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Prueba

Prueba: conducimos el futuro Volkswagen ID.3... Junto al e-Golf

Prueba del Volkswagen ID.3

En esta prueba del Volkswagen ID.3 hice un recorrido por Wolfsburg con un modelo de preserie. Es un nuevo tipo de Golf, solo que con motor eléctrico y baterías. Debe de alcanzar de de 330 a 550 kilómetros (dependiendo del tamaño de la batería) y comenzar en menos de 30.000 euros (en Alemania). Y tengo que decir -ojalá todos los amantes de los seis cilindros en línea y los bóxer refrigerados por aire estén en sus garajes y no leyendo esto-: ¡El Nuevo Mundo está a tu alcance! Y todos deberíamos recibirlo con los brazos abiertos.

Prueba del Volkswagen ID.3

Comenzamos con el e-Golf, primero a la par, aunque rápidamente se queda por detrás. Porque seamos honestos: el Golf con motor eléctrico no puede competir con el modelo venidero: autonomía de 230 km (según WLTP) por más de 35.000 euros. El e-Golf proviene de una época en la que la brecha de VW y la movilidad eléctrica eran importante, cuando el único motor eléctrico que teníamos a mano en casa era el de la aspiradora. Por lo tanto, es un coche en el que pegaría una nota debajo del limpiaparabrisas que dijera: "Por favor, no me compre, porque soy un producto poco entusiasta de padres sin amor".

Se presenta en el Salón de Frankfurt

Todo será diferente con el ID.3. En el Salón de Frankfurt de septiembre, Volkswagen mostrará el coche definitivo (ya sin pegatinas), el primer representante de la nueva plataforma de coche eléctrico modular (MEB), diseñado como un eléctrico puro, muy cerca de un Golf y, sin embargo, muy diferente.
Ahí está la longitud. 4,26 metros, un centímetro más corto que un Golf. Con 1,81 metros, el ID es dos centímetros más ancho, y con 1,55 metros, llega siete centímetros más arriba. Se debe principalmente a las baterías que están encajadas en el suelo del vehículo.

Prueba del Volkswagen ID.3

Y ahora es cuando esto se pone interesante. De acuerdo, 390 litros de equipaje en el ID.3 son diez litros más que el Volkswagen Golf VII y casi no vale la pena mencionarlos. ¡Pero sí la distancia entre ejes! 2,63 m en el Golf, 14 centímetros más en el ID. ¡Eso es un mundo! 

El Golf nunca ha sido un automóvil pequeño en el interior, siempre elogiamos su sentido del espacio. Pero en el ID.3 estás sentado como si fueras en un Skoda Superb, este coche en el que puedes cruzar las piernas en la parte trasera. Y es que claro, en el coche eléctrico no hay túnel de transmisión en el centro, lo que suma espacio. En términos generales, como ya hemos dicho, el ID.3 se ha concebido desde su inicio como un eléctrico. Es claramente reconocible como Volkswagen, al igual que el Golf tiene el típico pilar C ancho. Desde el frente, con su parabrisas plano y pequeñas ventanillas delimitadas justo detrás de los pilares A, recuerda más el diseño de un monovolumen, al estilo Touran.

En cualquier caso, en esta prueba del Volkswagen ID.3 se ve tan diferente, tan especial, que incluso en las calles alrededor de Wolfsburgo, en las que todos los prototipos y preserie conducen diariamente, sacan el teléfono de inmediato, salen de la cafetería, se colocan frente al coche, y posan para un ‘story’ de Instagram. "Oye, tú, aquí fuera veo el futuro!"

Prueba del Volkswagen ID.3

Pero a medias, porque solo han permitido a AUTOBILD echar un breve vistazo bajo la tela, ya que el cockpit está cubierto. Te lo resumo: volante con botones multifunción, detrás de la instrumentación con un velocímetro digital, indicador de batería y marcha. En el lado derecho de esta caja, se ha agregado una perilla para el cambio. D como Drive, adelante: R hacia atrás: N, Neutral.

Prueba del Volkswagen ID.3

En la parte superior de la consola central está la pantalla táctil exactamente en la línea de visión, y hasta la zona entre los dos asientos delanteros se extiende una consola muuuy larga con portavasos. Y hasta aquí, la descripción del coche.

¡A conducirlo!

¿Ya dijimos que el ID no necesita un botón de inicio? Desbloquear, colocar la palanca en D, y empezar a andar. O al revés: presione la P del freno de estacionamiento, sales del coche, y listo. Hay dos motores eléctricos diferentes, uno con 150, otro con 204 CV, y tres tamaños de batería diferentes: pequeño (45 kWh netos, 330 km de alcance), medio (58 kWh netos, 420 km), grande (77 kWh netos, 550 km); En 30 minutos puede recargar hasta 260 km. El ID tiene un radio de giro tan pequeño, que puedes entrar casi allí donde te lo propongas. 

Prueba del Volkswagen ID.3

Y circula con un aplomo impresionante, gracias a su bajísimo centro de gravedad. Y eso se nota en la agilidad con la que pasa por las curvas (¡tracción en las ruedas traseras!), y cómo empuja a la salida con sus 310 Nm de par. Tanta es la euforia, que por un momento dejo de mirar el indicador de la batería.  

Pero hay que poner todo esto en contexto. Hasta ahora, la movilidad eléctrica era algo reservado a los ricos,  véase Tesla o tanques de 2,5 toneladas llamados Audi e-tron. Pues bien: con una autonomía de 330 km, el ID.3 deberá costar tanto como un Golf diésel bien equipado. Como dije: no es poco dinero, y puede incluso mucho cuanto más grande es la batería. Pero aun así, ¡finalmente la movilidad eléctrica está al alcance de muchos!

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