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Esto tan doloroso es lo que hace Ferrari con las réplicas de sus coches

Ferrari

Mano dura con las falsificaciones.

Cualquier marca de cualquier ámbito está expuesta, especialmente si tiene éxito, a que haya quienes, aprovechándose de su imagen, intenten falsificar sus productos. Es algo que en el ámbito de los coches se antoja complicado, por toda la ingeniería que llevan detrás, pero que a pesar de ello se hace, y en Ferrari lo saben bien.

La firma italiana es un imán para las copias y las réplicas, y en la revista de la compañía, Ferrari Magazine, han tratado el tema. Han podido hablar con Carlo Daneo, Asesor Jurídico General de Ferrari, quien ha sido muy claro sobre el tema.

“Ferrari significa lujo, innovación, italianidad. Y, lamentablemente, casi se da por sentado que habrá alguien que intente explotarlo, atándose a nosotros sin tener ningún derecho a hacerlo”, explica.

“Puede parecer increíble, pero, aparte de los accesorios falsos como camisetas y gorras, hay personas que fabrican ingeniosamente coches Ferrari falsos, que por supuesto se venden a precios muy elevados”, continúa.

 

Se trata de un problema que no deja de crecer: “Los falsificadores son cada vez más capaces. Hay quienes utilizan chasis reales de Ferrari para construir sobre ellos la carrocería de un modelo de mayor valor. Algunos vehículos están tan bien realizados que acaban saliendo a subasta y es nuestra tarea denunciarlos a las casas de subastas para que los retiren del mercado”. 

“Y nuestro objetivo es siempre el mismo: no siempre basta con retirarlos del mercado, queremos que se destruyan todas las falsificaciones. Y para lograr ese resultado final tratamos siempre que sea posible de llegar a un acuerdo con la contraparte, para no tener que recurrir a iniciar un proceso judicial”, comenta.

Esto suena bien sobre el papel, pero como es entendible, no siempre se llega a un acuerdo y es que, como es lógico, aquellos que han invertido mucho dinero en comprar un Ferrari, sin saber que éste era una copia, no suelen estar por la labor de destrozarlo y quedarse sin nada.

En esos casos, simplemente se aplica mano dura: “En ese momento nos corresponde a nosotros aplicar rigurosamente las normas y hacer comprender al comprador las consecuencias jurídicas a las que se enfrenta”.

Ferrari tiene fama de estricta y es algo que la compañía admite. De hecho, el propio Daneo comenta que el enfoque no solo se aplica a los coches falsificados, también se deja de lado aquellos vehículos que hayan sido modificado de manera independiente, sin que haya intervenido la marca.

“Quien lo haga debe comprender que un coche así nunca será admitido en eventos oficiales y que, si las modificaciones han comprometido los aspectos técnicos del coche, es posible que no estén cubiertas por la garantía correspondiente. En casos extremos, podrían incluso comprometer su homologación para su uso en carretera”, sentencia.

Pero no solo de coches va la cosa. Hay falsificaciones relacionadas con Ferrari de todo tipo, siendo las más obvias el merchandising falso, que se puede ver en todas partes en forma de camisetas, polos, gorros, etc.

Sin embargo, hay ocasiones en las que incluso se coloca el logo amarillo del fabricante en elementos que no tienen ningún tipo de relación con éste, como es el caso de un frigorífico con el logo del Cavallino Rampante que se dio hace un tiempo y cita el medio.

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