He probado el Defender Octa en una pista de pruebas del Dakar y mi conclusión es clara: ¡salvaje!

En esta prueba del Defender Octa comprobamos cómo se las gasta el modelo más potente y radical de la gama, con sus 635 CV, en una pista de pruebas donde normalmente hacen test de coches y caminones del Dakar.
El Defender Octa es el modelo más radical, potente y capaz de toda la gama y he podido probarlo en Les Comes, una finca cerca de Manresa, donde normalmente ponen a prueba coches y camiones del Dakar.
Por si todavía no te habías enterado, Defender es ahora una marca como tal. Sí, sigue perteneciendo a Land Rover, pero ya no es un Land Rover Defender, sino Defender a secas, y el modelo es Octa, un nombre que se inspira en los diamantes (de forma octaédrica), por su resistencia y calidad.
Esta versión Octa es, por tanto, la más robusta, resistente y potente de la nueva marca británica. Y para entenderlo no tengo más que mirar bajo su capó, que esconde un motor de origen BMW con 635 CV y 750 Nm de par.
Es el mismo motor que equipa el BMW M5, es decir, un V8 de 4,4 litros biturbo, que en este caso cuenta con hibridación ligera de 48V, que es garantía de fiabilidad y durabilidad. Y el cambio está fabricado por ZF (también garantía de solvencia) y es un automático de ocho velocidades por convertidor de par con levas en el volante y reductora.

Al conducirlo, este V8 transmite una sensación de potencia salvaje. Pisas a fondo el acelerador y te impulsa hacia el horizonte con una fuerza descomunal. De hecho, tiene más empuje de deportivo que de vehículo 4x4. Acelera de 0 a 100 km/h en 4,0 segundos.
Pero esta unidad está equipada con neumáticos para todoterreno y, como empiezo esta prueba por carretera, enseguida me doy cuenta de que no es la combinación ideal, porque las suspensiones son altas, el peso del vehículo elevado (más de 2.500 kg) y el agarre de estas gomas no es el ideal en asfalto.
La consecuencia es que en frenada cabecea ligeramente y en curva balancea. Esto en la posición 'Comfort' del sistema Terrain Response, que, todo hay que decirlo, es una maravilla para viajar relajado, porque filtra los pequeños baches del asfalto de maravilla.
La cosa cambia si paso al modo 'Dynamic', porque el cabeceo y el balanceo si mitigan en buena parte. No obstante, enseguida dejo atrás 'lo negro' para buscar el barro y comprobar cómo se las gasta el Octa en una pista de pruebas del Dakar.
Sí, Les Comes, es una finca situada en la localidad de Suria, cerca de Manresa, que pertenece al dakariano Pep Vila, quien ha participado en numerosas ocasiones en el Dakar al volante de camiones Iveco, y aquí vienen muchos equipos a probar sus coches para este duro raid.
Prueba 4x4 del Defender Octa
Comienzo con un recorrido 4x4 con zonas de rocas, pasos con inclinación lateral, fuertes pendientes y descensos bastante pronunciados. Imposible mejor lugar para probar el resto de posiciones del sistema Terrain Response: Arena y Roca; barro y surcos; hierba y gravilla; y nieve.
También es el momento perfecto para probar el control de descensos, que limita la velocidad a solo 4 km/h (si lo deseas) y puedes variarla sin necesidad de tocar los pedales, sino actuando sobre los botones del volante.
La respuesta del sistema de tracción 4x4, que cuenta con bloqueos central y trasero, es una maravilla. Los neumáticos (GoodYear) ayudan, sin duda, pero la electrónica hace que ni en las duras condiciones en los que lo he probado, con lluvia y barro, pierda tracción ni lo más mínimo.
Pero lo que más me ha gustado es el modo 'Octa', que se activa en el diamante (en realidad es un rombo) que hay en la parte central inferior del volante. Esta posición está pensada para ir rápido en pistas con buen firma fuera del asfalto.
La tracción en este modo pasa hasta un 75% de la fuerza al eje trasero y el coche se muestra más juguetón. Tanto, que incluso con los controles puestos permite cierta deriva del eje trasero y hay que ser ágil con el contravolante, lo cual no es un problema, porque la dirección es más rápida y directa que en el resto de la gama.

