Skip to main content
Imagen de perfil de Elena Sanz Bartolomé
La opinión de
Elena Sanz Bartolomé

La pregunta de los martes: ¿será Ionity la salvación del coche eléctrico?

La pregunta de los martes: ¿será Ionity la salvación del coche eléctrico?

Hace unos cuantos años muchos podrían pensar que en 2021 los coches eléctricos formarían parte del escenario de la automoción. No se equivocaron del todo, pero, quizás, esperaban que interpretarían un papel protagonista y no uno secundario. Están presentes, sí, pero no terminan de ser una opción generalizada por diferentes motivos. Y en torno a uno de ellos gira nuestra pregunta de los martes: ¿será Ionity la salvación del coche eléctrico?

Ionity: qué es, cómo funciona, cuánto cuesta, dónde está y cuántas marcas lo usan

Entre las barreras de entrada al mundo de los vehículos cero emisiones nos encontramos con el precio de venta: en la mayor parte de los casos se trata de cifras que no están al alcance de todos los bolsillos. Es entonces cuando entran en juego las ayudas estatales para la compra de coches, pero, a veces, es complicado acceder a ellas por los requisitos o, simplemente, porque se agotan. A esto hay que añadir el tema de la fiscalidad o la aún escasa red de talleres especializados en estos modelos.

La red de recarga

Y por si todo esto fuera poco añadimos el tema central de este contenido: la red de recarga… que no se limita a los puntos necesarios para llevar a cabo un trayecto largo, también a la presencia de estaciones para el día a día. Ionity nace con el objetivo de mejorar ese talón de Aquiles: crear una red de cargadores ultrarrápidos compatibles con la mayoría de los coches eléctricos. ¿Será suficiente para suponer un impulso?

La pregunta de los martes: ¿será Ionity la salvación del coche eléctrico?

En España el problema (o los problemas) nos los encontramos en la base: según la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) dentro de nuestras fronteras, en 2020, había 7.607 puntos. En 2020, el Gobierno anunció su compromiso de implantar 100.000 estaciones de acceso público hasta 2023 pero, por ahora, no se ha establecido un mínimo para los municipios que tengan más de 20.000 habitantes.

Qué hacer y qué no hacer para alargar la vida de las baterías de los coches eléctricos

Una de las razones que nos lleva a ocupar los últimos puestos de la Unión Europea en lo que a recargar de coches eléctricos se refiere puede estar en el complejo proceso para instalar un gestor de carga. Simplificar esto ayudaría a que empresas, administraciones públicas, centros comerciales y de ocio, hoteles o aparcamientos puedan acceder a ello más fácilmente para, a su vez, ofrecer el servicio a sus clientes.

La recarga rápida y las aplicaciones

No obstante, dentro de esa red hay algo que escasea, la recarga rápida, y una constante que se repite: la compleja operativa que supone recargar un coche eléctrico fuera de casa. Dos frentes que Ionity pretende mejorar. En primer lugar ofrece estaciones que tienen una capacidad de hasta 350 kW, una potencia con la que la batería se recupera en un período que oscila entre los 10 y los 15 minutos.

En segundo lugar se necesita una aplicación para pagar, es decir, funciona como el resto: obliga al usuario a descargarse una nueva app, a registrarse aportando datos y aceptando términos y condiciones… Y todo esto teniendo en cuenta que, al menos, no exige la adquisición de una tarjeta para poder usar sus puntos de carga. Evidentemente este proceso no se parece demasiado al de repostar en una gasolinera un coche tradicional.

Por qué en 2020 el coche eléctrico tampoco despegará en España

La pregunta de los martes: ¿será Ionity la salvación del coche eléctrico?

Ionity solucionaría parte del problema, pero hay que añadir el coste del servicio. En las electrolineras, aunque las cifras varían de un lugar a otro, el precio medio se sitúa en torno a los 50 céntimos por kWh: recargar una batería de 40 kWh cuesta 20 euros. Ionity tiene más presencia (250 estaciones ya construidas de las cuales en España hay siete a las que hay que añadir las otras siete que están en proceso), pero es más cara: desde enero de 2020 cuesta 0,79 euros por kWh… para aquellos modelos que no tienen un acuerdo con las marcas que forman parte de la alianza (Grupo BMW, Daimler AG, Grupo Volkswagen, Kia y Hyundai). Por lo tanto, cargar el coche nos saldría por 31,60 euros.

¿Será Ionity la salvación del coche eléctrico?

Como decíamos será una parte de la salvación del coche eléctrico puesto que con su actual formato (pago por aplicación y tarifa) sólo nos interesaría cuando no hay un punto de carga alternativo cerca. Y es que uno de los verdaderos salvavidas de estos vehículos pasa por ampliar y simplificar el sistema de recarga. De esta forma aumentarían sus ventas… siempre y cuando los precios sean más accesibles, pero esta es una pregunta que resolveremos otro martes.

Y además