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La opinión de
Noelia López

¿Acierta la DGT volviendo a la línea dura en sus campañas?

Vivo o muerto, campaña DGT
Lo de "la letra con sangre entra", a veces funciona

“En un accidente de tráfico, ¿quién prefieres ser? ¿Quién vive o quién muere?”. Así arranca el nuevo anuncio de la DGT, una campaña con la que Tráfico vuelve a la línea dura, con mensajes claros y contundentes, acompañados de imágenes reales, de las que se quedan en la retina.

Me preguntan si, en mi opinión, la DGT acierta con volver a la línea dura en sus campañas de prevención y tengo clara la respuesta: rotundamente, sí.

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Antes de que argumente mi respuesta, déjame que aclare una cosa. Veo bien y apoyo que haya campañas duras para concienciar a los conductores de su responsabilidad al volante. Comparto que el factor humano (léase distracciones, consumo de alcohol, velocidad inadecuada...) es uno de los culpables del aumento del número de fallecidos en carretera que se viene registrando en los últimos años. Pero no el único...

Quiero decir con esto que si admito incluso aplaudo la crudeza del mensaje de Tráfico, como conductora pido que se trate con la misma inflexibilidad el resto de factores, empezando por el mal estado de las carreteras.

La letra con sangre entra

Dicho esto vuelvo al dicho popular.

Si creo firmemente que Tráfico ha acertado con su retorno a la línea dura en su nueva campaña es porque está más que demostrado que la amenaza es lo que mejor funciona con los conductores.

Si pudiéramos preguntar a un aforo de, pongamos, 1.000 personas cuántas de ellas respetan los límites de velocidad porque están concienciados de que pisar el acelerador más de lo permitido pone en riesgo su seguridad y la de los que le rodean y cuántos lo hacen porque saben que cerca hay un radar acechando, ¿cuál crees que sería la proporción?

Otro ejemplo es el permiso por puntos. Hace tiempo me pidieron mi opinión sobre la eficacia del carné por puntos, mi respuesta fue: ya no da miedo, ya no sirve.

Pere Navarro se coronó como el director general de Tráfico que implantó en España el permiso por puntos. Lo hizo en un momento en que la siniestralidad vial alcanzaba cifras históricas: en 2005, morían más de 5.000 personas en las carreteras; en 2012, cuando Navarro dejó Tráfico, la cifra había bajado un 50%.

El permiso por puntos fue un éxito rotundo y lo fue simplemente porque los conductores tenían miedo a perder el permiso de conducir.

¿Vivo o Muerto?

Ver como tapan un cadáver o como la ambulancia traslada a un conductor/pasajero/peatón malherido sin ocultar ni una de sus lesiones se queda en la retina. Genera debate y es ahí dónde está el éxito de la campaña.

De los dos spots me quedo con el que relata cómo es la vida para el que se queda después del accidente. Te lo enseño, por si no lo has visto:

Solemos pensar que lo peor que puede pasar es la muerte, sin plantearnos cómo es la vida del que se la ha quitado a otro por algo tan tonto como tomar una cerveza de más o leer un wassap que no era tan urgente. 

¿Por cuánto tiempo?

Dicho todo esto, me gustaría lanzar una pregunta: ¿habrá estudiado Tráfico durante cuánto tiempo se queda grabado en el mensaje en la mente de un conductor?

Quiero decir: ¿durante cuántas horas, minutos estamos tan impactados como para rechazar esa cerveza o no coger esa llamada por miedo a las consecuencias? 

Creo que ese el único pero que le puedo poner a la nueva campaña de la DGT, que no esté hasta en la sopa...

Y además