Pesa 700 toneladas y ayudó a Toyota a ser el gigante que es hoy en día: lo hizo Komatsu en 1962 y ahora acaba de volver a casa

Toyota se niega a deshacerse de una de las máquinas que cambió la historia del fabricante japonés, ahora regresa a su país natal casi un siglo después. La marca busca un equilibrio entre innovación y tradición.
La marca no quiere desprenderse de algunas de sus mejores máquinas. Muchas de ellas tienen más de medio siglo y han sido fundamentales en la fabricación de millones de Toyota, pero siguen teniendo un sorprendente rendimiento como la gigantesca prensa Komatsu.
La máquina no es ligera, pesa 700 toneladas pero se integra en el proceso de fabricación de piezas de Toyota desde 1934. El fabricante japonés tiene claro que quieren mantener un equilibrio entre innovación y tradición.
Komatsu es el inicio de la historia de Toyota

Esta enorme prensa de Toyota nació de forma casual en 1934. La empresa familiar conocida entonces como Toyoda se encargaba de producir telares automáticos y decidió adquirir la prensa Komatsu en un momento en el que la industria automotriz empezaba a despuntar.
El negocio textil seguía siendo el pilar de la compañía, pero Kiichiro Toyoda decidió dar un giro radical con la llegada de Komatsu. La máquina podía moldear grandes planchas metálicas con una precisión milimétrica.
La antigua Toyoda descubrió que podían hacerse un hueco en la industria automovilística que empezaba a despuntar en Japón. Tres años después, nació oficialmente Toyota Motor Corporation, el resto es historia.
La máquina ha regresado a su país natal 63 años después
Komatsu inició un viaje transoceánico en 1962 que marcaría la expansión de Toyota en América Latina. La marca escogió a Sao Bernardo (Brasil) para construir su primera planta fuera de Japón.
La máquina fue esencial para estampar los paneles del Bandeirante, una versión local del Land Cruiser. El traslado del gigantesco Komatsu supuso un esfuerzo logístico enorme e increíblemente caro, solo fue posible gracias a la venta de patentes del telar automático a una empresa británica.
Los paneles del Bandeirante se dejaron de producir en 2001, pero la enorme prensa continuó produciendo piezas del Toyota Corolla y el Hilux. Con una vida útil que roza un récord, Toyota se enfrenta a un nuevo dilema: no quieren deshacerse de la prensa, pero los costes del traslado son elevadísimos.
La planta brasileña cerró en 2023, así que Akio Toyoda, CEO de la marca, ordenó su regreso a Japón como parte del plan de “conservación funcional”. El fabricante asiático pretende que la Komatsu se vuelva a instalar en su ubicación original de la fábrica de Honsha.
Tras casi 90 años en funcionamiento en tres plantas distintas, la Komatsu tiene una larga vida por delante. Toyota ha restaurado la máquina de 1934 recuperando el gris inicial que sustituye el blanco y amarillo utilizados en Brasil.
La marca japonesa ha recuperado la Komatsu para llevarla a un área de producción de módulos de batería de combustible de hidrógeno. “Está claro que no sólo querían hacer coches, sino también construir una industria automotriz en Japón”, comenta Akio Toyoda en una ceremonia en la planta de Aichi.
