Prueba Volvo XC90 2015: competidores alemanes, estad alerta

Probamos el nuevo Volvo XC90 2015 con motor D5, el SUV 'premium' de la marca sueca, y la verdad es que nos ha dejado muy buen sabor de boca. Su competencia de Audi y BMW tiene motivos para estar preocupada. Este Volvo puede mojar la oreja a más de uno... Un extremo que termina de confirmar el XC90 T8 AWD, la versión híbrida enchufable del SUV sueco.
Cinco metros de largo, dos de ancho y una parrilla imponente donde preside el logo de la marca. Ya de entrada, su aspecto es rotundo. Pero veamos cómo se comporta. Esta es la prueba del Volvo XC90 2015 D5.No solo es el nuevo SUV grande de la marca: es el adelanto de todo lo que llevarán los futuros modelo de Volvo, hasta el S60. El diseño está realmente conseguido: conformado por líneas claras, está justo entre la discreción de un Audi Q7 y la deportividad de un BMW X5. El diseñador Thomas Ingenlath, que antes había trabajado para Volkswagen; ha dado en el clavo.
Dentro se respira mucha calidad, con unos asientos delgados pero muy cómodos y una pantalla táctil dominando la consola central. Puedes pasar el dedo y hacer zoom, reacciona rápido y de forma intuitiva, como si se tratara de un iPad. En general el manejo es intuitivo, más sencillo aún que en la enorme pantalla del Tesla S.
Un motor poderoso
He probado el el Volvo XC90 2015 D5. Con este martillo quiere golpear a los BMW X5 y compañía y para ello, además, ha cambiado por completo el interior. Más calidad y, sobre todo, más elementos de última generación que se aglutinan en la enorme pantalla central táctil. Es como si llevaras un iPad en el centro del salpicadero y desde él puedes manejar todas las funciones de climatización, sonido, navegación... Otro detalle que me convence es un volante muy vertical de diámetro pequeño para un mastodonte que roza los cinco metros de longitud y los dos de anchura. Gracias a él y a un chasis muy ágil (la suspensión neumática que cuesta 2.811 euros se comporta de maravilla), con sensaciones más propias de una gran berlina que de un elevado SUV. Y eso se agradece, porque conduces con la impresión de llevar un coche más pequeño y manejable.
Claro, que al final las leyes de la física son las que son y cuando empiezan a sucederse las curvas una detrás de otra aparecen de golpe los 2.100 kilos que declara en báscula este sueco. Es verdad que Volvo ha realizado un importante trabajo a la hora de practicar una cura de adelgazamiento a su modelo estrella, pero todavía supera con holgura la barrera de las dos toneladas. Una frontera que, por ejemplo, uno de sus rivales más duros como es el Audi Q7 no ha cruzado al quedarse en 1.995 kilos. Y claro, a más peso, más inercias, más oscilaciones de la carrocería y menos alegrías en tramos virados. Porque el XC90 D5 2015 rueda con un aplomo brutal por autovías o curvas de amplio radio, pero cuando llegan los giros más ratoneros ni su rápida y precisa dirección puede evitar la querencia al subviraje, corregida por su tracción integral. Gracias a esta última, además, en superficies resbaladizas logras el plus de agarre necesario. El nuevo Volvo XC90 no está pensado para hacer fuertes trialeras o tirarse por una pista rota, no. Busca más el máximo confort en autopista y en el interior. Sin embargo, gracias a esa tracción AWD, al buen funcionamiento del cambio automático, a una distancia al suelo mayor que la ofrecida por sus rivales alemanes y a la asistencia de algunas ayudas electrónicas es capaz de pasar por muchos lugares fuera de la carretera. Eso, si no tienes miedo de rayar su bonita carrocería...