifras (reales) razonables. Si bien es verdad que en nuestro test ha declarado un gasto de 7,8 l/100 km (dos litros por encima del dato oficial), bajar de los ocho litros en un modelo de cinco metros, automático y con tracción integral resulta destacable. 

Menos me ha gustado la rumorosidad cuando pisas a fondo, más elevada de lo esperado. Quizás a nivel de insonorización, Volvo todavía puede subir un escalón para alcanzar a un Mercedes, por ejemplo. Donde puede dar el XC90 lecciones a todos es en términos de confort de marcha, espacio en el habitáculo, maletero o practicidad. Con siete plazas de serie (las dos traseras con capacidad para dos adultos), este sueco es un auténtico salón de lujo rodante. Las cotas de altura y anchura son sobresalientes y la posibilidad de desplazar en sentido longitudinal las tres plazas de la segunda fila le otorga un plus de versatilidad. A ello se suma su gran maletero. Gracias al plegado de las dos plazas de la tercera fila, partes de una capacidad de 721 litros.

Interior del Volvo XC90 2015

El puesto de conducción del nuevo SUV está muy logrado y resulta muy moderno. Las pantallas digitales y un volante muy vertical llaman la atención y el sistema Sensus para controlar todas las funciones desde la pantalla central funciona de maravilla, además de mantener siempre informaciones como la climatización a la vista. Echo en falta una levas tras el volante, aunque me aseguran que estarán disponibles de forma opcional.

El maletero admite hasta 1.886 litros con los asientos plegados, y si lo deseas puedes instalar una tercera fila, eso sí, con espacio para dos niños.  Los asientos de la segunda fila pueden desplazarse longitudinalmente y, en opción, se pueden plegar de forma eléctrica.

Planteado como un SUV de lujo, la lista de opciones es muy amplia: desde el portón trasero eléctrico hasta el equipo de audio ‘premium’, pasando por las ruedas de 22 pulgadas, no falta de nada. Pero lo más sorprendente es su innovador sistema de seguridad, capaz de anticipar la presencia de coches a izquierda y derecha en un cruce.

Precios del Volvo XC90 2015

No es un coche barato, pero sí más económico que un Audi Q7 o un BMW X5. Más equipado que ellos, este Volvo XC90 D5 cuesta 59.471 euros. Tras el verano llegará una variante menos potente, el D4 de 53.900 euros, así como el primer XC90 híbrido de la historia. Será la motorización T8, que combina un motor gasolina y un eléctrico para rendir 400 caballos y un consumo de 2,5 litros. Costará 79.950 euros. La gama se completa con un gasolina T6 de 320 caballos, por 70.633 euros.

En nuestro comparador de seguros hemos calculado lo que costaría asegurar un Volvo XC90 D5 Para calcular el precio, tomamos como referencia un hombre de 40 años, con 15 de antigüedad de carné y sin siniestros, que vive en Madrid, utiliza el coche a diario, aparca en un garaje colectivo y recorre hasta 20 000 kilómetros al año. Con estos datos, el seguro a todo riesgo más asequible lo ofrece Pelayo por 1.089 euros.

Este coste podría ser menor si optas  por una póliza a todo riesgo con franquicia. En este caso, la más barata sería la de Génesis. Cuesta 607 euros con franquicia de 300 euros.

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Prueba del Volvo XC90 T8 AWD, por Gabriel Jiménez

Hemos tenido la oportunidad de probar por carreteras de los Alpes bávaros (Alemania) el Volvo XC90 2016 con el motor T8 Twin Engine, una mecánica híbrida que combina un motor de gasolina de 320 CV con uno eléctrico de 87 CV con el que en teoría se pueden recorrer 43 km en puro eléctrico. Con estos dos motores, el XC90, además de desarrollar un total de 407 CV, logra unas emisiones de 49 g de CO2 por kilómetro y anuncia un consumo medio combinado de tan sólo 2,1 l/100 km (logrados obviamente a base de la 'extraña' regla de tres, por la cual se incluyen los 43 km en eléctrico puro en los que el consumo de gasolina son teóricamente 0). El Volvo XC90 T8 AWD aloja la batería de ion litio en la parte central del vehículo, lo que, aparte de ser la zona más segura, proporciona un adecuado reparto de pesos, además de no restar espacio al maletero.

El XC90 T8 AWD dispone de cinco modos de conducción seleccionables a partir de la ruleta situada junto al botón de arranque: Hybrid (híbrido), Pure Electric (Puro eléctrico), Power (con toda la potencia de ambos motores), AWD (tracción integral) y Save (ahorro, econducción). La primera sensación nada más arrancar es de puro asombro, pues no se escucha absolutamente nada, independientemente del excelente aislamiento acústico con el que cuenta, un extremo que se confirma una vez se inicia la marcha y se alcanzan altas velocidades de crucero. Una vez en carretera, y al superar los 50 km/h en que deja de tirar sólo del motor eléctrico, el Volvo XC90 T8 AWD 2016 demuestra la fiera que lleva dentro. Es un torrente de potencia que mueve con soltura las más de dos toneladas largas que pesa el SUV sueco. Como el pavimento está bastante frío –la ruta combina vías secundarias con puertos de montaña–, e incluso hay zonas en la carretera con nieve, selecciono el modo AWD, que lo convierte en más pesado y 'lento', pero mucho más seguro, con un agarre total. Aun así son 407 caballos de potencia. Eso sí, a la hora de frenar, se notan las 2,3 toneladas del XC90 T8 AWD 2016, y aunque cuenta con un equipo de frenos más que efectivo, echo de menos unas levas en el volante con el que dosificar la frenada y evitar brusquedades. Cabe destacar en cualquier caso, que entre la combinación de tráfico denso y la poca alegría con el acelerador por las limitaciones de velocidad, he conseguido un más que interesante consumo de 7,1 l/100 km, lo cual es digno de mención.

Cambiamos las vías secundarias por una típica Autobahn alemana, y ahí el XC90 T8 saca todo lo mejor de sí con el modo Power. Andar ligero, ligerísimo aun a costa del consumo... y de llevarme una –o dos– posibles 'recetas'. Y es que, por una parte, está tan bien aislado que no eres consciente de la velocidad –por mucho que el head-up display lo muestre y el lector de señales de tráfico lo advierta– y cuando te quieres dar cuenta el pie del acelerador está completamente hundido... Y en cuanto a consumos, lejos, muy lejos de los 2,1 litros oficiales (12,4 l/100 km en mi caso, con calefacción activada y ritmo 'alegre', y una vez consumidos los 43 km de puro eléctrico).

 

También he probado el Volvo XC90 T8 AWD en una pista de nieve, y la verdad es que el SUV sueco se mueve como pez en el agua. Se notan sus 2,3 toneladas de peso en cuanto a inercias se refiere, y aunque se desconecten todas las ayudas y llevándolo al límite, el XC90 T8 AWD (obviamente con el modo AWD activado) tiene un comportamiento noble y seguro.

Precios del Volvo XC90 T8 AWD 2016

El Volvo XC90 T8 AWD tiene un precio que parte de los 79.950 euros, para el acabado Momentum, y que ascienden hasta los 83.459 euros con el acabado R-Design, el acabado más deportivo. Por debajo de él se sitúan el Volvo XC60 y el Volvo XC40.

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