Sergio Ríos

Redactor

¡No tienes ni idea!

Opinión

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.

Las redes sociales están en auge, pero también ha aumentado el odio en ellas. Sin embargo, no representan en muchas ocasiones la realidad, tampoco en el motor.

Si eres uno de nuestros lectores habituales, es posible que nos sigas en las redes sociales y que me hayas visto en algunos vídeos hablándote de los coches nuevos que llegan al mercado. Hace tiempo que creo contenido en el perfil de Instagram y TikTok de Auto Bild y me he dado cuenta de una cosa: la separación de las redes sociales con el mundo real es más grande que nunca.   

Las redes sociales son un mundo fascinante, pero como muchas veces se nos recuerda, no son un fiel reflejo del mundo real. Especialmente es así ahora, cuando las diferentes plataformas están repletas de gente que solo muestra una parte idílica de su vida en lugar de la realidad y todo está medido al milímetro para gustar al algoritmo de turno. Pero esto no es todo.

Todavía no he cumplido los 30 años, pero no estoy lejos, aunque me moleste un poco admitirlo. Esto quiere decir que no he nacido con un móvil o un iPad en la mano como muchos niños de ahora, sino que he vivido esa transición de lo analógico a lo digital e incluso el cambio que ha sufrido internet desde que se convirtió en algo masivo. Y sí, ha cambiado mucho.

Es fácil hablar de cómo han cambiado las plataformas de redes sociales, pero lo cierto es que también ha cambiado el comportamiento de la gente en ellas. Hace años, todo era más natural y distendido, mientras que ahora reina el odio a distintos niveles. El pasado no era perfecto, pero no tenía el nivel de crispación que hay ahora en internet.

Te preguntarás a dónde quiero llegar con todo esto. Como te he dicho, creo contenido en las redes sociales de Auto Bild y en mis perfiles desde hace unos años. Hago vídeos de todo tipo de coches, presentándolos y ocasionalmente dando mi opinión sobre ellos. De la misma forma, mucha gente también da su opinión sobre ellos en los comentarios.

Como es de esperar, entre los comentarios hay de todo, pero algo que cada vez es más común es la negatividad. Se puede ver de muchas maneras, pero se puede resumir en dos ideas: todos los coches nuevos son terribles y la típica frase de “no tienes ni idea”.

Cuando presenté el Microlino, la mayoría de la gente criticó duramente todo sobre él; cuando mostré el Toyota Supra, algunos afeaban que llevase motor BMW, aunque sea un bloque espectacular; con el Peugeot 508 PSE, no faltaron los que aludieron al motor 1.2 Puretech de tres cilindros y su problema con la correa de distribución, aunque la berlina francesa use un 1.6 de cuatro cilindros...

Un caso más reciente es el del Alpine A290 que probé hace unas semanas. Por alguna razón, la gente a pasado de adorar este eléctrico y el Renault 5 a considerarlos “lavadoras” ridículas que deberían ir directas al desguace. En el mundo real, sin embargo, todo es muy diferente.

Volviendo al Microlino, no recuerdo cuánta gente me paró para preguntarme sobre él y decirme cuánto les gustaba para la ciudad e incluso un hombre me contó sus historias de juventud con el BMW Isetta (modelo en el que basa su diseño) que tuvo. Con el Alpine A290, muchos me han hecho saber cuánto les gusta y que querrían comprarse uno.

No tengo duda de que mucha gente se pensaría un poco lanzar algunos comentarios despectivos o críticas contra algunos coches si los condujera o se molestara en aprender algo sobre ellos. En cualquier caso, me sorprende la diferencia abismal entre lo que te cuenta la gente en la calle y lo que sucede en las redes.

Entiendo que la polémica y el odio venden y que hay algún que otro creador de contenido que se basa en criticar dándoselas de defensor de la verdad influye a mucha gente. También entiendo que el mundo tiene mucha negatividad y que hay una frustración que se puede soltar por las redes. Pero, ¿ganamos algo con esto?

Una reflexión

Soy consciente de que todos los coches nuevos no son maravillosos y soy el primero que critica lo que es necesario cuando pruebo un coche, pero hay que ser honestos y razonables. Tan malo es alabar todo sobre un coche y callarte sus carencias que criticar su mera existencia a sabiendas de que no estás siendo justo, ya sea por tus frustraciones o por otras razones.

Por ello, mi consejo es que hay que mirar las cosas con perspectiva y disfrutar del mundo del motor en lugar de dejarse llevar por el odio y criticar todo sin razón. Ni todos los coches del pasado eran maravillosos (y te lo dice un amante de los clásicos), ni todos los de ahora son lavadoras, aunque tu cuñado (real o digital) te lo asegure.

Sí, han subido los precios y cada vez hay menos cosas para los amantes del motor, pero hay todavía modelos nuevos que merecen la pena. Y también hay coches más asequibles, como estos muy recomendables por menos de 20.000 euros. Por suerte, buena parte del mal rollo se queda en la pantalla y en el mundo real hay una mente más abierta

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