Tres motivos por los que Dacia debe preocuparse a futuro

Tanto propios como externos.
Se han hecho de rogar, pero las matriculaciones de septiembre ya están aquí. Por segundo mes consecutivo, el coche más vendido ha sido el MG ZS, destronando a un Dacia Sandero que, para más inri, se ha desplomado hasta la séptima posición. ¿Tiene motivos para preocuparse Dacia de cara al futuro? Vamos a analizar tres razones por las que sí debería.
Vaya por delante que la marca rumana lleva mucho tiempo dominando el mercado español y que, pese al “pánico” momentáneo, su Sandero lidera el acumulado del año con 19.655 matriculaciones, con todavía bastante ventaja respecto al segundo clasificado, un Seat Arona que acumula 18.001 ejemplares.
Sin embargo, en el panorama de la automoción se están produciendo cambios que posiblemente hagan que su situación no se tan cómoda de aquí a un tiempo. Podemos identificar, principalmente, tres factores, que son tanto externos como internos.
Que vienen los chinos
Como bien decía Ernesto Sevilla: “Los chinos nos comen, los comen los chinos”. Se trata de un monólogo de hace más de una década, pero que evidenciaba el mito del ‘dragón dormido’ como metáfora del potencial económico de China.
Por aquel entonces estaba latente, actualmente ya ha despertado y, desde hace no mucho tiempo a esta parte, se ha dejado notar en la industria de la automoción, una tendencia que no va a dejar de acrecentar y es que se espera que la tímida presencia actual de las marcas chinas crezca de manera considerable en los años venideros (se especula con un 20% del mercado en 2033).
Los fabricantes del país asiático ya han empezado a desembarcar tanto en Europa como en España, y, aunque en términos generales no venden mucho, empiezan a destacar actores como MG que están experimentando crecimientos notables en sus matriculaciones, así como otros que tienen potencial para hacer lo propio, como puede ser el caso de BYD.
En general, esta nueva “amenaza” lo es para todas las marcas que ya estaban presentes en el Viejo Continente, pero hay algunas que la van a sufrir más debido a su enfoque: aunque el posicionamiento de las chinas sea variado, muchas de ellas llegarán con coches baratos, lo que hará que las firmas asequibles “tradicionales” se resientan, y Dacia va a ser una de las más afectadas.
¿Sigue siendo Dacia barata?
Cuando el fabricante rumano aterrizó en España hace lo que parece ya una vida, su premisa era la de los coches plenamente funcionales pero a precio de derribo, algo que quedaba patente en anuncios como el del Logan original: “Hace lo mismo que otros coches pero solo por siete mil y pico euros”.
Aunque se trate de un precio de otra era, es precisamente ese enfoque de dar lo mismo por menos dinero (lógicament, prescindiendo de ciertos aspectos) lo que proponen las marcas chinas ahora, por lo que, al menos sobre el papel, podrían “comerle la tostada” a Dacia y ganarle en su terreno.
Sin embargo, la pregunta aquí es la siguiente: ¿sigue jugando a ese juego Dacia?
Es innegable que es una de las marcas más baratas del mercado y que sus coches son los más asequibles, pero en los últimos años la evolución que ha experimentado ha sido notable para quitarse de encima ese “tufillo” low-cost con el que aterrizo en el país y del que se quiere distanciar.
Dacia hace coches asequibles, sí, pero de un tiempo a esta parte con calidades mejores y ofreciendo productos más redondos.
Esto es positivo para ella, pero a la par ha supuesto un aumento progresivo de los precios de sus coches que, aunque no sean caros, sí cuestan bastante más que en originen. Muchos se acordarán de ofertas del Sandero por apenas 5.000 euros y aunque a día de hoy es algo impensable, pero, incluso calculando la inflación, el precio actual del modelo es muy superior.
Así, aunque siga siendo una marca barata, hay hueco por debajo para que fabricantes chinos adopten ese perfil low-cost que podría robarle ventas por debajo.
Escasez de etiquetas CERO
Dacia ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos con el GLP, consiguiendo la etiqueta ECO en muchos de sus modelos e, incluso, optando por la hibridación tradicional para el Dacia Jogger. Sin embargo, de cara al futuro puede resultar preocupante cómo va a adaptarse una firma de costes tan contenidos a la necesidad de crear vehículos CERO.
Actualmente solo tiene el Dacia Spring, un coche eléctrico con ciertas limitaciones de rendimiento y autonomía, algo que deberá remediar en el futuro.
Tanto por normativa, puesto que en 2035 solo se pondrán vender eléctricos, como por la implantación de las Zonas de Bajas Emisiones en España, la etiqueta CERO va a ser un bien cada vez más preciado, y la duda reside en cómo va a poder conseguirla Dacia, ya sea mediante EV o PHEV, sin que sus precios aumenten de manera considerable.
