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Prueba

Prueba: Infiniti Q50 2018, una berlina de lujo diferente

INFINITI Q50 Híbrido
Enrique Trillo

Nos ponemos al volante del híbrido que quiere hacer temblar a las berlinas premium alemanas.

En esta primera prueba del Infiniti Q50 2018 voy a tratar de explicarte no solo cómo es este modelo premium japonés, sino también si se trata de una alternativa interesante a otras opciones que hay en el mercado.

Se trata de un modelo de 4,8 metros de largo y que por concepto tiene como rivales directos al Audi A4, BMW Serie 3 o Mercedes Clase C. Aunque sus dimensiones pudieran hacer pensar que aspira al segmento superior, no es así, porque esa es una tarea reservada a su hermano mayor, el Infiniti Q70. Y te recuerdo que también existe un Infiniti Q60, que se podría decir que es la versión coupé del Q50.

Se lanzó al mercado en el año 2013, pero acaba de renovarse ligeramente
 

 

Motores disponibles del Infiniti Q50 2018

El Q50 2018 está disponible en dos versiones. La primera de ellas es un diésel de 2,2 litros y 170 CV, que va unido a un cambio automático de siete velocidades, ambos elementos de origen Mercedes-Benz. Y la otra opción disponible, que es la que he tenido ocasión de conducir en esta prueba es el Infiniti Q50 Hybrid. Al igual que el diésel, puede ser de propulsión trasera o también puedes elegirlo con tracción integral. 

Esta versión híbrida viene equipada con un motor gasolina V6 de 3,5 litros con 302 CV al que se suma otro eléctrico de 67 CV, movido por la energía que se acumula en la batería (de iones de litio de 1,4 kWh) en las fases de deceleración y frenada. La potencia conjunta que declara Infiniti es de 364 CV. En su momento tuve oportunidad de conducir la versión de gasóleo y el recuerdo reconozco que no es del todo fresco, pero sí es cierto que no era un propulsor especialmente suave y silencioso. Este híbrido resulta muy agradable de conducir y ofrece una gran potencia en todo momento gracias a la ayuda del motor eléctrico.

 

Vídeo: prueba del Infiniti Q50 diésel

 

 

Declara un consumo medio de 6,2 litros, pero te aseguro que para eso tienes que ser tan delicado con el pedal derecho como una madre acariciando a su recién nacido. En mi recorrido de pruebas, que ha incluido ciudad autopista, carreteras convencionales y el puerto de Navafría en la sierra madrileña, no he logrado bajar de una media de 7,3 litros y si eres poco cuidadosos con el acelerador la cifra sube facilmente a los 9,0. En cualquier caso, no me parece una exageración teniendo en cuenta que estamos hablando de un coche con 364 CV.

 

Impresiones de conducción Infiniti Q50 2018

Para valorar el apartado dinámico de esta berlina premium japonesa hay que apuntar que dispone de un mando en el túnel de transmisión que ofrece distintos modos de conducción.

 

Infiniti Q50 Hybrid

 

Dispone de cinco programas diferentes: Standard, Sport, Eco, Snow y Personal. Las variaciones que introducen se notan especialmente en el modo Eco, que no solo te indica en el cuadro de mandos lo eficiente que está siendo tu conducción, sino que te impide aplicar toda la potencia disponible salvo que realices 'kick-down' (pedal a fondo). Me ha resultado llamativo cómo en esta posición te cuesta pisar el acelerador, es como si hubiera un angelito ecológico empujando el pedal desde abajo para que no te pases de consumo. En posición Sport es justo al contrario, deja desatar toda la artillería desde el primer momento y se muestra muy enérgico. En el resto de opciones los cambios son más sutiles y casi imperceptibles. Lo que tengo que apuntar en este sentido es que el cambio automático de siete velocidades no resulta especialmente rápido ni en el modo más agresivo. Algo a tener en cuenta si te gusta devorar curvas.

Respecto a estos modos de conducción, debes saber que cuando arrancas el coche siempre comienza, por defecto, en posición Standard. Y es algo que no me gusta, pienso que lo suyo sería que recordara la configuración utilizada la última vez, porque en el día a día, por ejemplo, lo ideal sería iniciar directamente en Eco y no siempre te acuerdas de presionar el selector nada más arrancar el vehículo.

