Necesito coche para hacer 50 kilómetros al día por ciudad, ¿qué tipo de motor debería comprar?

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Actualmente, hay una gran variedad de sistemas de propulsión, no sólo motores de gasolina o diésel, sino también híbridos, eléctricos y hasta de hidrógeno. Te decimos que tipo de motor comprar si necesitas un coche para hacer 50 kilómetros al día por ciudad.

Con la irrupción de la electrificación, han aumentado las opciones a la hora de comprar un coche. Aquello de “¿gasolina o diésel?” ha pasado a mejor vida. Vamos a ver qué tipo de motor deberías comprar en caso de que necesitaras un coche para hacer unos 50 kilómetros al día por ciudad.

Ni qué decir tiene que tanta variedad de opciones mecánicas genera confusión entre los consumidores. Hoy encontramos en el mercado coche de gasolina y diésel, pero también híbridos, híbridos ligeros, híbridos enchufables, eléctricos, eléctricos de autonomía extendida y hasta de hidrógeno, aunque menos.

Además, esa confusión que señalamos se ha visto incrementada con las diferentes medidas en materia de tráfico que las autoridades han implantado en los últimos tiempos, como las Zonas de Bajas Emisiones, y con decisiones como la prohibición de la UE de los motores de combustión en 2035.

Centrándonos en el ejemplo que hemos puesto, el de un usuario que recorra diariamente una distancia de unos 50 kilómetros por ciudad, ¿qué tipo de motor debería comprar?

Qué tipo de motor debo comprar para recorrer 50 kilómetros al día por ciudad

Vamos a empezar por lo fácil: lo que nunca debes comprar en este caso es un diésel, ya que este motor es más apropiado para hacer trayectos largos. 

Además, los modernos motores de gasóleo no son compatibles con la conducción urbana debido a los sistemas que incorpora para reducir las emisiones de dióxido de nitrógeno, como la válvula EGR, el filtro de partículas (esto también los coches de gasolina modernos) y el catalizador SCR con AdBlue.

Así pues, entre diésel o gasolina, conviene el segundo. Ahora bien, una vez descartado el diésel, conviene seguir profundizando. Los coches de gasolina convencionales son los más económicos del mercado, de manera que, si vas a hacer un uso esporádico, sería la opción más recomendable. 

Sin embargo, el ejemplo que hemos puesto es el de un conductor que recorre unos 50 kilómetros al día por ciudad. Es decir, unos 250 kilómetros a la semana y alrededor de 1.000 kilómetros al mes. Aquí hay que detenerse un poco a hacer cuentas, porque, quizá no convenga un motor de gasolina, sino un híbrido. 

¿Híbrido o híbrido enchufable?

Los coches híbridos son los más recomendables para hacer una conducción urbana (dejando a un lado los eléctricos puros, pero estos son mucho más caros). Estos vehículos logran consumos realmente bajos, debido al funcionamiento del sistema de propulsión.

El motor de gasolina se apoya en otro eléctrico que, generalmente, impulsa las ruedas durante un breve periodo de tiempo, aproximadamente el equivalente a unos dos kilómetros, según las condiciones del tráfico. Pero el resto del tiempo asiste al motor térmico.

Por otra parte, cuenta con una batería que se recarga durante la conducción, en las frenadas y desaceleraciones, lo que hace que siempre haya un mínimo de energía para activar el motor eléctrico y apoyar al de combustión, como decimos.

Frente a un coche de gasolina, un híbrido es más caro, pero si se utiliza a menudo, como es el caso, esa diferencia de precio quedará amortizada en poco tiempo. Además, tiene etiqueta ECO, importante para las Zonas de Bajas Emisiones.

Sin embargo, existe otra opción: un motor híbrido enchufable. Este tipo de mecánica combina un motor de combustión generalmente de gasolina, y otro eléctrico más potente, con una batería más grande que los híbridos convencionales. 

Estos coches sí pueden circular en modo 100% eléctrico, como si de un eléctrico puro se tratara, hasta un límite. Normalmente, suelen tener una autonomía superior a los 40 o 50 kilómetros, que es la distancia media que recorren la mayoría de los conductores, según varios estudios.

Por tanto, para nuestro ejemplo de un usuario que recorre 50 kilómetros diarios, un motor híbrido enchufable es perfecto, porque prácticamente no consumiría una gota de combustible durante ese trayecto (lógicamente, dependiendo de las circunstancias de la circulación cada día). 

Y después dispondría del motor de gasolina para cuando quisiera salir de viaje o hacer trayectos más largos por carretera. Por eso se suele decir que los vehículos híbridos enchufables combinan lo mejor de dos mundos: el coche de combustión y el eléctrico. Otra ventaja es que les corresponde la etiqueta CERO de la DGT.

Eso sí, para sacar el mayor partido a esta mecánica, lo ideal sería disponer de un cargador de tipo Wallbox en casa para recargar la batería durante la noche. Lo bueno es que esta tecnología avanza y cada vez hay más coches en el mercado que se acercan a los 100 kilómetros de autonomía e, incluso, rebasan ese umbral. 

Además, estos coches se conducen como un eléctrico, tienen un sistema de frenada regenerativa que permite manejarlos con un solo pedal (al levantar el acelerador, el sistema retiene el avance casi como si frenara) y son igual de silenciosos.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España