Madrid, París, Nueva York: tres estrategias diferentes para echar a los coches de las ciudades

No en todas las ciudades hay ZBE. Estas son tres estrategias diferentes para echar a los coches de los centros urbanos de Madrid, París y Nueva York.
El tráfico rodado se ha convertido en un verdadero problema para las grandes ciudades. Las congestiones que genera un exceso de vehículos en constante circulación por las calles de estas urbes provocan ruidos, altos niveles de contaminación y un ambiente poco proclive para que el turismo desarrolle una actividad comercial ligada a esta actividad.
Por eso, cada vez son más las ciudades cuyos ayuntamientos les declaran la guerra a los coches. En España tenemos las famosas Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) que restringen el acceso, el aparcamiento y la libre circulación a los vehículos en función de su poder contaminante. De este modo, se va expulsando a los coches más antiguos de los centros urbanos de estas grandes ciudades.
Pero no solo aquí sucede este fenómeno. Otras capitales se suman a esta tendencia implementando sus propios métodos para echar a los coches de sus calles. Y aunque no se trata de las mencionadas ZBE, sí que suelen recurrir al bolsillo de los automovilistas para provocar que sean ellos mismos los que decidan no circular por las ciudades de forma voluntaria.
En este artículo voy a mostrarte tres estrategias diferentes que se ponen en marcha en ciudades como Madrid, París y Nueva York con el objetivo de echar a los coches de las ciudades para siempre. Aunque no son los únicos lugares donde esto sucede. Italia, por ejemplo, va a aumentar progresivamente la carga fiscal al diésel en los próximos años.
Zonas de Bajas Emisiones en Madrid
El caso de Madrid es, al menos en Europa, uno de los pioneros en gestión del tráfico rodado. Inicialmente conocido como Madrid Central, esta iniciativa para expulsar a los coches más contaminantes de las áreas protegidas de la capital española empezó a funcionar de forma oficial a finales del año 2018.
Desde entonces, todo lo relacionado con esta política ambiental ha evolucionado hasta convertirse en las Zona de Bajas Emisiones de Madrid, donde también se incluyen dos Zonas de Bajas Emisiones de Especial Protección (ZBEDEP), Centro y Plaza Elíptica. De incumplir las restricciones, los conductores se enfrentan a multas de 200 euros.
Las restricciones también han ido cambiando de forma progresiva. En 2024 se inició una nueva fase de la Ordenanza de Movilidad Sostenible del Ayuntamiento de Madrid en la que solo se permite el acceso a la ZBE a aquellos coches sin etiqueta ambiental de la DGT que estén empadronados y que paguen el IVTM en la ciudad.
A partir del próximo 1 de enero de 2025, tampoco podrán acceder estos coches sin etiqueta ambiental, aunque estén empadronados en Madrid, salvo que se trate de vehículos adaptados para personas con movilidad reducida, coches históricos o vehículos de emergencias y Fuerzas Armadas.
Los coches con etiquetas ambientales B y C, por otro lado, sí pueden acceder, pero deben aparcar en un parking privado o de uso público, nunca en la calle. Por otro lado, los coches ECO y Cero Emisiones no encuentran ningún tipo de restricción. En futuras fases, las restricciones serán aún más estrictas con el objetivo de echar a los coches de las ciudades.
Tarifas de aparcamiento elevadas para SUV en París
La capital francesa recurre a otro tipo de estrategias en su lucha contra el tráfico. A principios de año, los parisinos votaron a favor de triplicar las tarifas de aparcamiento a los SUV argumentando que estos vehículos son modelos más contaminantes y que provocan un mayor desgaste en las infraestructuras urbanas, como el asfalto.
Por ello se decidió, con un 54,55% de los votos a favor, que los SUV pagarían el triple por aparcar en París. Las tarifas pueden llegar a ser de hasta 18 euros la hora en el centro de la ciudad, y de 12 euros/hora en el resto de París. Los coches afectados son todocaminos térmicos e híbridos de más de 1,6 toneladas de peso, y SUV eléctricos que superen las 2 toneladas.
Y no solo eso. El precio por hora de aparcamiento subirá a medida que aumente el tiempo de estacionamiento. El ayuntamiento ha fijado tarifas que pueden llegar hasta los 37,5 euros si aparcas un SUV hasta el límite de seis horas. Esto significa que, superadas esas seis horas, habrás pagado la friolera de 225 euros.
Paralelamente a esta medida, en París ya han iniciado una campaña para reducir el consumo de diésel en la ciudad. Para ello, han prohibido su venta en cuatro de las principales gasolineras parisinas y se espera que en el futuro sean más las estaciones de servicio de París que no ofrezca gasóleo a los conductores.
De este modo, limitando la disponibilidad del diésel, los responsables franceses pretenden que su uso se reduzca ante las dificultades que los automovilistas encontrarán para abastecer sus vehículos de este combustible. Esto debería forzar a los conductores a cambiar su coche por otro que haga uso de otra fuente de energía, preferiblemente coches eléctricos.
Peajes en Nueva York
El último caso que analizamos es el de la ciudad de Nueva York. La gran metrópoli tiene un auténtico problema con los atascos provocados por el tráfico. Esto ha llevado a los máximos responsables ha tratar de fijar un método que reduzca el volumen de vehículos en circulación por sus calles, lo que provocaría una disminución de las retenciones.
La estrategia que contemplan en Estados Unidos es implementar un sistema de peajes urbanos que cobre una tarifa a los conductores que deseen acceder a las zonas más concurridas, excluyendo, por supuesto, a los taxis y VTC.
Inicialmente previsto para que entre en vigor el próximo 5 de enero de 2025, este sistema de peajes contemplaba cobrar inicialmente 15 dólares a los coches que deseen acceder a estas áreas.
Sin embargo, se han reducido las expectativas y ahora se habla de que el peaje sería de 9 dólares para los coches y de 4,50 dólares para las motos. Por el contrario, se incluyen a autobuses turísticos (21,60 dólares), furgonetas (14,40 dólares), taxis (0,75 dólares por carrera) y VTC (1,5 dólares).
Se han fijado unos horarios en los que se aplican estos peajes (de lunes a viernes, de 5:00 a 21:00 horas; y fines de semana, de 9:00 a 21:00 horas), reduciendo las tarifas fuera de estos horarios a 2,25 dólares en el caso de los coches, 1,05 dólares para las motos y 3,60 dólares en las furgonetas.
Queda por ver si este método finalmente acaba activándose en un plazo de un mes tras la llegada de Donald Trump, y sus políticas en contra de medidas anticontaminación como las que propone la ciudad de Nueva York, a la presidencia de Estados Unidos.


