Esta es la verdadera y egoísta razón por la que Elon Musk hace campaña para que Trump gane las elecciones

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Es el mercado, amigo.
Las elecciones estadounidenses están trayendo cola por multitud de razones, pero a nosotros lo que nos interesa es lo que tiene que ver con el mundo del motor. Dejando a un lado el aumento de aranceles anunciado por Biden para los coches chinos, hay una personalidad del sector que tiene mucho interés en el resultado final: Elon Musk.
El CEO de Tesla nunca se corta a la hora de “meterse en fregados”, pero en cuestiones políticas, por el interés de su marca de automóviles, a priori podría pensarse que debería estar a favor de que los demócratas mantuvieran el poder en la Casa Blanca, sin embargo, Musk hace campaña para que Donald Trump ocupe el despacho oval.
Esto en principio o tiene sentido, puesto que el republicano ya ha manifestado en multitud de ocasiones su oposición frontal a los coches eléctricos, pero la realidad es que para Musk sería beneficioso que Trump volviera a ser Presidente de los Estados Unidos. ¿Cuál es el motivo?
Lo habría dado en una conferencia con los inversores realizada recientemente, según recogen nuestros compañeros de Business Insider: volver a hacer que Tesla tenga una posición de predominancia en el mercado de los coches eléctricos.
La compañía fue pionera en el sector, lo que durante muchos años le colocó en una posición inalcanzable para los fabricantes tradicionales, que han tenido que llevar a cabo un proceso largo y tedioso para iniciarse en esta tecnología y compaginarla con sus inversiones en motores de combustión.
Sin embargo, en Estados Unidos ha habido algo que les ha allanado el terreno: la Ley de Reducción de la Inflación (Inflation Reduction Act, IRA), creada por la administración de Biden y que ha permitido que estas marcas recorten distancias.
Esto hizo que Tesla, ante la competencia creciente, iniciara una guerra de precios que le permitiera seguir manteniendo su ventaja, pero el movimiento no ha salido según lo esperado: los beneficios de Tesla han caído un 45% y su cuota de mercado se ha reducido por debajo del 50%, una caída notable ya que acostumbraba a copar el 80% del mismo.
En esta tesitura, Musk y Trump se convierten en extraños compañeros de cama, puesto que la esperanza del primero es que el segundo acceda al poder y, dada su animadversión a los eléctricos, derogue la IRA, lo que sería “devastador” para la competencia, dejando fuera de juego a General Motors o Ford en el campo eléctrico, pero no afectaría a Tesla.
Al ser preguntado por esto último, el CEO de la compañía señaló que este movimiento incluso sería beneficioso para la marca a largo plazo, y es que aunque se derogara, Tesla seguiría obteniendo beneficios de los créditos fiscales que ya existían antes de esa la ley.
Estos consisten en que los fabricantes de vehículos eléctricos pueden vender créditos a los de motores de combustión para compensar sus emisiones de carbono de estos últimos, lo que supone ingresos para alguien como Tesla.
De hecho, cuanto más tarden los fabricantes de automóviles tradicionales en entrar en el negocio de los eléctricos, más podrá vender Tesla y seguir sacando beneficios. Y no hablamos de unas cifras pequeñas, precisamente, puesto que el trimestre pasado ganó 890 millones de dólares por este método, el doble que el trimestre anterior.

