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Range Rover Evoque 2014: sigue tan 'cool'...

Alfredo Rueda

...un Range Rover Evoque que ha mejorado en tecnología y chasis. Lástima que gran parte de su nuevo equipamiento tengas que pagarlo como extra y que su motor se quede algo pequeño.

Hay coches que te transmiten unas sensaciones especiales. El Range Rover Evoque 2014 es uno de ellos y tanto a mí personalmente como a muchos compañeros de la revista nos gustó desde que salió al mercado en 2011. Pero lo mejor es que, a día de hoy, sigue haciéndolo.

Sinceramente, al Range Rover Evoque no le hacía falta el ligero 'restyling' que ahora estrena, pero es verdad que observándolo en conjunto se nota actualizado, más moderno. Mejor, porque todavía me gusta más. Con este amor a primera vista, el interior tampoco defrauda. Y sus posibilidades de personalización son tantas que hay pocos coches que puedan competir con él.

Evoque_frontal

Lo primero que me llama la atención de este Evoque al arrancarlo es la forma en la que emerge el mando de su cambio automático de nueve velocidades. La mirada se desvía también de forma automática hacia él. Es como si llamara tu atención para iniciar el camino. Como si tuviera vida propia. Pero una vez en marcha, esconde su protagonismo y pasa bastante desapercibido, gracias a sus rápidos y suaves cambios. ZF, su constructor, dice que están por debajo del umbral de percepción. Yo no diría tanto... o es que mi umbral es muy bajo... No obstante, es verdad que es prácticamente imperceptible y que solo te acordarás de él cuando: primero, pagues los 2.460 euros que cuesta (si los tienes, hazlo; no te arrepentirás) y, segundo, en alguna repentina y fuerte demanda de aceleración desde baja velocidad, se lo piense algo más de la cuenta.

Evoque terrain response

Un chasis más preciso

Otra de las novedades más destacables del Range Rover Evoque 2014 es su nuevo sistema de tracción integral denominado 'Active Driveline'. Si circulas a más de 35 km/h y no detecta pérdidas de tracción, el par se manda solo al eje delantero. Pero si la calzada se complica, puede conectar la tracción a las cuatro ruedas en solo 300 milisegundos, es decir, prácticamente de forma instantánea. Y mediante un diferencial electrónico, ahora también puede distribuir el par entre las ruedas traseras. Esto, y la intervención de los frenos de forma discriminatoria en estas ruedas ('Torque Vectoring by Braking'), ayuda a trazar mejor los virajes más rápidos y cerrados y a lograr mayor motricidad y estabilidad. Por eso en tramos revirados se nota más ágil que antes. Y en zonas de barro también aumenta la tracción de forma espectacular. Una gozada.

No lo es tanto el motor turbodiésel de 150 CV. Rinde muy bien, hasta que cojas un repecho o vayas cargado... Por eso te recomiendo el siguiente nivel, con un SD4 de 190 CV, por poco más de 1.000 euros extra.

Conclusión

Tengo especial predilección por el Range Rover Evoque. Lo reconozco: desde que salió al mercado me enamoré de él. Y ahora, con esta ‘vuelta de tuerca’ para mejorarlo, todavía lo estoy un poco más. Pero, claro, sigue sin existir el ‘coche perfecto’. A su alto precio (acabado 'Dynamic' por 45.700 euros más el coste del cambio automático de 2.460 euros, con lo que llega a alcanzar los 48.160 euros) le tienes que sumar una infinidad de opciones entre las que se hallan muchas de sus novedades. Esto, y un motor que se queda pequeño si llevas este Evoque cargado, hace que no alcance mayor puntuación.

Imagen de perfil de Alfredo Rueda

Periodista apasionado de todo lo que tenga motor: Coches, motos y ahora, también, cacharritos con alas...