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Previo Pikes Peak 2018: mirar al cielo y rezar para que no llueva

Pikes Peak 2018
Tanto Volkswagen como Romain Dumas están convencidos del potencial del VW I.D. R Pikes Peak 2018 para batir el récord de vehículos eléctricos; solo hace falta que mañana no llueva...

Solo falta un día para que se celebre Pikes Peak 2018, la famosa 'carrera hacia las nubes', que se celebra en Pikes Peak, una montaña de más de 4.300 metros de altura a cuyos pies se encuentra la ciudad de Colorado Springs (Estados Unidos). Nos hemos pegado un madrugón de los que hacen historia, pero vale la pena. ¡Y vaya que si lo vale!

Adentrarte en el Parque Nacional de Pikes Peak es como hacerlo en Mordor, máxime si todo lo domina la oscuridad de la madrugada. Las decenas de miles de árboles que flanquean la serpenteante carretera de doble sentido parecen abrazarte.

De pronto, cuando ya hemos superado los 3.000 metros de altura –que se dice pronto–, vemos una luz con la oscuridad reinante parece que un ovni su hubiera posado sobre la tierra. En realidad es el paddock de las motos que competirán mañana en la 96ª edición de Pikes Peak 2018. 

Seguimos subiendo, a paso de tortuga –porque no se pueden superar los 40 km/h por cuestiones medioambientales– y cuando el reloj empieza a marcas las 5 de la mañana parece que unos cuantos rayos de sol nos muestran la verdadera realidad de donde nos hallamos: una carretera de montaña con 156 curvas con desfiladeros imposibles y donde el vértigo es una de las palabras que te viene continuamente a la cabeza. Vértigo... y tener un par de gónadas del tamaño de un elefante para subir a la velocidad que lo hacen los pilotos de coches y motos por esta carretera infernal. Eso, o estar chiflado, porque no me quiero ni imaginar cómo debe ser conducir a toda pastilla por aquí.

Por fin llegamos al paddock donde se encuentran los coches que participarán en la categoría 'Unlimited', prototipos de enormes alerones para proporcionar enormes fuerzas descensionales (downforces) y donde la aerodinámica lo es todo. La misma categoría en la que participó Sébastien Loeb con su Peugeot 208 T16 Pikes Peak. Y es en esta categoría donde participa el Volkswagen I. D. R Pikes Peak, un coche de competición puramente eléctrico, de 680 CV y pilotado por Romain Dumas.

El ambiente es inmejorable. Salen los primeros rayos de sol, amanece un día espléndido y es entonces cuando descubres la maravilla natural en la que te encuentras: a 3.800 metros de altura, con las nubes por debajo de ti. ¡Algo impresionante!

Pikes Peak 2018

Mires donde mires te encuentras un cacharro que hace un ruido ensordecedor. Y al fondo están los mecánicos de Volkswagen preparando el I.D. R Pikes Peak. Tiene 'enchufados' varios tubos. Según nos cuenta Sven Smeets, director de Volkswagen Motorsport, se trata de un sistema para calentar las baterías del VW I.D. R Pikes Peak cuando la temperatura es muy baja –a las 5 de la madrugada hay menos de 5º grados– y cuando comienza a calentar el sol, este mismo sistema se ocupa de refrigerar las baterías.

Pikes Peak 2018: la batalla de la falta de aire y la temperatura

Porque es cierto que con respecto a los coches participantes con motores de combustión interna –que llegan a perder hasta un 35% de potencia debido a la falta de oxígeno y mala 'calidad' del aire´– prototipos eléctricos como el VW I. D. R Pikes Peak tienen una ventaja pues no les afecta la falta de aire, pero sí la temperatura de las baterías, a las que se les exige mucho en muy poco tiempo. Todo un reto de física. Por eso es importante contar con unas baterías de una densidad especial: que entreguen todo el par y potencia en una distancia corta –menos de 20 kilómetros, que es la distancia total de la carrera de Pikes Peak 2018.

 A las 6.30 de la mañana, con una luz brillante y bella, los coches comienzan a entrenar. En esta ocasión, un tramo del tercer y último sector –los participantes no pueden hacer todo el recorrido en los entrenamientos, sino solo tramos–. Ahí salen Porsche, Acura, prototipos imposibles con alerones y faldones inimaginables, armando un escándalo tremendo. Pero es espectacular cómo aceleran y cómo negocian las curvas. Pikes Peak 2018 es una carrera única, sin duda.

De pronto se oyen unas sirenas; no es ni la Policía ni una ambulancia, sino la 'bocina' que le han instalado al Volkswagen I. D. R Pikes Peak para que haga ruido y sirva ahuyentar a los posibles animales salvajes que pudieran cruzarse en el camino. El coche es espectacular, pero más es verlo acelerar. ¡Una pasada! Descubre en este vídeo cómo acelera el Volkswagen I.D. R Pikes Peak 2018:

Al final del día, tanto el equipo Volkswagen como el propio Romain Dumas están satisfechos. "Tengo muy buenas sensaciones, el coche es muy rápido y es fácil de conducir", explica Romain Dumas, quien, a pesar de su experiencia en Pikes Peak reconoce que hoy sábado, víspera de la carrera estará visionando vídeos y más vídeos de Pikes Peak, analizando datos. "Pikes Peak es como la Nordschleife de Nürburgring... pero más arriesgada", señala cuando se le pregunta por la diferencia entre las 24 Horas de Le Mans, las de Nürburgring y Pikes Peak 2018, pruebas en las que ha participado y ganado.

Las sensaciones son buenas, el coche está a punto –desarrollado en menos de 9 meses–, pero hay un factor que puede arruinar el objetivo que se han marcado tanto Volkswagen como Romain Dumas: batir el récord de 8'57'' de un coche eléctrico en Pikes Peak 2018: la lluvia. Mañana domingo la lluvia amenaza con convertirse en la protagonista de la carrera hacia las nubes.

Se suele decir con frecuencia en motorsport que es un fastidio que te lo juegues todo en un día en las 24 Horas de Le Mans, por ejemplo, pero jugarse todo en menos de 20 kilómetros, todo el esfuerzo, el desarrollo y la preparación y que la lluvia te lo pueda arruinar, creo que no tiene nombre... Crucemos los dedos y que la lluvia pase de largo. ¡La suerte está echada!

 

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