Otro elemento que puedes configurar a tu antojo es la dirección. Como puedes ver en la siguiente imagen, permite elegir entre una configuración deportiva (la posición Sport+ no está activa en esta versión) y normal y, además, que decidas si quieres que la respuesta sea normal, rápida o superrápida. Desde luego, me ha gustado más cómo funciona la direcciñón que el cambio.

 

Infiniti Q50 Hybrid

 

En lo relativo a la suspensión, es principalmente confortable. No sé si tiene algo que ver la relación que existe con Mercedes y el hecho de que cedan algunos elementos mecánicos, pero lo cierto que es que resulta un coche indicado para aquellos que disfrutan al viajar tranquilos y no para quienes busquen firmeza y rapidez de reacciones.

 

Así es el Infiniti Q50 por dentro

Cuando se puso a la venta este Q50 en 2013, el interior dejaba con la boca abierta hasta a tu cuñado el sabelotodo de los coches. Presumía de su sistema Infiniti InTouch con una doble pantalla completamente innovadora. La de la parte superior es de ocho pulgadas y en ella ves reflejada la información del navegador. La inferior es más polivalente, ya que en ella puedes controlar el climatizador, configurar los ajustes del coche, como los modos de conducción y la dureza de la dirección y también trastear en el sistema multimedia, que cuenta con aplicaciones y una buena conectividad. Todo eso sigue ahí, pero no se ha puesto al día y ya han pasado cinco años. Antes impresionaba. Ahora se está quedando un poco por detrás. No obstante, debo reconocer que su funcionamiento es bastante rápido e intuitivo y enseguida te acostumbras a su manejo. Eso sí, en mi caso, me ha resultado imposible sincroinizar mi teléfono mediante Bluetooth, algo que no me ha pasado en ningún otro vehículo. Es algo puntual, pero no quería dejar de mencionarlo.

En lo referido al espacio, pese a sus casi cinco metros de longitud, no ofrece un habitáculo especialmente amplio. Yo, que mido 1,73 tengo hueco más que suficiente, pero personas de mayor tamaño podrían sentirse ligeramente encajados, tanto por el hueco disponible para las piernas como en su cota de altura. Afortunadamente, ofrece un buen maletero con 400 litros de capacidad. En este sentido, hay que indicar que el modelo híbrido ofrece 100 litros menos que el diésel debido a que las baterías van situadas justo en esta zona y eso le resta espacio. Además, esa posición de las baterías impide abatir los asientos posteriores, lo que me parece una merma reseñable y a tener en cuenta no solo por la imposibilidad de cargar objetos de cierta longitud, sino porque te imposibilita cargar, por ejemplo, unos esquís. En cualquier caso, algo común a ambos modelos es que el maletero carece de unas formas completamente regulares que permitan aprovechar su capacidad de forma óptima.

La gama del Q50 empieza en 39.800 euros (con descuentos se queda en unos 32.000 euros), que es lo que cuesta el Q50 2.2D de 170 CV con cambio automático, mientras que el híbrido cuesta 48.750 euros si es con tracción trasera y 59.500 en el caso del AWD.

En el siguiente enlace puedes consultar todas las versiones, precios y equipamiento del Infiniti Q50.

Conclusión:

La pregunta lógica si te planteas comprar una berlina premium es si este Infiniti Q50 está a la altura de sus rivales alemanes. Por imagen de prestigio y representación, aunque no deja de ser algo muy subjetivo, creo que no tiene nada que envidiarles e incluso tiene un toque de distinción y exclusividad un puntito por encima. Por calidad de materiales y ajustes, tiene un nivel más que respetable, quizás esté un poquito por detrás en el apartado de equipamiento y tecnología, ya que no ofrece tantos asistentes a la conducción como sus rivales ni interfaz digital o un sistema multimedia tan avanzado.

Imagen de perfil de Enrique Trillo

Dame un coche, un circuito, barra libre y no necesito nada más en la vida.

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