Una marca eléctrica prometedora va a llegar a Europa en breve. Y lo harán sin una tecnología clave

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Rivian se prepara para su desembarco en Europa. Está previsto que llegue al mercado a finales de esta década acompañado de dos nuevos modelos. Sin embargo, estos dos coches eléctricos podrían aterrizar sin una tecnología clave que les haría perder competitividad en el mercado.
Adentrarse en el siempre exigente mercado europeo requiere de un estudio previo para tomar la mejor decisión y no provocar una hecatombe que acabe afectando negativamente a una compañía de coches, especialmente si no eres un gigante como General Motors, quien estuvo presente durante años en el Viejo Continente y decidió salir del mercado en el año 2015.
Una de las compañías automotrices que está a punto de llegar a Europa es Rivian. La marca cuenta los días para aterrizar en uno de los mercados más importantes del mundo dentro del sector del automóvil, algo que parece que acabará siendo posible después de la inversión de 5.800 millones de dólares que ha realizado el Grupo Volkswagen tras crear una joint venture con Rivian.
Más allá de el hecho de que Rivian se prepara para su desembarco en Europa está la forma en la que lo hará. Al parecer, RJ Scaringe, el CEO de la compañía, habló con varios medios en una mesa redonda en la que reveló algunos detalles interesantes de lo que pasará cuando lleguen a nuestro mercado. InsideEVs nos cuenta muchos de esos temas que se trataron en esa charla con periodistas.
Rivian llegará a Europa con los nuevos R2 y R3, aunque con una limitación clara

La llegada de Rivian al mercado europeo se producirá aprovechando el lanzamiento de los nuevos R2 y R3. En su presentación, la marca no dio a conocer todos los aspectos de estos nuevos modelos, pero todos suponíamos que integrarían una arquitectura eléctrica de 800 o 900 voltios. Al parecer, esto no sucederá.
Para Scaringe, “existen altos beneficios en el uso de la arquitectura de 800 voltios”. El CEO de Rivian no oculta que ésta es “realmente importante para las baterías de alta capacidad”, ya que contribuye a reducir los tiempos de recarga.
“En el R2 el cambio no es tan crítico. Hemos optimizado más el R2 en función del coste para asegurarnos de ofrecer n gran rendimiento, pero a unos precios competitivos. No creo que sea tan importante en un vehículo tan pequeño”, afirmó el máximo responsable de Rivian, lo que apunta a que tanto éste como el R3 podrían contar con una arquitectura menos potente, de unos 400 voltios.
“Los R1 sí tendrán que hacer la transición hacia una configuración de 800 o 900 voltios”, dijo RJ Scaringe. Esto parece confirmar que el modelo más grande de la marca sí obtendrá una arquitectura eléctrica de mayor voltaje, dadas las necesidades de carga de una batería con más capacidad energética.
Por el contrario, el CEO de la empresa cree que “si bien un paquete de 800 voltios puede ofrecer altas potencias de carga, en la mayoría de vehículos pequeños o medianos, el voltaje no es el limitador”.
El ejecutivo también dijo que “en última instancia, los tiempos de carga deben ser inferiores a 20 minutos entre el 10% y el 80%. Estamos 100% de acuerdo con eso. Pero es que también se puede lograr con 400 voltios”.
A la espera de que los nuevos R2 y R3 de Rivian aterricen en el mercado estadounidense, algo que estaría previsto para 2027 o 2028, la llegada de la compañía a Europa se produciría uno meses más tarde. Queda por ver si, por el camino, RJ Scaringe cambia de opinión y acaba equipando esta tecnología clave en los coches que venderá en el mercado europeo.

