¿No quieres soplar? Un experto en seguridad vial muestra la técnica de la Guardia Civil en estos casos

Existen casos en los que un conductor no puede realizar una prueba de alcoholemia tradicional. Esos casos, la Guardia Civil tiene un dispositivo especial para ello.

Los controles de alcoholemia son pruebas rutinarias y aleatorias que los agentes de tráfico pueden realizar en carretera a los conductores, independientemente de si muestran o no signos de haber consumido bebidas alcohólicas. Estos controles también pueden ser de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancia psicotrópicas.

El objetivo con estas pruebas es verificar que ningún conductor circula por encima del límite máximo de alcohol permitido, que en conductores con más de dos años de antigüedad en el carné de conducir es de 0,25 mg por litro de aire espirado, y que en conductores nóveles y profesionales, la cifra es de 0,15 mg.

Estas cifras están a punto de cambiar si atendemos a la propuesta de la DGT respaldada por el Ministerio de Interior en la cual se prevé que este año ese límite de 0,25 mg por litro de aire espirado baje a 0,10 mg para todos los conductores, independientemente de la antigüedad en el carné de conducir o si son profesionales.

Con esto, la DGT aspira a bajar aún más las cifras de víctimas mortales en la carretera, una cifra que se ha visto incrementada en un 1% en 2024, cuando fallecieron 1.154 personas, respecto al año anterior.

Reducir el límite de alcohol permitido al volante implica también que la cantidad de alcohol ingerida será menor para dar positivo en un control. De esta forma, el organismo dirigido por Pere Navarro espera desalentar a los conductores de ingerir bebidas alcohólicas si tienen intención de ponerse al volante.

¿Es posible medir la tasa de alcohol en un conductor si este no puede realizar la prueba con el alcoholímetro tradicional?

Volviendo a los controles de alcoholemia en carretera, cabe recordar que negarse a realizar esta prueba supone incurrir en un delito según el artículo 383 del Código Penal, el cual dicta que:

“El conductor que, requerido por un agente de la autoridad, se niega a someterse a las pruebas legalmente establecidas para la comprobación de las tasas de alcoholemia y la presencia de las drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas […], será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años”.

A pesar de ello, existen casos en los que el conductor no puede realizar la prueba de alcoholemia y por las que el artículo 383 del Código Penal no puede sancionar. Estas son, por ejemplo, que el usuario esgrime sufrir asma, por estar gravemente herido o por encontrarse inconsciente.

En estos casos, los agentes de la Guardia Civil tienen en su poder una técnica que les permite averiguar la tasa de alcohol sin necesidad de someter al conductor a la prueba del alcoholímetro.

Según un experto en seguridad vial, esta prueba se basa en un alcoholímetro de aproximación. Hablamos de un dispositivo portátil que tiene la capacidad de detectar de forma pasiva el nivel de alcohol a través del aire exhalado por la persona. De este modo, ofrece una estimación precisa de cuál es su tasa de alcohol sin tan siquiera entrar en contacto con el usuario.

No es tan preciso como los otros métodos de medición

El etilómetro en cuestión tiene la capacidad de medir el nivel de alcohol en el aliento del sujeto. Tal y como explica un agente de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en el vídeo que puedes ver junto a estas líneas, el dispositivo detecta la tasa mientras el conductor habla, arrojando una cifra bastante precisa que puede ayudar a las autoridades a obtener el resultado.

Si bien esta es una herramienta que los agentes pueden utilizar en casos excepcionales, la prueba más precisa es el análisis de sangre, determinando así la concentración de alcohol en el torrente sanguíneo. Este es el método empleado en los tribunales, aunque también es el más invasivo y lento, ya que requiere de un posterior análisis que demora alto más de tiempo.

Recuerda que la única tasa que evita que puedas acabar recibiendo una multa y que esta conlleve la perdida de puntos del carné de conducir, además de que también reduce la probabilidad de sufrir un accidente de tráfico a consecuencia de conducir bajo los efectos del alcohol, es 0,0. 

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España