Mitsubishi ASX o Seat Arona, duelo entre un SUV español y otro fabricado en España

¿Cuál es mejor alternativa?
Todo el mundo estará de acuerdo en que el Seat Arona es un coche español, pero, ¿podemos considerar como tal a un vehículo cuya marca no es de este origen, pero que sí se fabrica en nuestro país? Es el caso del Mitsubishi ASX, un clon del Renault Captur pero con carácter propio, que quiere ponerle las cosas difíciles al SUV más vendido de nuestro mercado.
Hoy los ponemos frente a frente para ver si tiene lo que hay que tener para poner en aprietos al dominador del segmento de los todocaminos pequeños.
Diseño
En el aspecto más subjetivo del enfrentamiento, quien se anote el tanto depende del gusto del potencial comprador: ¿prefiere algo más neutro o más atrevido?
Si hablásemos del Mitsubishi antes de su reciente puesta al día, los dos modelos estarían en el primer barco. Sin embargo, tras ésta y siguiendo los pasos del Renault, el japonés presenta un diseño bastante más atrevido (incluso que el propio modelo francés), sobre todo en el frontal, que es la zona que más cambia.
Luce unos grupos ópticos de mayor tamaño, una parrilla de diseño más intrincado y una moldura acabada en negro brillante que se extiende hasta el paragolpes. El resultado es bastante satisfactorio a nivel visual y llama bastante la atención.
En comparación, el Arona lleva ya bastante en el mercado sin recibir novedades en este aspecto, por lo que su imagen resulta ya un poco (quizá demasiado) familiar. A pesar de ello, sigue funcionando y como no tiene estridencias, puede convencer a un público más amplio.
Dimensiones
Dado su segmento, hablamos de coches que ya pueden servir incluso como coche familiar, pero entre los dos es el Mitsubishi el que es ligeramente más grande y ofrece más espacio.
El nipón tiene una longitud de 4.227 mm, una anchura de 1.797 mm y una altura de 1.567 mm; a lo que se suma una distancia entre ejes de 2.639 mm. En comparación, el Seat se queda en 4.153 mm de largo, 1.780 mm de ancho y 1.537 mm de alto, con una batalla de 2.566 mm.
También en lo referente al maletero la balanza cae del lado del primero, pues con sus 536 litros saca bastante ventaja a los solo 400 litros que ofrece el segundo.
Motorizaciones
En este campo cada modelo ofrecer una perspectiva diferente y es que el Arona únicamente se comercializa con motores de gasolina y no tiene ninguna variante electrificada, mientras que el ASX solo tiene una opción térmica clásica y las otras dos son híbridas.
Empezando por el japones, su motor de acceso es un gasolina 1.0 TCE turbo tricilíndrico de 90 CV y 160 Nm asociado a una transmisión manual de 6 velocidades. Por encima está el microhíbrido 1.3 TCE de 140 CV y 260 Nm, con una caja de cambios automática de 7 marchas y que le otorga la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT).
La última opción es el híbrido autorrecargable, que emplea un bloque 1.6 tetracilíndrico de 94 CV con dos motores eléctricos de 36 y 18 kW, consiguiendo una potencia conjunta de 145 CV y un par de 205 Nm.
Por lo que respecta al Seat, su oferta de motores se limita a dos alternativas, pues la versión de acceso de 95 CV hace un tiempo que desapareció. Así, el primer escalón es el propulsor 1.0 TSI de 115 CV, que se puede asociar a una transmisión manual o una automática DSG. Por encima, el 1.5 TSI de 150 CV únicamente puede emplear la caja de cambios DSG.
Precio
Aquí el punto es para el Seat Arona, aunque por una diferencia que tampoco es exagerada. El español está disponible desde 20.940 euros, mientras que por la versión de acceso del Mitsubishi ASX hay que desembolsar 23.290 euros.
¿Cuál es mejor?
Depende. Si estás buscando un SUV pequeño y te conformas con la versión de acceso, entonces el Seat es mejor opción. No solo es más barato, si no que además, con 115 CV su motor hace que vaya más ligero y desahogado que el de 90 CV del ASX.
Ahora bien, si el objetivo son versiones intermedias y superiores, entonces es el Mitsubishi el que gana la partida.
No es que el bloque de 150 CV del Seat sea una mala opción, pues de hecho le da al todocamino español mucho empaque y consigue un comportamiento dinámico con un toque deportivo.
Sin embargo, el japonés cuenta con dos alternativas electrificadas que le permiten acceder al distintivo medioambiental ECO, algo que va a ser cada vez más preciado y que actualmente ya tiene su peso en aquellas ciudades que cuenten con Zonas de Bajas Emisiones (ZBE).
Además, ambas mecánicas le permiten disfrutar de unos consumos ajustados, con el equilibrio entre prestaciones y eficiencia que ello conlleva.
Como ocurre en otras tantas comparaciones, el hecho de no tener opciones híbridas es algo que lastra bastante al Arona, que en este aspecto se ha quedado atrás respecto a la práctica totalidad de rivales del segmento.

