¿Sorpresa en la vida de las baterías de Tesla? Así están de verdad dos baterías separadas por más de 300.000 kilómetros

Si te preocupa la degradación de las baterías de los coches eléctricos, este Tesla Model 3 con más de 350.000 kilómetros es un claro ejemplo de fiabilidad.
Una de las principales inquietudes que tienen los que, queriendo comprar un coche eléctrico, no se terminan de animar a hacerlo, es incertidumbre de no saber cómo afectará el uso y el paso de los años a la batería del vehículo. La temible degradación que tanto preocupa a propietarios y conductores de vehículos eléctricos.
La degradación es la pérdida de capacidad de la batería con el paso del tiempo y la acumulación de kilómetros. Existen diferentes factores que aceleran esta degradación, como el abuso de cargas rápidas o no respetar los procesos de recarga (se recomienda que la batería esté siempre entre el 20% y el 80% de su nivel para preservar mejor su capacidad energética).
Si bien se han dado ya numerosos casos de usuarios que han tenido que cambiar la batería de su vehículo eléctrico debido a una degradación masiva, también los hay cuyos coches gozan de una excelente salud en lo que a desgaste de la batería se refiere, incluso tras haber recorrido cientos de miles de kilómetros.
Para tratar de acabar con el miedo a la degradación de la batería, los fabricantes de coches ofrecen, en la mayoría de casos, garantías oficiales de 8 años y unos 150.000 kilómetros en los que aseguran que la batería de sus vehículos eléctricos no caerá por debajo del 70% de su capacidad energética en ese período y kilometraje.
¿Cuánto se ha degradado la batería de este Tesla Model 3 tras 350.000 kilómetros?
Pero, ¿qué ocurre cuando se supera esa distancia recorrida? Para dar respuesta a esta interesante pregunta, el canal de YouTube RSEV ha decidido analizar en qué estado se encuentran las baterías de dos Tesla que, en principio, son idénticos, pero a los cuales les separa más de 300.000 kilómetros de uso.
Hablamos de dos Tesla Model 3, el modelo anterior al restyling que el sedán eléctrico recibió hace apenas unos meses. El primero es todo un veterano de la carretera tras haber recorrido más de 350.000 kilómetros, mientras que el segundo es un coche prácticamente nuevo que acumula menos de 5.000 kilómetros recorridos.
En principio, lo lógico sería pensar que la batería del primero estará en muy mal estado si nos basamos únicamente en una cuestión de kilometraje. Mientras tanto, el segundo debería tener la batería totalmente nueva, lo cual, como comprobarás a continuación, es lo que ha ocurrido.
No así en el caso del coche con más kilómetros. Y es que en el Model 3 que acumula más de 350.000 kilómetros, la batería solo presenta una degradación del 11,5%. Esto significa que aún cuenta con el 88,5% de la capacidad energética de su pila, lo que es suficiente para recorrer más de 480 kilómetros en conducción real.
El segundo coche, el que menos uso tiene, presenta una degradación en su batería apenas representativa. Y es que en esos menos de 5.000 kilómetros apenas ha perdido el 0,5% de su capacidad energética.
Si te estás preguntando cuál es la razón por la que un coche eléctrico casi nuevo ya tiene un 99,5% de su capacidad energética en la batería, el motivo es que la degradación es más acusada al principio. En los primeros años y kilómetros, la batería pierde un mayor porcentaje de su capacidad, mientras que, más tarde, esa degradación se estabiliza y se vuelve casi imperceptible.
Una sencilla reparación en todo este tiempo
En cuanto al Tesla Model 3 que tiene más de 350.000 kilómetros recorridos, en el vídeo se explica que en todo este tiempo solo ha necesitado una reparación, y para nada tiene que ver ni con la parte motriz ni con su batería.
El único fallo que ha presentado el coche se localizó en los hidráulicos que elevan la puerta del maletero, los cuales requirieron de un reemplazo después de que perdieran su efectividad. Una reparación que apenas tiene coste y que deja de manifiesto la fiabilidad de los coches eléctricos.
La razón por la que los vehículos eléctricos suelen ser más fiables en comparación a los coches equipados con un motor de combustión interna es la sencillez de su sistema de propulsión. Están equipados con menos componentes y piezas de desgaste que puedan derivar en un fallo mecánico, lo cual aumenta la fiabilidad y reduce el número de veces que acuden al taller.
Por último, en los próximos años es de esperar que los coches eléctricos experimenten un importante avance en términos de tecnología, eficiencia y autonomía, al mismo tiempo que nuevos sistemas de propulsión y, sobre todo, baterías, harán posible que la degradación con el uso y los kilómetros sea aún menor a la que presentan estos dos Tesla Model 3.

