Prueba

BMW Serie 1M Coupé E82: deportivo de la vieja escuela

Luis Guisado

05/04/2013 - 10:30

El BMW Serie 1M Coupé E82 tiene una relación peso-potencia de 4,6 kg/CV. Alcanza los 100 en 4,6 segundos; los 200 en 17,8... y los 250 por hora en 35,0 s. Se nos fue en 2012 y dejó un gran vacío...

El BMW M3 E92 era un cochazo, pero en el fondo tan sobrado de potencia como de peso (1.655 kg manual, +20 kg el DKG), lo que en el fondo le resta agilidad en carretera abierta. Una cuestión que el el BMW Serie 1M Coupé se encargó de solucionar: los de Múnich consiguieron que se quedara en 1.570 kg al emplear  muchos elementos de aluminio en elementos como la suspensión y soluciones como el empleo de estabilizadoras huecas para ahorrar unos gramos en la báscula.

 

Donde sí ha engordado el BMW Serie 1M Coupé es en su aspecto exterior. Los pasos de rueda se han ensanchado para dar cabida a unas vías de 1.541 mm (el 135i las lleva de 1.470/1.497 mm) y debido al diseño de los paragolpes pierde 2 cm con respecto a los Serie 1 Coupé.

 

La aerodinámica del Serie 1M Coupé se ha estudiado para que esté a la altura de semejante nivel prestacional. Y precisamente en los paragolpes delanteros se centran algunos aspectos interesantes. Por ejemplo, fíjate en las tomas laterales: la izquierda sirve para enfriar el líquido refrigerante, mientras que la derecha es para ayudar al aceite a bajar temperatura. Por su parte, las tomas verticales generan un efecto por el cual se reducen las turbulencias en los pasos de rueda.

 

El BMW Serie 1M Coupé monta el conocido bloque N54 de seis cilindros en línea con doble turbo y 340 CV (básicamente es el mismo de los modelos ‘35i’ de BMW). Su respuesta es tan brutal como instantánea desde muy abajo y se mantiene igual de contundente hasta las 7.000 rpm, cuando llega al corte. De hecho, si pisas con más ganas de lo normal, lo más seguro es que veas el ESP trabajar intensamente para dejar las cosas como estaban.

 

El seis en línea del Serie 1M va unido a un cambio manual de seis velocidades duro y preciso que es solo apto para tipos rudos (no existe DKG), al igual que el tarado de suspensión. Además, es la única alternativa, porque no se puede regular la dureza mediante los distintos parámetros que te ofrece el menú de configuración.

 

En cuanto a la dirección, va un paso más allá de la efectividad típica de la marca: es dura de manejar en parado, pero espectacular para enlazar curvas. Apuntas con el volante, disparas con el pedal del acelerador y los neumáticos casi echan fuego si has desconectado el DSC.

 

El BMW Serie 1M Coupé tiene el ya casi necesario botón M en el volante que permite aprovechar de forma óptima toda la gama de regímenes del motor y éste responde más rápido al pisar el acelerador. Si lo presionas, todas estas sensaciones se multiplican. Antes te mencionaba el control de estabilidad: si no te la quieres jugar, el modo MDM (M Dynamic Mode), es algo permisivo y permite que la trasera se mueva un poco hasta alcanzar el límite máximo de adherencia, momento en que ‘corta’ la fiesta.

 

Botón MDM

El Serie 1M Coupé dejó de fabricarse en junio de 2012. Al principio se pensó en hacer una tirada limitada a 2.700 unidades, aunque al final, debido a su gran demanda, se fabricaron 6.331 coches. Sin duda, un modelo tan exclusivo como radical este Serie 1M. Pero no por ello ingobernable: su potencia te puede jugar una mala pasada si te pasas con el pie derecho, pero si lo haces con dulzura y sentido común disfrutarás de un comportamiento neutro (la trasera casi ni se mueve), ágil y que te permite una velocidad alta en todo el giro gracias a la acción del diferencial autoblocante trasero.

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