Max Verstappen, censurado por la F1 sin motivo aparente por su comentario en el GP de Arabia Saudí

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La F1 censuró un mensaje de Max Verstappen durante el Gran Premio de Arabia Saudí, pese a que no contenía insultos ni críticas a los comisarios.
Las palabras que Max Verstappen pronunció justo después de conocer que había sido sancionado por saltarse la chicane al comienzo del GP de Arabia Saudí, fueron censuradas por la F1 sin motivo aparente, y en vez de lo que él dijo, solo se escuchó un pitido. Si bien al principio pareció que había realizado algún comentario malsonante, después se ha sabido que en realidad no fue así.
Por iniciativa del actual presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, decir palabras malsonantes públicamente, ya sea durante una sesión en pista por la radio o en una rueda de prensa oficial, acarrean una abultada sanción económica que va desde los 30.000 euros para los pilotos de Fórmula 1 hasta los 120.000 euros.
La reincidencia puede llegar a ser castigada con, ni más ni menos, que la deducción de puntos en el campeonato o incluso con la restricción de acceso a zonas reservadas en el circuito, que van desde el parque cerrado hasta el paddock. Pero, más allá del uso de comentarios malsonantes, también reciben castigo las críticas a comisarios por sus decisiones.
El año pasado, algunos pilotos ya recibieron sanciones económicas por sus palabras, lo que causó cierto revuelo e incluso críticas desde el sindicato de pilotos, la GPDA, que llegaron a pedir claridad a la FIA sobre cómo se destinaban los recursos económicos obtenidos a través de las multas a los pilotos.

¿La F1 temía que Verstappen 'se fuese de la lengua'?
Max Verstappen fue uno de los protagonistas de la salida del Gran Premio de Arabia Saudí. Después de arrancar desde la pole position tras una espectacular vuelta en la clasificación del sábado, Max defendió la primera plaza en los primeros metros frente a Oscar Piastri, que salió mejor y parecía encaminado a convertirse en el líder.
El australiano estaba a punto de colocarse por delante cuando Max se fue por fuera de la pista, saltándose la chicane. El holandés decidió no devolver la posición a Piastri: nadie se lo pidió, de hecho, y él defendió su postura por la radio. Los comisarios de la FIA, por su parte, sí opinaron que el movimiento de Verstappen era punible y le aplicaron una sanción de cinco segundos, que Max cumpliría en su primera y única parada en boxes.
Es posible que, temiendo que Max Verstappen realizara un comentario malsonante después de conocer su sanción en el GP de Arabia Saudí o criticara a los comisarios por aplicarle el castigo, la FIA decidiera que parte de sus palabras no se emitieran. Cuando 'pincharon' su radio en la televisión, lo que escuchamos fue lo siguiente:
- Ingeniero: "Te informo de que has recibido una sanción de cinco segundos por el incidente en la curva 1. Manten la cabeza abajo".
- Max Verstappen: "Oh, eso es... **** encantador"
- Ingeniero: "Sí, Max, sin comentarios".
Aunque pueda parecer que los asteriscos sustituyen a una 'palabrota', en realidad no es así, y eso se ha sabido posteriormente gracias a la transcripción realizada por F1TV. En esta, lo que se aprecia es que el cuatro veces campeón mundial lo que realmente dijo fue "really lovely (realmente encantador)", obviamente con un buen cargamento de ironía. O sea, que lo que la FIA reemplazó es "really", que en español quiere decir "realmente".
Justo después, Verstappen también dijo "me da igual, no me importa", y en ningún momento realizó comentarios malsonantes, insultos o críticas a la FIA, por lo que no tiene sentido que sus palabras fuesen censuradas. Al sustituirse por el pitido que todos escuchamos, dimos por hecho que sí se habían producido un comentario de los ahora considerados ilegales.
No es la primera vez esta temporada que la forma en la que la Fórmula 1 emite los mensajes de los pilotos y equipos causa revuelo. En el Gran Premio de China, solo se emitió parte de una conversación entre Lewis Hamilton y su ingeniero de pista mientras tomaban una decisión estratégica.
En aquella prueba, Hamilton se ofreció a dejarse pasar por su compañero, Charles Leclerc, pero en realidad, por los mensajes emitidos, pareció que era Ferrari quien estaba pidiendo al piloto británico que se dejara pasar. Esto, naturalmente, llegó a molestar a la escudería, puesto que afectaba directamente a su imagen como equipo.
Está claro que la Fórmula 1 debe tomar nota para transmitir la realidad sobre las acciones que ocurren en pista a través de los mensajes y no desvirtuar lo que realmente sucede, provocando polémicas innecesarias.