Tesla tiene un problema con el Robovan: ya existe un coche chino con ese nombre. ¿Cómo lo va a gestionar Elon Musk?

Primer escollo en el camino.
El último evento de Tesla tuvo como protagonista absoluto el Tesla Cybercab, el ‘robotaxi’ de la marca estadounidense, pero no fue lo único que se presentó. Lo segundo que más llamó la atención fue el grupo de robots humanoides, dejando relegado al último plano el Tesla Robovan, un modelo al que a pesar de pasar desapercibido, ya le afecta su primera polémica.
Lo primero, sin embargo, es dejar claro qué es. A grandes rasgos, se trata de una suerte de autobús completamente autónomo con un diseño futurista a la par que retro y un tamaño medio, con una capacidad interior para transportar a unas 20 personas, aunque también podría tener aplicaciones para el transporte de mercancías.
Sin embargo, Elon Musk no ha dado muchos detalles, por lo que se desconoce su potencia, baterías, autonomía o incluso una ventana de lanzamiento al mercado.
A pesar de ser un proyecto que todavía no está concretado, lo cierto es que el nuevo modelo de Tesla ya está metido en un problema: el nombre de Robovan ya ha sido registrado y no solo por una compañía, si no por dos distintas para denominar a sus respectivos vehículos.
Según recogen los compañeros de Business Insider, la primera en hacerlo fue Starship Technologies, quien en 2017 presentó la marca comercial para Robovan en la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos.
El objeto de la misma era una furgoneta de reparto desarrollada de manera conjunta con Mercedes, pero no era una furgoneta cualquiera, si no una creada para alojar en ella robots de repartos autónomos, que son los que se harían cargo de la paquetería.
La compañía explicaba que “en lugar de realizar entregas puerta a puerta, las furgonetas se dirigirán a lugares previamente acordados para cargar y descargar mercancías y, a continuación, enviarán a los robots en el paso final para la entrega bajo demanda”.
Así, “una vez realizada la entrega al cliente, los robots encontrarán de forma autónoma el camino de vuelta a la furgoneta para volver a cargarla”.
Desde entonces el proyecto no ha vuelto a dar señales, pero el hecho es que tiene registrado el nombre de Robovan, lo que podría suponer un problema para Musk y compañía a la hora de lanzar su autobús autónomo.
Además, hay otra empresa que ha registrado el nombre para un vehículo que tiene más características en común con el modelo de Tesla, la firma china WeRide, especializada en conducción autónoma.
Denominada como una furgoneta de carga autoconducida, fue presentada en 2021, con un concepto a medio camino entre un vehículo de transporte de pasajeros y uno de logística, pues la propia empresa señalaba que con asientos adicionales podría cumplir con el trabajo propio de un robotaxi, mientras que si se colocaba una caja trasera sería una furgoneta de reparto.
Además, al contrario que el otro caso, éste sí que parece seguir hacia adelante.
Sin ir más lejos, el pasado mes de mayo WeRide declaró que había obtenido una licencia para realizar pruebas en carretera del vehículo autónomo en Guangzhou, en China. Es más, en su web figura que ha recibido “más de 10.000 pedidos de indicación de una importante empresa de mensajería urgente”, aunque no ha concretado cuál es.
