Prueba

Coches 4x4

Nissan Navara 2.5 dCi: no hace falta más

Juan Antonio Corrales

Porque con este Nissan Navara de 190 CV no necesitarás comprar la versión superior, tanto si lo vas a usar para trabajar como si lo quieres para tus momentos de ocio.

Uno de los pick-up más reconocidos en el mercado ha sido, desde su nacimiento hace ahora catorce años, el Nissan Navara. De hecho, dicen que el que golpea primero golpea dos veces y es que Nissan fue la primera marca que popularizó este tipo de vehículos en Europa.

Y llegamos a nuestros días, donde tienes para elegir tres motorizaciones, bueno, dos si se trata de tracción total. Hace unos números, probamos en AUTO BILD 4x4 la versión más alta de toda la gama, la de 231 CV y cambio automático.

Pero puede que a ti no te haya convencido tanta potencia, su amplio equipamiento y, sobre todo, su precio; y busques algo más económico pero igual de versátil. Ahí es donde entra en juego la versión que ves en las fotos, con un motor 2.5 dCi de cuatro cilindros y 190 CV que serán más que suficientes para moverte con soltura en cualquier circunstancia, incluidos los días en que lleves la caja a tope de su carga admisible, con casi 900 kilos.

Lo mejor de esta mecánica está al arrancar, en la parte más baja del cuentavueltas, ayudado además por un cambio de seis velocidades con unas relaciones bien escalonadas para sacar lo máximo del motor. Y es que, además, su par motor de 450 Nm a sólo 2.000 rpm, uno de los mejores entre todos sus competidores, te hará sentir la fuerza con la que empuja en el primer tramo del cuentavueltas y que es donde más a gusto se encuentra.

También lo estarás tú, porque es innegable que es un motor sonoro pero es innecesario llevarlo alto de vueltas y, ni siquiera cambiar de velocidad a muchas revoluciones. Se siente bien en la zona baja y tu bolsillo también lo agradecerá. El consumo se quedará así en unos 9 litros cada 100 km.

El sistema de tracción integral conectable es el mismo que el de su hermano mayor, con posibilidad de circular en tracción trasera, integral o con la reductora activada con el simple manejo de un mando giratorio. Y su autoblocante trasero de serie, siempre es una garantía en firmes en mal estado o en pistas con barrizales importantes.

Su versatilidad continúa con una caja de buena capacidad y ya dentro de la cabina, su fila trasera tiene suficiente espacio para las piernas, aunque el respaldo está demasiado vertical y los rebotes de su suspensión trasera por ballestas le pasará factura a los pasajeros.

Unos males asumibles, sobre todo cuando el precio de adquisición ronda los 30.000 euros. Claro que te estoy hablando de la versión más básica, la denominada XE, que tiene un equipamiento bastante tristón. El LE te saldrá por 38.000 euros, pero en él no te va a faltar de nada. Si te vas a la versión de 231 CV, son casi 48.000 euros y yo creo, sinceramente, que no merece la pena.

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