He probado el Mercedes-Maybach SL 680 (2025) Monogram Series: la versión superlujosa de un coche de superlujo

Quien considere que el Mercedes SL no es lo suficientemente exclusivo, quizá encuentre ahora su felicidad con la versión de (aún más) lujo de los de Stuttgart: probamos el Mercedes-Maybach SL 680. 

El roadster tiene tradición en Mercedes. Desde 2021 se ofrece el SL (“Super Ligero”) en su séptima generación, que ahora se vuelve aún más lujosa. Aunque ligero, un Mercedes SL ya no lo es desde hace tiempo, pero "súper" sí, especialmente en su variante más exclusiva: el Maybach SL 680. 

Y para quienes un Mercedes-AMG SL resulta demasiado común, ahora existe el SL 680 Monogram Series. Este roadster de lujo es, junto con la Clase S, el GLS y el EQS SUV, el cuarto modelo de Maybach. Probamos el Mercedes-Maybach SL 680.

No se han escatimado los logotipos de Maybach: en la capota, en los revestimientos de las puertas, el faldón delantero y opcionalmente también en todo el capó del motor, el emblema está por todas partes. Con este roadster de lujo, se llama la atención, lo quieras o no.

Motor: se mantiene el V8 biturbo con 585 CV del SL 63

Como propulsor se emplea el V8 biturbo de cuatro litros del Mercedes-AMG SL 63, con 585 CV y 800 Nm. La tracción total variable distribuye la potencia. Aquí no hay modo Race ni Drift. Acelera de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos (frente a los 3,6 del SL 63) y alcanza una velocidad máxima de 260 km/h, cifras impresionantes que, sin embargo, quedan ligeramente por debajo del SL "normal". Según Maybach, esto se debe a un enfoque general más orientado al confort.

A las modificaciones se suman un modo de amortiguación Maybach especialmente suave, una curva de aceleración adaptada, un nuevo software para la caja automática de nueve marchas, mayor aislamiento acústico y un sistema de escape ligeramente más silencioso. A pesar del aislamiento adicional y del lujo, el Maybach SL pesa solo 80 kilogramos más, pero con sus 2.050 kilos, sigue siendo todo menos "Super Ligero".

Comportamiento

Que Maybach apuesta por el confort y el lujo se refleja también en el comportamiento en carretera. La suspensión es suave y cómoda. Contribuyen a ello varios componentes: por un lado, la estabilización de balanceo hidráulica semiactiva, que compensa los movimientos de carrocería de forma instantánea; por otro lado, los amortiguadores optimizados. 

En los modos de conducción “Comfort” y “Maybach” ofrecen una respuesta especialmente suave, absorbiendo con destreza las irregularidades del asfalto. Además, la curva de respuesta del acelerador en estos dos modos está suavizada, permitiendo una conducción relajada.

Pero ojo, que también sabe ser deportivo. En el modo Sport, la suspensión se endurece, la respuesta del motor es más directa, la dirección se vuelve más firme y el sonido más presente. Y este sonido, a pesar del sistema de escape más silencioso, no tiene nada que envidiar al del Mercedes-AMG SL. 

Gracias a la dirección en el eje trasero de serie, el roadster Maybach es sorprendentemente ágil, preciso y entra muy bien en las curvas, lo que permite disfrutar de una conducción deportiva. Solo la caja automática de nueve marchas podría ser un poco más rápida en los cambios. Por otro lado, es probable que los compradores de este roadster de lujo lo adquieran más para viajar que para correr.

Interior y exterior: un auténtico biplaza

A diferencia de otros fabricantes de coches de lujo, Maybach no apuesta por una personalización máxima: hay dos combinaciones de colores a elegir. La variante roja se llama "Red Ambiance" y combina "Granate rojo metalizado" con "Negro obsidiana metalizado". En la versión "White Ambiance", el rojo es sustituido por "Blanco opalita magno". ¿No es de tu gusto? No hay problema, los clientes pueden elegir entre cincuenta colores diferentes del catálogo Manufaktur.

Además, abundan los detalles cromados, como la aleta longitudinal sobre el capó, los elementos decorativos en el difusor trasero, los guardabarros y los faldones laterales, todo parte del tratamiento Maybach, al igual que la parrilla iluminada y las diferentes llantas forjadas de 21 pulgadas, ya sea en diseño clásico de cinco orificios o de múltiples radios.

No hay asientos traseros como en el Mercedes SL: en su lugar, se ha instalado un revestimiento de cuero de aspecto muy lujoso. También hay alfombrillas Maybach mullidas y un volante que recuerda mucho al de la Clase S de Mercedes-Maybach. 

Conclusión

Quien busque exclusividad y presencia, encontrará en el Mercedes-Maybach SL 680 Monogram Series una opción ideal. Quien además valore un chasis bien ajustado, también quedará satisfecho con el SL 680. Es admirable cómo Mercedes-Maybach ha logrado combinar deportividad y confort, aunque este último claramente tiene prioridad. Pero todo esto tiene un precio, diríamos, gigantesco: unos 50.000 euros más caro que un Mercedes-AMG SL 63 4Matic+ con la misma potencia.

Valoración

Nota 8

Lo mejor

Lujo en cada centímetro, tecnología, confort de marcha, potencia, agilidad en curvas y al mismo tiempo un confort estratosférico. 

Lo peor

Desaparecen las plazas traseras, un poco más lento que el AMG SL con el que comparte motor, precio solo al alcance de unos pocos. 

Otros artículos interesantes:

Más información sobre: