Tres marcas nacidas en España que venden coches y que casi nadie conoce

Tradicionalmente, al hablar de una marca española de coches se piensa en Seat, algo lógico pues lleva varias décadas de producción ininterrumpida. Sin embargo, la historia patria está llena de ejemplos de fabricantes nacionales, algunos nuevos y otros que han vuelto recientemente a la acción: tres marcas nacidas en España que venden coches y que casi nadie conoce.
Se trata de Ebro, Liux y Baltasar. La trayectoria de cada una es bastante distinta de la otra y también los son el tipo de productos que ofrecen en la actualidad, así que vamos a profundizar en cada uno de ellos.
Ebro
El caso de vuelta a la vida más reciente, puesto que su puesta de largo ha sido en el Salón de Barcelona 2023. El fabricante, conocido por dedicarse a producir tractores y camiones a mediados del siglo pasado, dejó de ejercer su actividad en 1987 y ahora ha renacido como marca de coches eléctricos.
Dar este paso es algo que ha sido posible gracias a inversores como EV Motors, Jaton Racing, Api Brothers, Btech y Nexus Projectes.
Ya ha anunciado su primer modelo, el Ebro Pick-Up, que sirve de puente entre la tradicional faceta de enfoque laboral de la compañía y su paso hacia las cero emisiones. Empezará a fabricarse en 2024 en la Zona Franca de Barcelona.
Lo cierto es que los datos del vehículo, salvo por su diseño que es el definitivo, son algo escasos. Tiene un tamaño considerable, con 5,28 metros de largo, chasis de doble cabina con capacidad para cinco personas, motores duales, 299 CV de potencia, tracción integral, batería de 100 kWh de capacidad y 440 kilómetros de autonomía.
Liux
Liux es una start-up española con base en Santa Pola, Alicante; y cuyo principal propósito es crear coches sostenibles, reciclables y reutilizables. En su corta trayectoria ya ha tenido un susto y es que su primer modelo, el Liux Animal, presentado en noviembre de 2022, ha quedado paralizado para ceder el paso a una propuesta diferente, el Liux Gecko.
Se trata de un vehículo pensado para la ciudad y que entra dentro de la categoría L7, es decir, la de los cuadriciclos pesados, para los que a priori el año que viene debería aprobarse un nuevo carné, el B1, que permitirá conducirlos desde los 16 años.
Presenta un diseño llamativo que enmascara en parte las necesidades propias de este tipo de vehículos: maximizar el espacio interior en el menor tamaño posible.
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Mide 2,7 metros de largo y 1,5 metros de ancho, suficiente para ofrecer un habitáculo biplaza y llevar algún que otro bulto de equipaje. Su peso es de solo 550 kilos, algo meritorio si se tiene en cuenta que es un modelo eléctrico, lo que conlleva elementos pesados como las baterías.
Emplea una de tipo modular de 13 kWh de capacidad que alimenta un motor de potencia no desvelada, pero que le permite alcanzar hasta 100 km/h. Su autonomía anunciada es de 150 kilómetros. A priori su lanzamiento ocurrirá en los próximos meses.
Baltasar
El caso del Baltasar Revolt es muy diferente a los previos, puesto que en esta ocasión la marca española ha desarrolla un deportivo eléctrico enfocado al uso en circuito pero que también es perfectamente legal para circular por la calle.
Es un modelo tipo ‘barchetta’ y biplaza, con una concepción de ligereza y diversión al volante. La marca catalana ha conseguido contener a 770 kilos su peso incluso pese a ser eléctrico, lo que conlleva una batería que por sí sola ya marca 250 kilos.
Emplea un motor de 500 CV y 1.000 Nm que actúa sobre las ruedas traseras, permitiéndole acelerar de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos. Homologa una autonomía de 600 kilómetros, aunque a pleno rendimiento en circuito su rango de uso es de unos 40 minutos.


