Un Tesla inundado llega al desguace: sus trabajadores abren su batería y esto es lo que se encuentran

¿En qué estado estará la batería de este Tesla Model 3 del año 2024 que se vio afectado por una inundación? Unos expertos de un desguace lo averiguan.
Ya hemos hablado en más de una ocasión de cómo las baterías de Tesla soportan el paso de los años y el kilometraje acumulado sin perder demasiada capacidad energética. Pero no es lo mismo la degradación por uso que haber sido expuesta a una catástrofe natural, como es el caso de este Tesla Model 3 que ha entrado en un desguace de Granada.
Los responsables del desguace granadino MotoCoche, ubicado en la Carretera A92-G, han sabido aprovechar el tirón que tienen las redes sociales, construyendo una comunidad alrededor de los vídeos que publican donde muestran curiosidades de los coches que acaban en su centro de tratamiento de vehículos.
¿Cómo está la batería de este Tesla Model 3 inundado?
En uno de los últimos vídeos, la gente de MotoCoche ha tenido la oportunidad de analizar el estado en el que se encuentra la batería de un Tesla Model 3 que acabó en el desguace después de verse afectado por una inundación.
No es cualquier Model 3, sino una unidad del año 2024 que procedente del restyling, por lo que es un Highland (nombre que recibe el Model 3 actualizado). Un coche eléctrico tan nuevo no puede presentar problemas graves en la batería. Sin embargo, y como todos sabemos, el agua y la electricidad son dos elementos que no suelen compenetrarse muy bien.
Por tanto, y ante esta oportunidad, los trabajadores del desguace granadino han decidido analizar en qué estado se encuentra la batería de este Tesla que estuvo bajo el agua. Pero antes de empezar, los protagonistas del vídeo deciden ponerse los Equipos de Protección Individual (EPI) para evitar posibles descargas eléctricas.
Tal y como se explica en el vídeo, la batería de los Tesla no se puede abrir por la mitad porque sino perdería estanqueidad. En ese caso, lo mejor es abrir la tapa de registro y comprobar su voltaje. Esta tapa está asegurada a la pila mediante 23 tornillos, los cuales solo se pueden retirar si se usa una llave especial.
La batería “está impecable”
Tras retirar la tapa se puede comprobar que los conectores están perfectos y que no ha entrado agua en el interior de la batería. “Está impecable”, asegura el trabajador, que explica que, aunque no se puede ver el interior de la batería ni las celdas, comprobar los conectores es suficiente para saber el estado en el que está la unidad.
Los responsables del desguace también deciden comprobar si la batería aún conserva sus 400 voltios de voltaje después de la inundación. Para ello, se retiran los cubrebornes y se mide el voltaje, arrojando una medición de 340 voltios.
Aunque es una cifra inferior a los 400 voltios que debería arrojar esta batería de 60 kWh, los expertos explican que es totalmente normal, ya que se encuentra descargada. También señalan que, si este voltaje hubiera sido inferior a los 300 voltios, la batería podría estar dañada, por lo que la unidad se encuentra en perfecto estado incluso después de lo ocurrido.
Alrededor del coche eléctrico existen todo tipo de rumores. Los hay incluso que hablan de que no se pueden conducir bajo lluvia intensa. Y todo esto son solo eso, rumores no fundamentados que tan solo generan rechazo hacia el automóvil eléctrico.
El agua afecta igual a un coche eléctrico y a uno de combustión
La realidad es que es posible conducir un coche eléctrico bajo las mismas condiciones climatológicos que lo harías con un vehículo con motor de combustión interna. Y las inundaciones le afectan negativamente, como también pasa con los coches térmicos.
Por eso, y por motivos evidentes de seguridad, no es recomendable adentrarse en zonas inundadas conduciendo un coche. Primero, porque no siempre vas a tener una referencia que te permita saber con exactitud cuán profunda es la zona y qué altura real tiene el agua.
Segundo, porque puedes quedar varado. Si el agua supera el nivel de flotación del vehículo, el coche ya no estará en contacto con el asfalto, en cuyo caso no tendrás ningún tipo de control sobre el mismo. Esto es peligroso, además de que muchos componentes electrónicos del coche se verán afectados.
Y en el caso de las baterías de los eléctricos o los coches híbridos enchufables, si bien están preparados para soportar el agua, ante una inmersión prolongada pueden acabar recibiendo daños.
Por tanto, conducir un eléctrico con fuertes lluvias es algo que puedes hacer con total normalidad. Lo que no es recomendable es probar suerte al vadear alguna zona inundada. Nunca sabes hasta dónde puede abrirse paso el agua y cuántos quebraderos de cabeza acabará provocándote.