He podido incluso saltar, como ves en esta imagen (no soy yo el que va al volante en esa toma que hicieron en un día soleado, pero doy fe de que también despegué las cuatro ruedas del suelo) y me ha sorprendido lo fácil que despega este mastodonte y, sobre todo, lo 'limpio' que aterriza y cómo de bien absorben el impacto los amortiguadores.
Y ya que hablo de los amortiguadores, por cierto, conviene decir que la suspensión se puede elevar con solo presionar un botón en la consola central y así afrontar con garantía zonas más complicadas en conducción 'off-road'.
Pero la clave de la suspensión no es esa, sino que se trata de un sistema nuevo, denominado '6D Dynamics'. Es neumática y tiene amortiguadores están controlados electronicamente, lo que ha hecho posible, a diferencia del resto de Defender, dejar de montar las barras estabilizadoras.
Por cierto, sus cotas todoterreno son de gran ayuda para librar las zonas más complicadas: ángulo de atque de 40,2º, de salida de 42,8º y ventral de 29º. La altura libre al suelo es de 24,6 mm y sube otros 7,5 mm si la elevas presionando el botón específico o si activas el modo 'off-road' y engranas la reductora (32,1 mm en total). La profundidad de vadeo máxima es de ¡un metro!
Así es el nuevo Defender Octa
Ya te he hablado de mis sensaciones, pero deja que te cuente también cómo es este Defender Octa, que solo se fabrica sobre la variante 110, es decir, la de cinco puertas y cinco plazas que mide 4,76 metros de largo.
Ambos paragolpes se han modificado respecto al resto de la gama, aquí son más prominentes por una cuestión de diseño, pero también para integrar el nuevo ancho de vías, que crece 68 milímetros. Como consecuencia de esto, los pasos de rueda también se han ensanchado y acogen llantas que de serie son de 20" y opcionalmente se pueden encargar de hasta 22".
En la zaga la rueda de repuesto en la puerta de apertura lateral sigue estando presente y la novedad en este caso son las salidas de escape doble a cada lado de la defensa. Y, por cerrar el apartado estético, solo mencionar que la forma diamantada Octa se coloca en el paragolpes frontal y en el pilar C.
Un habitáculo de muchos quilates

Acceder al Defender Octa no algo apto para gente de estatura media como yo, así que me veo obligado a usar los asideros del salpicadero (signo inequívoco de que es un todoterreno de verdad) para escalar hasta el asiento.
Desde aquí contemplo un salpicadero robusto y realmente bien rematado. La calidad de los materiales y de los ajustes es de coche premium. Y en esta versión 'Edition one' (especial de lanzamiento, con un mayor equipamiento de serie) incluso se introducen piezas de fibra de carbono.
Y no se olvida de la tecnología, porque cuenta con un cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas y una pantalla multimedia de 11,4", cuyo menú es muy completo y fácil de manejar, aunque quizás es un poco pequeña para lo que se lleva hoy en día.
Rivales del Defender Octa y precio
Sin duda, quien piensa en este salvaje Defender Octa de 635 CV enseguida identifica al Mercedes Clase G en su versión 63 AMG como su gran rival. Aunque hay que reconocer que es más caro (219.300 euros) y tiene algo menos de potencia (585 CV).
El precio de partida del Defender Octa es de 207.450 euros, pero si optas por la variante 'Editon one' la tarifa sube a 228.550 euros.
Valoración
Nota 8
La verdad es que es una maravilla que se sigan haciendo coches así. Es moderno y tecnológico como no lo fue nunca, pero mantiene la esencia de 4x4 robusto y que puede con todo. Es caro, pero menos que un Calse G. Es salvaje, una pasada.
Lo mejor
Capacidades 4x4, respuesta del Terreain Response, estética, calidad general.
Lo peor
Comportamiento en carretera con neumáticos para campo, precio elevado.

Enrique Trillo
Redactor jefe
Enrique Trillo es redactor jefe de Auto Bild desde 2005. Puedes localizarle escribiendo pruebas de coches, vídeos y en noticias y análisis de la actualidad del sector.