Parece una broma, pero no lo es: este sistema de seguridad de tu coche previene accidentes, pero te sube el precio del seguro un 60%

A medida que los coches son más avanzados, los precios de los seguros también aumentan por este sistema de seguridad que previene accidentes.
A principios de año, te contamos que el precio de los coches nuevos ha subido un 68%. Los motivos son varios, entre ellos, el cumplimiento de las normativas ambientales y de seguridad de la UE. Pero, además, un sistema de seguridad del coche que previene accidentes también sube el precio del seguro un 60%.
Está claro que tener un coche seguro sale caro. Los sistemas de asistencia al conductor están pensados para mejorar la seguridad y la comodidad, pero tienen una contrapartida inesperada: el aumento de las tarifas de los seguros.
Aunque pueda parecer contradictorio el hecho de que las funciones destinadas a evitar accidentes puedan encarecer los precios, estos sistemas no son baratos de arreglar cuando los vehículos se ven implicados en accidentes. La clave está en la cantidad de sensores en los que se basan los sistemas de seguridad.
Así lo revela un estudio, según el cual los sistemas de frenado automático de emergencia han reducido la frecuencia de siniestros en un 25% en el Reino Unido. Parecen buenas noticias, pero lo paradójico es que en ese periodo de cinco años el coste de los siniestros se disparó un 60%.
“Resulta demasiado caro arreglar el coche”

El estudio, citado por el medio Automotive News, señala que la sustitución de cámaras, radares y sensores LiDAR no es barata, pero no basta con cambiar los componentes dañados tras sufrir una colisión.
En concreto, los sistemas de alta tecnología deben calibrarse correctamente, ya que, según la publicación, un “sensor desalineado un sólo grado (aproximadamente la profundidad de una tarjeta de visita) puede desviarlo del objetivo 1,676 milímetros a una distancia de 91,4 metros”.
Esta precisión también significa que sólo hay un puñado de talleres que puedan realizar el trabajo, ya que, según se dice, necesitan tener un suelo perfectamente nivelado, una iluminación ideal y “objetivos específicos del fabricante de automóviles para calibrar los sensores”.
Todo este equipo puede costar hasta un millón de dólares (unos 878.300 euros al cambio), lo que supone una importante inversión que sólo pueden permitirse algunos talleres.
En consecuencia, como explica al citado medio el director comercial de Caliber Collision, Hami Ebrahimi, “resulta demasiado caro arreglar el coche”.
El precio del seguro se encarece un 60%

También está la cuestión de la utilidad, ya que algunos propietarios se limitan a desactivar los sistemas de asistencia al conductor que les resultan molestos. Como resultado, las compañías de seguros pueden acabar pagando mucho por reparar sistemas que los conductores ni siquiera utilizan.
Esto perjudica a todos y la publicación señalaba un estudio de ValuePenguin, según el cual se espera que el coste medio de los seguros alcance la cifra récord de 1.845 euros.
No cabe duda de que la tecnología desempeña un papel importante y los fabricantes de automóviles incorporan cada vez más elementos de seguridad avanzados al equipamiento de serie.
Pero todo ello contribuye al aumento del coste del vehículo. Según otro estudio publicado el pasado septiembre por la organización automovilística AAA, el coste medio anual de poseer y utilizar un vehículo nuevo ha subido a 12.297 dólares, unos 1.024,71 dólares al mes (casi 10.800 euros, unos 900 euros al mes). Esto se traduce en un aumento anual de 115 dólares (100 euros) con respecto al año anterior.
Todo esto tiene otra repercusión y es que los coches modernos son de peor calidad, en general, que hace 15 o 20 años. Al tener que incluir tanto equipamiento de seguridad (y de conectividad), los fabricantes tienen que reducir costes en otras áreas para poder vender sus coches.
Por ello, ahora se utilizan muchos materiales reciclados, plásticos reutilizados en algunos casos, cuero sintético que se vende como vegano (todo esto con el correspondiente marketing "eco") y, a veces, los ajustes no son tan sólidos como años atrás.
