No todos están en contra: hay muchas compañías como Volvo o Uber que apuestan por la prohibición de los coches de combustión

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Los fabricantes de coches y otras empresas de todo el mundo se han unido para mantener las políticas de la UE con los coches eléctricos, pero no convence a todos por igual.

Las marcas que han apostado por una flota 100% eléctrica están dando marcha atrás y aseguran que sus planes para 2030 eran demasiado ambiciosos. Otras empresas como Volvo o Uber siguen convencidas y apuestan por la prohibición de los coches de combustión.

Volvo se ha unido a una docenas de fabricantes de vehículos para llevar una queja a la Unión Europea. Las marcas aseguran que se han adaptado a las nuevas tendencias del mercado y la UE debe mantener su compromiso de prohibir la venta de nuevos vehículos con motor de combustión a partir de 2035

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El Grupo Stellantis que tanto ha criticado la regulación tan laxa de las emisiones de CO2, no se ha pronunciado en esta ocasión. "Sería surrealista cambiar ahora las normas europeas sobre las emisiones de CO2", aseguró Carlos Tavares, presidente de Stellantis. El Grupo VW con Volkswagen a la cabeza se ha estancado en el desarrollo de coches eléctricos, pero tampoco ha opinado.

Los fabricantes de coches han pedido a la Unión Europea que sea clara con sus políticas y en este momento se han unido ya 50 empresas relacionadas con la automoción, recoge Automotive News. El argumento es común: el sector necesita certidumbre para invertir y apoyo para cumplir los objetivos, pero no dar marcha atrás.

Volvo ha sido una de las caras visibles de esta iniciativa, pero se suman otras marcas como Rivian y Uber, IKEA, incluso Iberdrola. Todas ellas animan a la Unión Europea a mantener sus objetivos de cara a 2035.

"La electrificación es la medida más importante que puede adoptar nuestro sector para reducir su huella de carbono", ha expresado Jim Rowan, Consejero Delegado de Volvo. El fabricante asegura que la apuesta de la UE por los coches eléctricos incluso puede ser un arma para competir con otras marcas, especialmente las asiáticas.

Volkswagen podría empezar a cerrar fábricas si finalmente se tiene que enfrentar a las multas millonarias por no llegar a los objetivos de carbono marcados para 2025. Volvo pretendía conseguir una flota 100% eléctrica para finales de década, pero por el momento sigue fabricando vehículos con motor de combustión.

Europa no puede competir con los coches eléctricos de China

Los fabricantes europeos no pueden competir con la llegada de las marcas chinas. El país ha sabido adaptarse a las nuevas tendencias y produce coches eléctricos a bajo coste, así que puede permitirse vender vehículos más baratos. 

Una de las medidas más contundentes que ha adoptado la UE son los aranceles a los coches fabricados en China, ahora los fabricantes piden que se revisen los objetivos de carbono para los próximos años

Italia, con Giorgia Meloni al frente, ha sido uno de los países más duros con esta política de la Unión Europea. El país ha pedido que se revise este "enfoque autodestructivo" a la hora de elaborar las normas antes de la fecha prevista para 2026. Meloni asegura que podría terminar perjudicando a los propios fabricantes europeos.

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